Las viñetas de Arturo Redondo que se exponen en el exterior del Marcado de la Libertad, merecen una visita pausada: divertidas y muy ilustrativas.
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lunes, 2 de agosto de 2021
martes, 24 de marzo de 2020
Convento, parque, Correos...
Efectivamente, el edificio que puse en la foto recortada, era el convento de los Descalzos, situado en la plazuela de su mismo nombre, actualmente, plaza de Topete o de las Flores.
Esta es la foto completa, procedente de una doble imagen estereoscópica, de la que reproduzco ahora solo una, pero completa, para que se pueda comprobar que no sale el mercado.
Todo esto comenzó cuando trataba de fechar la foto en la que se ve el convento.
Sabemos que el primitivo convento ocupaba una gran extensión, desde el edificio donde estuvo el teatro Andalucía, el espacio que ocupa el edifico de Correos, la trasera de este, donde estuvo el cine Terraza, actualmente un parque infantil, y toda la zona del mercado Central o de la Libertad y más allá, hacia las calles Santa Lucía, Hospital de Mujeres... Se ve claramente en este recorte del plano de 1811 de Tomás de Sisto:
Entre 1820 y 1823, el ayuntamiento de Cádiz adquirió el jardín y huerta del convento, o parte de ellos, para establecer un mercado, que inicialmente fue de puestos de madera. Años después, en 1836, coincidiendo con el proceso desamortizador de Mendizábal, se decidió construir uno de mampostería, encargando el proyecto a Torcuato Benjumeda, aunque al morir ese mismo año, la obra, que comenzó en 1837 y se concluyó en 1838, la ejecutó Juan Daura.
Podemos pensar que en ese proceso influyó la desamortización, puesto que fuentes consultadas, como las Guías de Cádiz de la década de los treinta del siglo XIX, mencionan a la iglesia de los Descalzos, pero no hay referencia expresa al convento. Así ocurre hasta la Guía de 1853 por la que sabemos que se había abierto un colegio público -seguramente el año antes- en el sitio que fue convento de los Descalzos.
Siguiendo con las Guías, a partir de 1860 aparece una breve descripción de la iglesia, indicando que fue del convento, descripción que se repite en la Guía de 1868.
Pero ya en la Guía de 1869 se habla del derribo de la iglesia "que se está practicando". Y la de 1871 no deja lugar a dudas: menciona la huerta "derribada" entre 1820 y 1823, habla de la construcción del mercado en 1837 y explicita el derribo que se produjo en 1868.
De la misma manera, la Guía de 1872 menciona la derruida iglesia de los Descalzos y los trabajos de retirada de los escombros.
Todo ello nos permite fechar la foto inicial como, por lo menos, anterior a 1868.
Pero después aparece esta otra foto de gran interés.
Esta foto, que recientemente he visto fechada en 1890, es del estudio fotográfico de Levy, que realizó un viaje por España y Marruecos en 1888. En la imagen, a la derecha, una esquina del mercado, destacando el solar que ocupó el convento y que, por lo que parece, estuvo mucho tiempo sin uso definido.
Sabemos, por ejemplo, que en 1872-1873, allí se instaló un Teatro Circo; que en 1875 comenzó a instalarse la Feria de Navidad, también conocida como "del frío", que se utilizó para colocar cucañas y compañías de acróbatas en Carnaval...
A finales de 1885, recién llegado a la alcaldía Enrique del Toro, y a propuesta del regidor Enrique Moresco, el ayuntamiento decidió adquirir el solar para construir un "Parque de Salud", inaugurado en 1887, aunque en algunos documentos, como la postal que sigue, se alude todavía a que la plaza había surgido del derribo de los Descalzos.
El parque de la Salud debió sufrir cierto abandono -en alguna crónica de fin de siglo se alude a los gatos, y otros animales, que campaban por el jardín, hasta el punto que jocosamente se le llamaba "el zoológico"-, por lo que en 1897, siendo alcalde Francisco Guerra Jiménez, se reformó y mejoró, tanto, que finalmente se le dio su nombre.
A comienzos de la tercera década del siglo XX, en medio de una crisis económica, se decidió construir un "palacio de Correos", optándose por situarlo en una parte del parque Guerra Jiménez, dando frente a la plaza de Topete. Las obras iniciadas hacia 1922, se culminaron en 1930, quedando junto al nuevo edificio de Correos un solar, como se puede ver en esta foto de 1932 o 1933, que posteriormente tuvo algún arbolado.
Finalmente, ese solar fue comprado por la empresa Inmobiliaria Gaditana para construir el teatro Andalucía, inaugurado en 1949 y derribado en 1994.
Esta es la foto completa, procedente de una doble imagen estereoscópica, de la que reproduzco ahora solo una, pero completa, para que se pueda comprobar que no sale el mercado.
Todo esto comenzó cuando trataba de fechar la foto en la que se ve el convento.
Sabemos que el primitivo convento ocupaba una gran extensión, desde el edificio donde estuvo el teatro Andalucía, el espacio que ocupa el edifico de Correos, la trasera de este, donde estuvo el cine Terraza, actualmente un parque infantil, y toda la zona del mercado Central o de la Libertad y más allá, hacia las calles Santa Lucía, Hospital de Mujeres... Se ve claramente en este recorte del plano de 1811 de Tomás de Sisto:
Entre 1820 y 1823, el ayuntamiento de Cádiz adquirió el jardín y huerta del convento, o parte de ellos, para establecer un mercado, que inicialmente fue de puestos de madera. Años después, en 1836, coincidiendo con el proceso desamortizador de Mendizábal, se decidió construir uno de mampostería, encargando el proyecto a Torcuato Benjumeda, aunque al morir ese mismo año, la obra, que comenzó en 1837 y se concluyó en 1838, la ejecutó Juan Daura.
Podemos pensar que en ese proceso influyó la desamortización, puesto que fuentes consultadas, como las Guías de Cádiz de la década de los treinta del siglo XIX, mencionan a la iglesia de los Descalzos, pero no hay referencia expresa al convento. Así ocurre hasta la Guía de 1853 por la que sabemos que se había abierto un colegio público -seguramente el año antes- en el sitio que fue convento de los Descalzos.
Siguiendo con las Guías, a partir de 1860 aparece una breve descripción de la iglesia, indicando que fue del convento, descripción que se repite en la Guía de 1868.
Pero ya en la Guía de 1869 se habla del derribo de la iglesia "que se está practicando". Y la de 1871 no deja lugar a dudas: menciona la huerta "derribada" entre 1820 y 1823, habla de la construcción del mercado en 1837 y explicita el derribo que se produjo en 1868.
De la misma manera, la Guía de 1872 menciona la derruida iglesia de los Descalzos y los trabajos de retirada de los escombros.
Todo ello nos permite fechar la foto inicial como, por lo menos, anterior a 1868.
Pero después aparece esta otra foto de gran interés.
Sabemos, por ejemplo, que en 1872-1873, allí se instaló un Teatro Circo; que en 1875 comenzó a instalarse la Feria de Navidad, también conocida como "del frío", que se utilizó para colocar cucañas y compañías de acróbatas en Carnaval...
A finales de 1885, recién llegado a la alcaldía Enrique del Toro, y a propuesta del regidor Enrique Moresco, el ayuntamiento decidió adquirir el solar para construir un "Parque de Salud", inaugurado en 1887, aunque en algunos documentos, como la postal que sigue, se alude todavía a que la plaza había surgido del derribo de los Descalzos.
El parque de la Salud debió sufrir cierto abandono -en alguna crónica de fin de siglo se alude a los gatos, y otros animales, que campaban por el jardín, hasta el punto que jocosamente se le llamaba "el zoológico"-, por lo que en 1897, siendo alcalde Francisco Guerra Jiménez, se reformó y mejoró, tanto, que finalmente se le dio su nombre.
A comienzos de la tercera década del siglo XX, en medio de una crisis económica, se decidió construir un "palacio de Correos", optándose por situarlo en una parte del parque Guerra Jiménez, dando frente a la plaza de Topete. Las obras iniciadas hacia 1922, se culminaron en 1930, quedando junto al nuevo edificio de Correos un solar, como se puede ver en esta foto de 1932 o 1933, que posteriormente tuvo algún arbolado.
Finalmente, ese solar fue comprado por la empresa Inmobiliaria Gaditana para construir el teatro Andalucía, inaugurado en 1949 y derribado en 1994.
domingo, 11 de noviembre de 2018
Café Alhambra
El café Alhambra estaba en la esquina de la plaza de la Libertad, con Obispo Calvo y Valero (la actual Hospital de Mujeres), y cuando yo lo conocí, cuando Pascual García de Quirós, Macarty, repartía sus cafés por todo el mercado de abastos, no tenía la imagen elegante que tiene en esta foto de 1912.
martes, 30 de octubre de 2018
Los tosantos en el siglo XIX
El domingo pasado me entrevistaron, en la plaza de las Flores, sobre la fiesta de Tosantos, para el programa "Andalucía de fiesta", de Canal Sur.
Cuando me llamaron para pedirme la entrevista me dijeron que, según les habían dicho, la fiesta llevaba celebrándose en Cádiz unos 140 años, pero les aclaré que las referencias que hay en el siglo XIX demuestran que es anterior.
Aunque se atribuye la creación de la festividad cristiana a Urbano IV en el siglo XIII, la fiesta de Todos los Santos es una celebración que se remonta al siglo IX, pues quien la institucionalizó fue el papa Gregorio IV, aunque un siglo antes Gregorio III abrió una capilla en San Pedro en honor de Todos los Santos y Urbano IV la ratificó y engrandeció.
Como ya comenté en otra ocasión, hasta 1911 el calendario marcaba en España unas cuarenta festividades religiosas, coincidiendo dos los primeros días de noviembre, Todos los Santos el día 1, y los Fieles Difuntos el 2.
El 1 de noviembre, que en Cádiz se conocía como la festividad de Los Todos Santos -de ahí Los Tosantos-, era también el día en que, simbólicamente, comenzaba el frío, como recordaba La Moda Elegante el 22 de diciembre de 1877, al publicar que tanto en París, como en Madrid y en España en general, el día de Todos los Santos se sacaban los capotes de los armarios.
Y junto a esa costumbre, en Cádiz se engalanaban la víspera los puestos de fruta del mercado de La Libertad, destacando los frutos de temporada, como las castañas, las nueces, las chirimoyas, las acerolas, etc.
Tenemos constancia de que la fiesta se celebraba, al menos, desde la primera mitad del siglo XIX, como indica Francisco Flores Arenas en un artículo de La Moda Elegante del 15 de noviembre de 1863. También Pedro Ibáñez Pacheco tituló uno de sus Cuentos gaditanos "Los tosantos", cuentos que, como explica Marieta Cantos en su edición de la obra de Ibáñez Pacheco, se publicaron hacia 1875 (Marieta Cantos, Pedro Ibáñez Pacheco. Cuentos Gaditanos, Diputación de Cädiz, 1997).
Precisamente un año después, en 1876, siendo alcalde de Cádiz José de la Viesca, el ayuntamiento decidió darle más importancia a la fiesta del mercado, colocando una iluminación especial, en las puertas y en el centro de la plaza de abastos y contratando a la banda del Hospicio para que amenizara la Velada, pero para ello, según el periódico El Comercio, del 15 de octubre de 1876, se hizo una recolecta entre los distintos puestos, pagando un duro cada uno, a excepción de los de verduras, que pagaron la mitad, diez reales. La fiesta se prolongaba toda la noche, reuniendo en el mercado a un importante gentío. Tras el éxito de 1876, al año siguiente se repitió la iluminación "al estilo veneciano", de la que la revista Cádiz denominaba, el 10 de noviembre de 1877, "feria de frutas", por la cantidad y variedad que se exponía.
Tal popularidad alcanzó la celebración de Los Todos Santos, que en 1877 se estrenó en el teatro Principal, con gran éxito, un sainete titulado "Los Tosantos", que se representó varios días seguidos, según El Comercio del 1 de noviembre de 1877, que no dice quien era el autor, pero que la revista Cádiz, al informar de su exitosa reposición al año siguiente, atribuye a Javier de Burgos (Cfr. Cádiz, 10 de noviembre de 1878).
Cuando me llamaron para pedirme la entrevista me dijeron que, según les habían dicho, la fiesta llevaba celebrándose en Cádiz unos 140 años, pero les aclaré que las referencias que hay en el siglo XIX demuestran que es anterior.
Aunque se atribuye la creación de la festividad cristiana a Urbano IV en el siglo XIII, la fiesta de Todos los Santos es una celebración que se remonta al siglo IX, pues quien la institucionalizó fue el papa Gregorio IV, aunque un siglo antes Gregorio III abrió una capilla en San Pedro en honor de Todos los Santos y Urbano IV la ratificó y engrandeció.
Como ya comenté en otra ocasión, hasta 1911 el calendario marcaba en España unas cuarenta festividades religiosas, coincidiendo dos los primeros días de noviembre, Todos los Santos el día 1, y los Fieles Difuntos el 2.
El 1 de noviembre, que en Cádiz se conocía como la festividad de Los Todos Santos -de ahí Los Tosantos-, era también el día en que, simbólicamente, comenzaba el frío, como recordaba La Moda Elegante el 22 de diciembre de 1877, al publicar que tanto en París, como en Madrid y en España en general, el día de Todos los Santos se sacaban los capotes de los armarios.
Y junto a esa costumbre, en Cádiz se engalanaban la víspera los puestos de fruta del mercado de La Libertad, destacando los frutos de temporada, como las castañas, las nueces, las chirimoyas, las acerolas, etc.
Tenemos constancia de que la fiesta se celebraba, al menos, desde la primera mitad del siglo XIX, como indica Francisco Flores Arenas en un artículo de La Moda Elegante del 15 de noviembre de 1863. También Pedro Ibáñez Pacheco tituló uno de sus Cuentos gaditanos "Los tosantos", cuentos que, como explica Marieta Cantos en su edición de la obra de Ibáñez Pacheco, se publicaron hacia 1875 (Marieta Cantos, Pedro Ibáñez Pacheco. Cuentos Gaditanos, Diputación de Cädiz, 1997).
Precisamente un año después, en 1876, siendo alcalde de Cádiz José de la Viesca, el ayuntamiento decidió darle más importancia a la fiesta del mercado, colocando una iluminación especial, en las puertas y en el centro de la plaza de abastos y contratando a la banda del Hospicio para que amenizara la Velada, pero para ello, según el periódico El Comercio, del 15 de octubre de 1876, se hizo una recolecta entre los distintos puestos, pagando un duro cada uno, a excepción de los de verduras, que pagaron la mitad, diez reales. La fiesta se prolongaba toda la noche, reuniendo en el mercado a un importante gentío. Tras el éxito de 1876, al año siguiente se repitió la iluminación "al estilo veneciano", de la que la revista Cádiz denominaba, el 10 de noviembre de 1877, "feria de frutas", por la cantidad y variedad que se exponía.
Tal popularidad alcanzó la celebración de Los Todos Santos, que en 1877 se estrenó en el teatro Principal, con gran éxito, un sainete titulado "Los Tosantos", que se representó varios días seguidos, según El Comercio del 1 de noviembre de 1877, que no dice quien era el autor, pero que la revista Cádiz, al informar de su exitosa reposición al año siguiente, atribuye a Javier de Burgos (Cfr. Cádiz, 10 de noviembre de 1878).
sábado, 18 de noviembre de 2017
Conchas finas
No recuerdo si hace años se podían comprar en Cádiz, solo las comía en Málaga, pero desde hace algún tiempo las encontramos en el mercado de la Libertad, no son caras y están muy buenas.
Hay que tener cuidado al abrirlas y se comen tal cual, en todo caso con un poco de limón, pero yo las prefiero sin nada.
viernes, 1 de septiembre de 2017
Mercaderes de la Ilustración
Con motivo del Tricentenario del traslado de la Casa de Contratación de Sevilla a Cádiz, ayer se inauguró, en la fachada del Mercado de la Libertad, "Mercaderes de la Ilustración", una interesante y atractiva exposición realizada por AIP Cádiz (Asociación de Ilustradores Profesionales de la provincia de Cádiz), con el patrocinio de la Fundación Municipal de Cultura, del Ayuntamiento de Cádiz.
Un trabajo colectivo, que reúne 34 obras de otros tantos autores, centrado en ilustrar -nunca mejor dicho- la llegada de productos indianos a Europa, a través del comercio indiano.
Cada ilustrador ha escogido un producto, desde el tomate a la trata de esclavos, pasando por el cacao, el azúcar o el tabaco, y, con diferentes estilos, dibujan lo que supuso la entrada de esos productos en el mercado y la sociedad española.
Merece la pena pasear con calma por el exterior del Mercado de la Libertad estos días, observando y admirando el trabajo realizado por AIP Cádiz.
Un trabajo colectivo, que reúne 34 obras de otros tantos autores, centrado en ilustrar -nunca mejor dicho- la llegada de productos indianos a Europa, a través del comercio indiano.
Cada ilustrador ha escogido un producto, desde el tomate a la trata de esclavos, pasando por el cacao, el azúcar o el tabaco, y, con diferentes estilos, dibujan lo que supuso la entrada de esos productos en el mercado y la sociedad española.
Merece la pena pasear con calma por el exterior del Mercado de la Libertad estos días, observando y admirando el trabajo realizado por AIP Cádiz.
lunes, 6 de marzo de 2017
La placa del mercado
El sábado 4, por la mañana, recibí un mensaje de Pedro Espinosa en el que me decía que parte de una placa del mercado Central, del mercado de la Libertad, se había caído, me enviaba una foto y me consultaba sobre su antigüedad.
Contesté que creo son de la primera mitad del XIX, pues en las distintas puertas del mercado hay placas con información diferente:
Y que las placas se podían ver en fotografías antiguas del mercado, con mayor o menor nitidez. Y para corroborarlo, le envié esta foto, fechada hacia 1900, que localicé en el fondo digital del Archivo de Vitoria-Gastéiz, en la que se ve, precisamente, la placa caída.
Lo que es difícil de comprender es cómo se ha desprendido la placa después de tantos años.
Pedro Espinosa, ese mismo sábado, en la web de la Cadena Ser, informaba del asunto.
Contesté que creo son de la primera mitad del XIX, pues en las distintas puertas del mercado hay placas con información diferente:
Y que las placas se podían ver en fotografías antiguas del mercado, con mayor o menor nitidez. Y para corroborarlo, le envié esta foto, fechada hacia 1900, que localicé en el fondo digital del Archivo de Vitoria-Gastéiz, en la que se ve, precisamente, la placa caída.
Lo que es difícil de comprender es cómo se ha desprendido la placa después de tantos años.
Pedro Espinosa, ese mismo sábado, en la web de la Cadena Ser, informaba del asunto.
martes, 24 de mayo de 2016
Rosa Olea en el Mercado de la Libertad
Muy buena, fresca y viva, la exposición de Rosa Olea en el exterior del Mercado de la Libertad.
Tomando como temas el trabajo de varias mujeres en sus puestos de la plaza, la solidaridad de las cigarreras gaditanas, un cuento de Pepe Maestro, o a la universal Alicia en escenario gaditano, el sentido didáctico, el color y la limpieza de los dibujos inspiran optimismo y hacen esbozar una sonrisa, lo que no es poco. Merece la pena una visita pausada.
Tomando como temas el trabajo de varias mujeres en sus puestos de la plaza, la solidaridad de las cigarreras gaditanas, un cuento de Pepe Maestro, o a la universal Alicia en escenario gaditano, el sentido didáctico, el color y la limpieza de los dibujos inspiran optimismo y hacen esbozar una sonrisa, lo que no es poco. Merece la pena una visita pausada.
sábado, 9 de abril de 2016
lunes, 8 de diciembre de 2014
jueves, 31 de julio de 2014
Poco respeto al Rincón Gastronómico
Estuvimos el martes en el Rincón Gastronómico del Mercado de la Libertad con una amiga que no lo conocía. Confirmé la sensación de que hay poco respeto y menos apoyo a quienes allí han invertido, tanto por parte de los responsables de otros puestos, como por parte de la administración. Y la misma impresión se llevó nuestra amiga.
A las 14,15, es decir una hora y tres cuartos antes del cierre, en puestos cercanos habían dejado la basura tirada por el suelo. Mientras los clientes del rincón comían, unos operarios de basura paseaban un enorme bidón maloliente entre las mesas sin el menor recato -entiendo y respeto los derechos laborales de todos, pero se podía establecer otro horario para la recogida de la basura.
Y sobre las 15,45 -quince minutos antes del cierre- la única puerta abierta para salir del mercado es la que, en un 90%, ocupa el camión de basura, en el que se vuelcan los desperdicios, mientras que los usuarios del Rincón Gastronómico intentan abandonar el Mercado tapándose la nariz. Lamentable.
A las 14,15, es decir una hora y tres cuartos antes del cierre, en puestos cercanos habían dejado la basura tirada por el suelo. Mientras los clientes del rincón comían, unos operarios de basura paseaban un enorme bidón maloliente entre las mesas sin el menor recato -entiendo y respeto los derechos laborales de todos, pero se podía establecer otro horario para la recogida de la basura.
Basura desparramada a las 14,15.
Y sobre las 15,45 -quince minutos antes del cierre- la única puerta abierta para salir del mercado es la que, en un 90%, ocupa el camión de basura, en el que se vuelcan los desperdicios, mientras que los usuarios del Rincón Gastronómico intentan abandonar el Mercado tapándose la nariz. Lamentable.
domingo, 26 de enero de 2014
La Brasería de Cádiz
En el rincón, del Ricón Gastronómico del Mercado de la Libertad. Buena carne a la brasa, muy bien preparada.
lunes, 12 de agosto de 2013
Torre azul
En Cádiz las torres siempre se han pintado de rojo, como las de la Casa de las Cuatro Torres en la plaza Argüelles
o las cinco de la plaza de España
o estas de la calle Libertad
pero esta de la calle Isabel la Católica, pintada de azul, es hermosa
o las cinco de la plaza de España
o estas de la calle Libertad
pero esta de la calle Isabel la Católica, pintada de azul, es hermosa
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