sábado, 13 de abril de 2024

Basura BIC

Cada día, sobre las 21h., el personal de una cafetería de la calle Ancha limpia el trozo de calle que ocupa con su terraza, dejando libre, casi impoluto, el frontal de su negocio, lo que está bien.

Lo que no está tan bien, antes al contrario, es que para que su negocio quede bonito y limpio, recurren a ensuciar y afear el edificio que está al lado, depositando "su" basura ante la fachada de la casa-palacio de los Mora, un edificio que forma parte del patrimonio histórico y artístico de Cádiz, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1981.



 

miércoles, 10 de abril de 2024

Todos los nombres

La exposición "Todos los nombres" se puede ver - y leer- en la facultad de Filosofía y Letras de la UCA.

Necesaria, documentada y didáctica muestra, muy recomendable, sobre todo para los negacionistas de la represión franquista y de la necesidad de la Ley de Memoria Democrática. 







martes, 9 de abril de 2024

Insisto, el problema es la vivienda

Buen trabajo de José Antonio Hidalgo hoy en Diario de Cádiz, sobre la relación entre la pérdida de población en Cádiz y el mercado de viviendas, lo pueden leer aquí.

Como indica Hidalgo, hay una relación directa entre la falta de vivienda y la despoblación de la ciudad. Pero el problema no se solucionará solo con la construcción de nuebvas viviendas, también hay que actuar sobre el mercado inmobiliario disponibe en la actualidad.

Lo decíamos no hace mucho, más que la falta de trabajo -los parados viven aquí, como se refleja en las estadísticas-, el problema de la falta de vivienda asequible en Cádiz se ha agudizado, en los últimos años, con la saturación de viviendas de uso turístico, que ha provocado un elevado encarecimiento del precio del mercado inmobiliario, imposibilitando a una economía familiar media, no solo comprar un piso, también alquilarlo a un precio razonable, pues muchos propietarios han escogido el alquiler turístico, más rentable y en muchas ocasiones no declarado, antes que el alquiler regulado a largo plazo. 

En la actulidad, Cádiz es la capital andaluza con mayor concentración de viviendas turíticas por habitante -lo pueden leer aquí-, viviendas que proliferan incumpliendo, en muchos casos, la normativa municipal, un problema que continuará creciendo mientras que la Junta de Andalucía no regule la situación y vigile las inscripciones que se realizan telemáticamente, en más de una ocasión, irregularmente. 

jueves, 4 de abril de 2024

Paco Chicón


Habíamos hablado en varias ocasiones de celebrar los 50 años de "su" Veedor, aunque a mi me gustaba chincharle recordándole que yo había entrado en el almacén y bar antes que él. En esas conversaciones con Paco Chicón y otros habituales de la barra de El Veedor, cuando se iban a cumplir los 40 años de la llegada de Paco al ultramarinos en 1976, surgió la idea de que investigara la historia del viejo almacén, una investigación que me permitió comprobar que, cuando menos, abrió en 1856.

Comencé a entrar esporádicamente en la parte que era taberna a principios de los años 70. Desde que Paco Chicón se hizo cargo del ultramarinos-bar, tuvo empeño en darle un giro al negocio y lo consiguió a base de tesón y trabajo. Cuando a principios de la década de los 90 nos fuimos a vivir al Mentidero, y Marieta y yo empezamos a frecuentarlo cotidianamente, El Veedor era un lugar al que la gente acudía a degustar vinos cuidados con esmero, junto con buenas chacinas y quesos, un lugar agradable y cómodo en el que pronto trabé conversación con Paco, hasta forjar una sólida amistad. 

Hoy se acumulan las anécdotas vividas con ese burgueño trabajador y amante de la familia, fuertemente enraizado en Cádiz, que, cuando servía un amontillado o una manzanilla, o cortaba lonchas de jamón o cuñas de queso, repetía con legítimo orgullo, "lo podrás encontrar igual, pero mejor, no". 

En Veedor, junto a su barra, compartida con buenos amigos y contertulios, mientras al otro lado Paco Chicón, acompañado de Rafael y Jesús, atendían a parroquianos de la taberna y clientes del ultramarinos, he pasado momentos inolvidables, convertidos en recuerdos entrañables. Por allí ha pasado toda mi familia y decenas de amigos siempre deseosos de volver, allí han encargado -y dejado apuntado- bocadillos mis hijas en días de fiesta o para ir a clase, hemos debatido sobre lo humano y lo divino, hemos apostado -un euro- por un partido de fútbol y hemos jugado a los chinos en grupo, hasta que mi hijo, con apenas 8 años, comenzó a ganarnos a todos y, desde entonces, Paco Chicón solo quería retar a Alberto.  

Se ha ido, antes de tiempo Paco Chicón, no podremos celebrar, como queríamos, su medio siglo en su taberna y ultramarinos. El Veedor ha quedado en buenas manos, pero, qué quieren que les diga, para mi hay un hueco vacío que nadie podrá cubrir.

PD. La foto no es la mejor que tengo de Paco, ni con Paco, pero a los dos nos gustaba.

miércoles, 3 de abril de 2024

Cosas de la guerra

"Estas cosas suceden en la guerra". Al parecer, es todo lo que se le ocurrió decir a Benjamin Netanyahu, después de que sus soldados asesinaran a siete cooperantes de la ONG World Central Kitchen del cocinero José Andrés. 

Lo que no sabemos es si las palabras las pronunció antes, o despues de comer, precisamente lo que su ejército y él mismo, están impidiendo que puedan hacer cientos de miles de palestinos, a los que el estado de Israel está matando lentamente de hambre.

Foto de la agencia Reuters, publicada en El Confidencial, 29-10-2023 (fragmento).

Creo que no se puede esperar nada de Netanyahu y del estado de Israel al que representa, han demostrado que no les importan los seres humanos que están masacrando en Gaza. 

De lo que me avergüenzo es del "mundo occidental". Por supuesto, sabíamos que los Estados Unidos de América son cómplices, desde hace décadas, de Israel y sus incumpliminetos de las resoluciones de la ONU. Pero ahora también la Unión Europea es cómplice por dejación, y lo seguirá siendo mientras no tome medidas contra el genocidio que se está cometiendo en Gaza, mientras no rompa relaciones diplomáticas con Israel por el asesinato de 200 cooperantes de la ONU y decenas de miles de palestinos. Creo que son motivos más que suficientes como para cerrar las legaciones europeas en Israel. Aislar al estado de Isreal es lo mínimo que Europa debería hacer, por dignidad. 

domingo, 31 de marzo de 2024

Blanqueando la dictadura

Imágenes y textos como los de más arriba, además de una nítida demostración de odio machista, es un mensaje que lleva implícito un blaqueamiento de la dictadura franquista: se transmite la idea de que con Franco las cosas eran normales, iban tan bien, que incluso una mujer podía ser policía local. No se dice nada de que eran una ínfima minoría, de que la mujer seguía sometida al hombre, que no había libertad, que los españoles no podían elegir a sus representantes y un largo etcétera de derechos constreñidos por la dictadura.

Pero da igual, el autor ha soltado toda su mala baba, su odio a las mujeres representadas por Irene Montero, mientras un montón de gente aborregada le aplaude, le jalea y, envalentonados, reenvían el mensaje blanqueando la dictadura.   

Racismo en el fútbol

La lacra del racismo en el fútbol no solo no se cura, aumenta jornada a jornada. Ayer, no solo insultaron a los negros, también a los gitanos, y no es la primera vez.


Creo que el problema no se va a solucionar con partidos amistosos, ni con los equipos portando pancartas y camisetas alusivas al comienzo de los partidos, la solución está en manos de los espectadores. Deben ser los aficionados los que denuncien a los racistas que tienen al lado. Y como eso va a tardar mucho en ocurrir, lo que hay que hacer es sancionar a la afición que permita gritos racistas. Sí, es injusto que una mayoría pague por las acciones de unos energúmenos, pero no hay otra.

La primera vez que se escuchen expresiones racistas, o insultos que degradan a un jugador en un campo de fútbol, se debe suspender el partido, vaciar el campo y terminar el partido a puerta vacía y sancionar al equipo de casa con el cierre del campo por una jornada. A la segunda ocasión, además de los anterior, sancionar a los espectadores con el cierre del campo por tres partidos. A la tercera, seis partidos, y así sucesivamente.

Si se comprueba que los insultos proceden de esas peñas ultras consentidas por los clubes, con lugares fijos en los campos, suspender el partido y dar por ganador al contrario, además de la correspondiente suspensión de partidos.

Y si los insultos se cruzan entre jugadores, multa económica y un mínimo de cuatro partidos de suspensión al agresor verbal.

Solo cuando a los verdaderos aficionados les duela, ellos mismo terminaran con los insultos y expresiones racistas en los campos de fútbol.

En la imagen, Samuel Eto´o cuando, en el año 2006, dijo que abandonaba un campo por insultos racistas.