martes, 3 de febrero de 2026

La UCA suspende la actividad presencial mañana

 


El "vaporcito" como paradigma...

Como paradigma del fracaso de las administraciones, evidentemente.

Después de quince años de su hundimiento, y después de quince años anunciando su restauración como patrimonio y símbolo de identidad de la bahía de Cádiz, han tirado a la basura el "vaporcito de El Puerto". 

A partir de ahora, todas las administraciones responsables se lavarán las manos y mirarán para otra parte, mientras culpan a los demás, como ya ha hecho el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, que ya ha responsabilizado a la Asociación de Amigos de El vaporcito de El Puerto, por ser la propietaria de los restos del vapor, y a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, por haber cedido, temporalmente, un trozo de suelo para que esos restos se depositaran.

Pero que no nos engañen, el ayuntamiento portuense culpa a quienes, posiblemente, menos responsabilidad tienen. La Asociación, sin ánimo de lucro, se constituyó con el fin de restaurar el barco gestionando las ayudas oficiales que iban a llegar; la Autoridad Portuaria, aunque se sumó al acto de presentación de la Asociación, tras la convocatoria del ayuntamiento portuense, no ha sido responsable del mantenimiento del vaporcito, salvo para dejar un lugar donde depositarlo. Han sido otras administraciones públicas las principales responsables del lamentable final del vaporcito.

No se debe olvidar que la Junta de Andalucía, por decreto de 2 de octubre de 2001, declaró el vaporcito Bien de Interés Cultural andaluz, por lo tanto, como BIC, la Junta asumió responsabilidad en su tutela como patrimonio andaluz (pueden ver el BOE aquí). Y el ayuntamiento de El Puerto, desde un primer momento asumió el vaporcito como un símbolo de la ciudad y, de hecho, fue quien convocó la reunión, en mayo de 2020, para presentar a la Asociación de Amigos del vaporcito y anunciar la restauración del barco. A la Junta y el ayuntamiento de El Puerto de Santa María, como principales administraciones responsables, podemos sumar la Diputación Provincial, que también en su día se manifestó en favor de su conservación, y el ayuntamiento de Cádiz, por la ligazón histórica de los "adrianos" a la ciudad, incluso a su Carnaval. No creo que hubiera sido tan complicado reunir, entre estas administraciones, los 400.000 euros que anunciaron costaba su restauración.

Ahora, anunciar que van a mantener la cabina como símbolo, parece una broma de mal gusto.

La primera foto es de EFE, del día que se anunció la apertura del expediente BIC por parte de la Junta de Andalucía, en noviembre de 1998. La segunda foto es de Diario de Cádiz, del 26 de enero pasado.     

jueves, 29 de enero de 2026

Fuera de servicio, dice ADIF

Dicen que no se debe hacer leña del árbol caído, pero hay cosas que no tienen explicación.

No hace mucho leí la queja de un usuario -con movilidad reducida- de los trenes de cercanías, que se quejaba de que al llegar a la estación de Puerto Real y apearse del tren, se encontró con que el ascensor estaba "fuera de servicio" y no podía acceder al exterior.

Lo recordé el pasado día 14 cuando cogí un cercanías para ir a Valdelagrana. Tras pasar el apeadero de Las Aletas, la megafonía anunciaba que el ascensor de la estación de Valdelagrana estaba "fuera de servicio". 

Y antes de llegar a Valdelagrana, otra vez la megafonía anunciaba que había otro ascensor "fuera de servicio", en esta ocasión el de la estación de El Puerto de Santa María. Pensé que ya era mala suerte que quien necesitara usar un ascensor, tendría que ir hasta Jerez, suponiendo que el de allí funcionara.

Hoy he vuelto a coger el tren para ir a Valdelagrana -pese a todo, yo sigo confiando en el tren como medio de transporte. Lo que no me podía esperar es que los anuncios por megafonía se repitieran, de nuevo han anunciado que los ascensores de las estaciones de Valdelagrana y El Puerto de Santa María estaban "fuera de servicio".

La pregunta y la duda es simple ¿tan mal está ADIF que no han tenido tiempo en quince días de arreglar dos ascensores? Por lo demás, sin comentarios.

En la foto, el ascensor de Valdelagrana.


  

viernes, 23 de enero de 2026

Cordura

Sé que es muy difícil pedir cordura cuando el mundo parece que acepta ser regido por alguien que, precisamente, no se caracteriza por la sensatez. 

Viene esto a cuento de la sentencia que anula la decisión municipal -tomada en 2021- de desposeer a José María Pemán del reconocimiento como "hijo predilecto".

Ya en su día -cuando se hablaba en la comisión municipal para la retirada de símbolos enaltecedores de la dictadura franquista, de la que formé parte en representación de la UCA- manifesté que una cosa era retirar reconocimientos por la colaboración con la sublevación contra el gobierno legítimo de la República, y otra hacerlo por el simple hecho de haber nacido en un lugar. 

Para que se entienda. Voté en contra de quitar la placa que, sufragada por un grupo de ciudadanos, recordaba que José León de Carranza nació en la calle Cánovas del Castillo, pero también voté para que el puente deje de llevar su nombre, pues, en este caso, la motivación era meramente política.

En el caso de Pemán, recordé que el escritor que apoyó el golpe militar había evolucionado hacia posturas contrarias a la ortodoxia franquista, como se puede ver aquí. Pero, lo que es más actual, también recordé, y no fui el único, que los reconocimientos y testimonios que había en Cádiz de Pemán, aludían al lugar de su nacimiento o a su obra literaria -cuyo valor se puede discutir-, pero que fue a lo que se alude en la propuesta de su declaración como "hijo predilecto" o en el busto que hay en el parque Genovés. 

Eso es lo que dice la sentencia del Tribunal Superior de Andalucía que ahora hemos conocido, que no se puede aplicar la Ley de Memoria Democrática al nombramiento de Pemán como "hijo predilecto" de Cádiz. Que es lo mismo que dije yo hace casi seis años.

Pero igual que dije eso, mantengo que el caso de Pemán no es comparable con el de los Carranza. 

Sigo pensando que la placa de la calla Cánovas del Castillo, que recordaba que allí nació José León, no había que haberla quitado. Pero también pienso, y mantengo, que el estadio no se puede llamar Carranza, pues el nombre lo impuso José León en homenaje a su padre, el golpista irredento Ramón. Como creo que el puente no debe denominarse "José León de Carranza" pues cuando se decidió ese nombre se recordó su implicación en el "alzamiento" y sus servicios a la dictadura franquista.

Así que, por favor, un poco de cordura. La sentencia del Tribunal Superior de Andalucía dice lo que dice, y no hay que concluir que, sentencia en mano, los golpistas y quienes sirvieron -y se sirvieron- de la dictadura, sean homenajeados.

miércoles, 21 de enero de 2026

Sube el alquiler

 

La viñeta, aunque parezca muy actual, tiene más de un siglo, se publicó en La correspondencia de España el 31 de marzo de 1920.

viernes, 16 de enero de 2026

Nobel en el retrete

Creo que somos muchos los que pensábamos que Corina Machado no se merecía el Premio Nobel de la Paz. Ayer se confirmó que teníamos razón.

Quien menosprecia el Nobel de la Paz hasta el punto de regalarlo a un ególatra que está abusando de su poder, que está mostrando su talante racista al menospreciar a los iberoamericanos a los que reprime y encarcela por la fuerza de las armas, que es cómplice del genocidio contra los palestinos, que ha ordenado asesinar a venezolanos con la excusa de que pueden ser narcotraficantes -sin aportar pruebas que lo demuestre-, que está dispuesto a invadir un territorio de soberanía europea..., es evidente que no se merecía el Nobel, una medalla que no es difícil de imaginar que terminará colgada en el retrete, para que el autócrata estadounidense la contemple mientras hace lo que está haciendo con la política, la diplomacia y los derechos humanos.

miércoles, 14 de enero de 2026

Paracaidistas y cuneros

Como ya dije en otra ocasión, parece mentira que todavía no se hayan enterado los dirigentes de los partidos políticos, del daño que hace a sus intereses electorales la imposición de un cunero o paracaidista.

Ambos términos, cunero y paracaidista, se acuñaron políticamente en la época "gloriosa" del caciquismo de las últimas décadas del XIX, y ni por esas aprenden los partidos actuales. 

Pero es que, además, desde la transición democrática tras la muerte del dictador, la provincia de Cádiz ha sufrido, casi constantemente, esa falta de respeto que supone la imposición de un cunero o paracaidista, sin que se libre ningún sector ideológico. A bote pronto, y mirando solo al Congreso de los Diputados, podemos recordar que ya UCD presentó por Cádiz en 1979 al madrileño y ministro de Comercio, Juan Antonio García Díez; siguiendo su ejemplo, el PP, entonces AP, presentó a otro madrileño, Rodrigo Rato, que fue diputado por Cádiz en 1982. También el Partido Andalucista recurrió a paracaidistas para encabzar las listas por Cádiz, a tenemos los casos de Alejandro Rojas Marcos y José Núñez. Pero quien se lleva la palma ha sido el PSOE que ha hecho aterrizar en Cádiz a Carmen Romero -que a decir verdad, si "ejerció" como diputada gaditana-, Alfredo Pérez Rubalcaba -que pasó de representar a Cantabria, para "representar" a los gaditanos- y, en las dos últimas convocatorias, a Fernando Grande Marlaska, que una vez tomado posesión como diputado y siendo minstro, renunció al escaño gaditano, lo hiza la primera vez, lo que no fue óbice para que lo volvieran a colocar en Cádiz, dimitiendo otra vez, tras la toma de posesión.

Y ahora, los que faltaban, la coalición "Por Andalucía", de la que forma parte Izquierda Unida, con el consentimiento de esta formación, ha decidido que en la provincia de Cádiz no hay nadie capacitado para encabezar las listas al Parlamento Andaluz y le han endosado el paracaídas a la sevillana y militante de Sumar, Esperanza Gómez Corona. 

Si después faltan votos, que no se quejen los que toman este tipo de decisiones y ponen de cabeza de lista a una persona que, sin discutir su valía intelectual y personal, es escasamente conocida por el electorado gaditano.

martes, 13 de enero de 2026

Estadounidenses

Donald Trump, el ególatra presidente de los Estados Unidos de América, ha demostrado que es un amoral. Puede ser, además, un inmoral, pero sus declaraciones en las que ha dejado claro que el derecho internacional - y en de su propio país- le importan un pimiento, que los únicos límites éticos y morales que reconoce es su caprichosa y voluble voluntad, dejan claro su amoralidad. 

A Trump no lo va a parar nada, ni la razón, ni el derecho, ni la política internacional, ni el respeto a los demás..., lo ha demostrado con creces con los palestinos, con los venezolanos asesinados en el mar con la acusación de ser narcotraficantes -sin mostrar una sola prueba de ello-, con el trato policial a los inmigrantes supuestamente ilegales, con el robo de petróleo, con sus propios conciudadanos... Ahora, mientras ignora las protestas en Minneapolis y otras ciudades americanas contra su política represora, amenaza a Irán por hacer lo mismo que él con los estadounidenses, anuncia que va a invadir Cuba, amenaza a Dinamarca y, consecuentemente, a Europa...

Por eso, porque Trump es un peligro mundial sin escrúpulos que no se detiene ante nada, la única forma de pararlo es que lo hagan los estadounidenses, sus propios compatriotas son los únicos que pueden frenar al ególatra y amoral presidente de USA. 

Y para ello, lo que hay que hacer es copiar la política de Trump y comenzar a "sancionar" a los ciudadanos de los Estados Unidos, para que sientan el rechazo internacional a Trump, por ejemplo, exigiéndoles visados para viajar a Europa, cobrándoles la entrada en la misma proporción que su presidente cobra aranceles, dejando de comprar productos fabricados en USA..., que perciban el rechazo y la incomodidad, que se den cuenta de que todo ello es consecuencia de las arbitrariedades y desmanes que quien les manda, para que reaccionen y pongan coto a sus desmanes y abusos. Solo los estadounidenses pueden pararlo pacíficamente. Si no es así, el conflicto internacional está a la vuelta de un nuevo capricho de Trump.  

Relación


 Visto por La Barrosa