RENFE es una empresa de transporte público que depende del gobierno de España. Por lo tanto, como empresa pública, debe primar el servicio a los ciudadanos, para cubrir sus necesidades, antes que el negocio.
Según la Constitución de 1978, los diputados y senadores son elegidos por las cicunscripciones provinciales, es decir, aunque los amparen las siglas de un partido, son elegidos por los ciudadanos de una provincia, a los que representan, teniendo como misión esencial cuidar los intereses de sus representados.
Vienen estos recordatorios a cuenta de la noticia de que RENFE suspenderá, a partir del próximo lunes, 21 de septiembre, la conexión directa entre Madrid y Cádiz por las tardes. Según lo anunciado, a partir de las 14,55h, ya nadie que, por la razón que sea, tenga que desplazarse a Cádiz después de esa hora, podrá hacerlo directamente con la empresa pública RENFE, que imagino, lo derivará al AVE a Sevilla, con enlace de media distancia a Cádiz, lo que alarga el tiempo de viaje, encarece el precio e incomoda al ciudadano a cuyo servicio debe estar una empresa pública.
Y aquí es dónde entran los diputados y senadores por Cádiz, que deberían exigir al gobierno de España un mejor trato de RENFE a los ciudadanos de Cádiz, e impedir el desafuero anunciado. Y en esa exigencia deben estar en primera línea los representantes provinciales del PSOE y Sumar, con compañeros de partido en el gobierno de España.










