Aunque circulan peticiones para que se supriman, que incluyen algunas quejas insólitas, la decisión municipal de reservar zonas de aparcamiento exclusivas para los vecinos de la ciudad, fue un acierto de la anterior corporación municipal, recientemente reforzada por la actual.
Cádiz siempre fue una ciudad complicada para circular, más para aparcar, por lo que tiene lógica que, como ocurre en muchas otras ciudades, el ayuntamiento reserve plazas para quienes están empadronados en la ciudad y pagan aquí los impuestos y tributos municipales.
Sin embargo, este derecho de los vecinos al aparcamiento, es más difícil de ejercer desde que se ha suprimido la tarjeta o pegatina que daba visivilidad al mencionado derecho. Desde su supresión, se constata como cada día más conductores se arriesgan a la sanción, en la confianza de que el coche detector de las matrículas no puede multiplicar su función de vigilancia, una situación que aumenta los fines de semana, ya que corre el rumor de esos días la vigilancia es menor o inexistente.
La pegatina visible en el parabrisas podía controlarla cualquier agente de la policía local, su ausencia beneficia al infractor, en deterioro de los vecinos que han pagado la tasa por aparcar en las zonas verdes y naranjas. El ayuntamiento debería tomar medidas al respecto.
La foto es del portal de Transparencia del Ayuntamiento de Cádiz.














