sábado, 28 de febrero de 2026

No ha cerrado, la han cerrado

Aunque era la crónica de una muerte anunciada, no por eso hay que dejar de lamentar el cierre de la confitería "El Pópulo", que no ha cerrado, la han cerrado tras más de siglo y medio elaborando dulces de calidad.

Y es más llamativo su cierre recordando que el Plan General de Ordenación Urbana de Cádiz incluía la confitería como un elemento etnológico a proteger, por lo que cabe concluir que el ayuntamiento de Cádiz no ha cumplido ni con su obligación, ni con su propia normativa.

Dicen que los nuevos propietarios del edificio lo van a dedicar a infraestructura turística, vamos que lo han comprado para que vengan más turistas a Cádiz. Lo que ocurre es que, al ritmo que vamos, más pronto que tarde, dejarán de venir turistas, cuando se vaya comprobando que el auge de los edificios y pisos turísticos está terminando con las señas de identidad y la idiosincracia gaditana que, paradójicamente, es lo que atrae a los turistas. 

Por poner un ejemplo, cada vez hay menos tabernas clásicas, reconvertidas en gastrobares que elaboran "croquetas de la abuela", incluso de setas shiitake, que, como todo el mundo sabe, proliferan en La Caleta.

Lo malo es que, de postre, los turistas no podrán comer el auténtico "Turrón de Cádiz", pero seguro que pronto alguien se inventa un sucedáneo y lo califica de "tradicional, al estilo de la Confitería El Pópulo".

La foto la he cogido de la página "Cosas de comé".  

viernes, 27 de febrero de 2026

Solomillo Wellington ¿de Cádiz?

Reconozco que el titular es, como se ha puesto de moda en la prensa actual, una pregunta trampa para llamar la atención.

Hoy, al mediodía, en la calle Veedor, delante de la placa que dice que el duque de Wellington se alojó en una casa de dicha calle, un "guía turístico" explicaba a sus ingenuos oyentes que el solomillo Wellington se elaboró porque la carne empanada se conserva mejor y por más tiempo y sirve para dar de comer a la tropa. No puedo aseverar que dijera que el mencionado solomillo se "inventara" en Cádiz, pero conociendo que hay tantos "guías" que repiten lo de la tortilla a la francesa, no me extrañaría.

Lo malo es que, por lo que oí, ninguno de sus oyentes sabía que el solomillo Wellington no es un filete empanado y que, aunque lo fuera, no se le daría de comer a la tropa, por su difícil conservación y, sobre todo, por el precio de la carne y los condimentos y por la dificultad de su elaboración (recuerden que se trata de una carne asada en un hojaldre, que lleva foie, setas, mostaza, huevos...)

Volvemos a lo que tantas veces hemos comentado, ¿es necesario inventar historias para atraer la atención de los turistas? ¿Es necesario engañarlos? ¿Nadie examina o revisa lo que cuentan tantos guías sin el menor pudor? ¿Dónde queda la profesionalidad?

Y me consta que en Cádiz hay guías turísticos, profesionales de gran nivel, ¿pero nadie vigila el intrusismo?

Hay gente y gente

Del "filósofo" del Pradillo sanluqueño.

jueves, 26 de febrero de 2026

Con Franco NO se vivía mejor 2

Control y censura en las Fiestas Típicas, de las que decían que eran los "antiguos carnavales". 

Instrucciones para las agrupaciones en 1973.


martes, 24 de febrero de 2026

Walther Bernecker

Ha fallecido Walther Bernecker, Catedrático Emérito de la Universität Erlangen-Nürenberg, gran conocedor de la historia de la Segunda República española, la Guerra y el franquismo, autor, entre otras obras, de un trabajo excelente sobre el anarquismo en la guerra española entre 1936 y 1939.

Pero, sobre todo, me interesó su labor por la renovación historiográfica. 

Tuve la oportunidad de departir y hablar de historia en Berlín en 2012 y, posteriormente, compartir una mesa de debate en Münster en 2016. 

La foto que encabeza esta entrada es en Berlín, en 2012.

domingo, 22 de febrero de 2026

Cádiz, un lujo ajeno

Al parecer, en Cádiz se vive de lujo, por lo menos unos cuantos.

La noticia de que abre una oficina en Cádiz la inmobiliaria de lujo Engel&Völkers no es, en sí misma, negativa, pero puede servir para demostrar, una vez más, las contradicciones de la vivienda en Cádiz.

No podemos olvidar que, desde mediados de los años noventa del siglo pasado, Cádiz vive uuna sangría constante de población, la ciudad ha pasado de unos 155.000 habitantes hacia 1995, a 111.180 en enero de 2026, 44.000 habitantes menos y, sin embargo, pese a la pérdida de casi un tercio de la población, el precio de la vivienda, por compra y, sobre todo en alquiler, no ha parado de subir. Somos menos, pero vivir en Cádiz cuesta más. 

Los portavoces de la empresa inmobiliaria han explicado su interés por la ciudad: el precio medio del metro cuadrado en la capital está entre los 3.000 y 3.200 euros, llegando en algunos sitios, como el paseo marítimo, a los 4.200 euros el metro cuadrado, lo que evidencia que, para los gestores inmobiliarios, hay mercado y beneficio. 

También explican quienes son sus hipotéticos clientes y los usos de los inmuebles, compradores nacionales y extranjeros, ajenos a la ciudad, que ven la compra de una vivienda en Cádiz como una segunda residencia, cuando no como una oportunidad de negocio mediante el alquiler vacacional.

Pero, por otra parte, esto tiene una consecuencia clara, de la que no se habla en la noticia: la expulsión de gaditanos y de trabajadores de una ciudad que va camino de ratificar lo que ya se ha denunciado: Cádiz se está convirtiendo en un parque temático para disfrute del turista con posibilidades.

Es evidente que con un salario medio anual de 31.357 euros (datos la ciudad de Cádiz en 2025), pocos trabajadores gaditanos podrán comprar (o alquilar) una vivienda en la que el precio de diez metros cuadrados supera ese salario medio. Sin olvidar, para más inri, que casi el 20% de la población gaditana está en paro.

Así las cosas, en pocos meses habrá zonas de Cádiz que, salvo los fines de semana y en períodos vacacionales, parecerán barrios fantasmas.   

viernes, 20 de febrero de 2026

Con Franco NO se vivía mejor

Comenzamos hoy una serie de entradas con vocación didáctica, con las que pretendemos combatir la manipulación ideológica y el blanqueamiento de la dictadura franquista.

Las entradas van dirigidas, sobre todo, a los jóvenes y a todos aquellos que, sin haber conocido -ni estudiado- la vida durante el régimen totalitario del general Franco, añoran el franquismo.

Para empezar, pongamos a Franco en su contexto ideológico e histórico. 

En Alemania lo tenían claro: 

En Italia, también.

En España añadían un cuarto personaje, António de Oliveira Salazar

En Portugal, también.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Tontos

¡Cuánta verdad!

Visto en Sanlúcar, por "el pradillo".

"Hay días tontos y tontos todos los días".

martes, 17 de febrero de 2026

Funeral el Domingo de Piñata

Tal día como hoy, hace 204 años, el 17 de febrero de 1822, domingo, primer día de Carnaval, el Diario Mercantil de Cádiz publicaba un anuncio en el que entidades tan variopintas como "el ayuntamiento antiguo", el castillo de guardiamarinas, el arrecife "hasta Río Arillo", el baluarte de los Mártires o la "iglesia del hospital nacional", entre otros "hermanos y primos de la huerta de San Francisco", invitaban al funeral, que se celebraría el Domingo de Piñata, en sufragio por la tapia de la mencionada huerta del convento franciscano.


El jocoso anuncia tiene una interesante historia detrás.

Como es conocido, la actual plaza de Mina -originalmente de Espoz y Mina- formaba parte de la huerta del convento de San Francisco, que pasó a ser pública en 1836 e inaugurada como plaza en 1838. Pero el proceso para convertir la huerta en espacio público comenzó mucho antes, en 1821, puesto que ya en enero de dicho año el ayuntamiento solicitó a la comunidad de franciscanos que, siguiendo el ejmplo de los Descalzos, que habían cedido su huerta para lo que después fue el mercado de la Libertad, cedieran su huerta en favor del vecindario, para convertirla en "plaza de recreo".

Los franciscanos no fueron tan generosos como los otros frailes y de ahí la nota del Diario Mercantil anunciando el funeral de la tapia, como símbolo de la apropiación ciudadana de la huerta.

La indicación de que la finada tapia "vivía en la plaza del Trágala", tiene simbología revolucionara; y la alusión final "lárgalo, lárgalo" es el recordatorio de una práctica carnavalesca muy frecuente en el siglo XIX, cuando se colgaba un trapo maloliente, o algo similar, a la gente y se les gritaba "lárgalo".

miércoles, 11 de febrero de 2026

11 de febrero, aniversario de la Primera República española

El 11 de febrero de 1873 la Asamblea Nacional, es decir, la suma del Congreso de los Diputados y el Senado de la Nación española, conocieron la abdicación de Amadeo I al trono español, que les comunicó, en su nombre, el presidente del Consejo de Ministros, Manuel Ruiz Zorrilla.

La Asamblea Nacional, tras conocer el escrito de renuncia, para sí y sus sucesores, de Amadeo de Saboya, y reconocer que sus palabras eran una muestra "de rectitud, de honradez, de lealtad" del monarca saliente, acordó asumir "el poder supremo y la soberanía de la Nación", declarar "como forma de Gobierno de la Nación la República" y nombrar un "Poder Ejecutivo" compuesto por Estanislao Figueras, como presidente, Emilio Castelar, ministro de Estado, Nicolás Salmerón, ministro de Gracia y Justicia, José Echegaray, ministro de Hacienda, Fernando Fernandez de Córdova, ministro de la Guerra, José María de Beranger, ministro de Marina, Francisco Pí y Margall, ministro de la Gobernación, Manuel Becerra, ministro de Fomento y Francisco Salmerón, ministro de Ultramar.

Los mensajes, tanto el de abdicación suscrito por Amadeo, como el de aceptación de la renuncia y proclamación de la República, publicados en la Gaceta de Madrid el 12 de febrero, merecen ser conocidos, más en tiempos como los actuales en los que el Congreso y el Senado parecen más un patio de colegio, que unas cámaras representativas de los españoles.