Hace años tenemos esta lámina de Carmen Bustamante.
Ayer, sobre las 21h, hice una copia en la Alameda.
Hace años tenemos esta lámina de Carmen Bustamante.
Ayer, sobre las 21h, hice una copia en la Alameda.
En el entusiástico ditirambo que Luis Sánchez Moliní dedica hoy a Sánchez Saus en Diario de Cádiz, el licenciado en Historia alaba que en el libro Al-Andalus y la cruz el catedrático de Historia Medieval desactiva "esa bomba de cursilería historigráfica que es el mito de las tres culturas".
Hay que congratularse de que, por fin, alguien sepa apreciar que el invento de Alfonso X "el sabio" de promover la convivencia y el intercambio cultural entre cristianos, judíos y musulmanes, era pernicioso, y que la Escuela de Toledo, como los centros filosóficos de Sevilla o Murcia, fueron una chorrada, contraria a la esencia del ser español, aunque esa esencia no existiera en el siglo XIII.
No cuestiono la sentencia, pero mi impresión es que el tribunal que ha condenado a David Sánchez se ha agarrado a un clavo ardiendo.
Se le condena por prevaricación, es decir, por haber tomado a sabiendas una resolución injusta, concretamente, haber particpado, según el tribunal, en el cambio de la denominación de la plaza que ocupaba. Cuando fue contratado en 2017 la plaza era de "coordinador de los conservatorios de Badajoz", y siéndolo, en 2022 su puesto laboral pasó a denominarse "jefe de la Oficina de Artes Escénicas", por ese cambio de denominación se condena a David Sánchez y a 11 personas más, a nueve años de inhabilitación.
Pero, lo más importante, el tribunal le absuelve, a él y al resto de los procesados, del delito de tráfico de influencias, el que implicaría directamente a su hermano. No ha habido tráfico de influencias, lo que quiere decir que su hermano no ha intervenido para favorecerlo, pero se ha cambiado el nombre de un puesto de trabajo -algo común, dicho sea de paso, en la administración y en empresas privadas, cuando se revisan y reestructuran los organigramas laborales-, y de ahí la condena.
Por eso creo que el tribunal se ha agarrado a un clavo ardiendo: había que condenar al presidente Pedro Sánchez -perdón, ¡qué lapsus!-, a su hermano David, y el tribunal ha encontrado cómo hacerlo.
En los últimos días se está informando del problema de mantenimiento de otro edificio en el casco antiguo de Cádiz, en esta ocasión en plaza de Viudas 32, donde los vecinos llevan viviendo, desde hace bastante tiempo, en una situación de precariedad, con al menos el patio apuntalado, sin que la propiedad ni la administración -¡oh, sorpresa!, el obispado es el administrador responsable-, hagan nada por el mantenimiento de la finca, antes al contrario, el obispado ha decidido no renovar los contratos de alquiler, aludiendo al "grado de obsolescencia" del edificio, sin mencionar que ha sido la propiedad quien ha hecho dejación de su obligación de mantenerlo en condiciones de habitabilidad.
Y llama la atención que, cuando se publican noticias sobre el problema de la finca, se obvie un dato importante: en Viudas 32 nació el 1 de marzo de 1842 Fermín Salvochea y Álvarez, una figura histórica de talla internacional, que durante toda su vida defendió los derechos humanos en general y los de los trabajadores en particular.
Entiendo que la iglesia, a la que Salvochea se enfrentó en su lucha por los intereses de las clases populares, no tenga mucho interés en recordarlo, pero Salvochea fue alcalde de Cádiz, es una de las figuras más importantes de la historia de Cádiz -si no la más importante- y el ayuntamiento y el resto de instituciones públicas deberían actuar de inmediato para el mantenimiento de la finca y en defensa de sus inquilinos, si fuera necesario, expropiando la finca, para asegurar que ese lugar emblemático de la historia de Cádiz se mantenga, con sus vecinos incluidos. Es lo que hubiera hecho Fermín Salvochea.
La recuperación del Carnaval en 1977 y la trayectoria seguida durante medio siglo es la temática sobre la que girará el XXV CONGRESO INTERNACIONAL DEL CARNAVAL, que se celebrará entre los días 21 a 23 del próximo mes de octubre, en el Edifico Constitución 1812 de la Universidad de Cádiz.
Dos fotos de Kiki han inspirado el cartel diseñado por el Gabinete de Comunicación de la UCA, para ilustrar un intenso programa de intervenciones, en las que se hablará de la fiesta en tiempos de la dictadura franquista, también sobre las mujeres en el Carnaval de Cádiz, sobre la Escuela Municipal de Carnaval, sobre la experiencia del Carnaval en Málaga o sobre la democracia y la disidencia carnavalera.
También hay tres mesas redondas, una para dar a conocer los resultados de investigación de los Premios de Investigación ‘Ramón Solís’ convocados por la Cátedra de Carnaval de la UCA, para TFM y TFG; otra dedicada a "Educación y Carnaval", donde se presentarán experiencias desarrolladas en distintos ámbitos educativos; y la tercera centrada "Mujer y Carnaval".
Y como corresponde a un congreso académico, hay sesiones abiertas a la presentación de comunicaciones en las cuatro líneas temáticas del congreso:
Más información y la inscripción para el Congreso en CELAMA
En el punto 71 del acuerdo entre el PP y VOX para gobernar los próximos años en Andalucía hay una propuesta interesante, incluir en los planes de estudio -no se indica de qué nivel, o niveles-, de la enseñanza una "Historia del terrorismo en España".
Parece una buena idea, que habrá que desarrollar con un programa de la asignatura, pero sea como fuere, es importante que los estudiantes españoles conozcan esa historia del terrorismo que, quizás por deformación profesional, yo centraría el programa en el sigo XX, y con mayor énfasis a partir de 1936, para que los jóvenes españoles conozcan como un golpe de estado acabó con un gobierno legítimo, imponiendo una dictadura conducida con mano de hierro y sin misericordia, por Francisco Franco, que se creía elegido por dios para dominar, sojuzgar y reprimer la libertad de los españoles mediante terrorismo de estado.
Posteriormente habría que estudiar el terrorismo de grupos nacionalistas, de extrema izquierda, de extrema derecha, el parapolicial..., y los actuales planteamientos y acciones terroristas contra los derechos de las mujeres, de los homosexuales, de las minorías, de los inmigrantes, etc.
En verdad podría quedar un programa muy interesante y útil, para educar a los jóvenes en la defensa de las libertades y la igualdad en derechos para todos. Y para que se opusieran con convicción a planteamientos políticos racistas, xenófobos, machistas y excluyentes.
En un interesante artículo sobre las terrazas de bares y restaurante, firmado por José Antonio Hidalgo en Diario de Cádiz, afirma Antonio de María, presidente de la patronal hostelera, que el "boom de las terrazas" llegó con la prohibición de fumar en el interior de los locales, primero, y con la pandemia después.
Convendría recordar que antes, mucho antes de que un gobierno socialista tomara medidas en beneficio de la salud de los españoles (Ley 28/2005 de 26 de diciembre), en Cádiz había muchas terrazas, casi todas, bastante más respetuosas con la normativa municipal que muchas actuales. Les dejo unos ejemplos conocidos de las décadas de 1960 y 1970:
Hay quien opina que es más correcto hablar de separación de poderes, en vez de división. Y, generalmente, se atribuye a Montesquieu su "invención", soslayando, por ejemplo, que ya Aristóteles, en Política ponía los antecedentes, pero convenimos en que se debe al francés su formulación actual: poder legislativo (responsable de establecer y actualizar las normas de convivencia), poder ejecutivo (encargado de aplicarlas y administrarlas); y poder judicial (encargado de que la norma se aplique correctamente).
La Constitución española de 1978 establece la separación de poderes y, siguiendo una norma de la que ya habló Locke, da la primacía al poder legislativo, seguido del ejecutivo y, en tercer lugar, el judicial. Este orden tiene una razón, una lógica inapelable: el poder legislativo lo elige el pueblo, lo votan los ciudadanos; el poder legislativo lo elige el Parlamento, es decir, los diputados que previamente han elegido los españoles; el poder judicial, aunque esté conformado por personas expertas, es el único que no lo elige el pueblo, que no lo votan los ciudadanos, de lo que, lamentablemente, se deriva que termina considerándose una élite.
No obstante, se consideren una élite, o los más listos de la clase, lo que no es de recibo es que el único poder no elegido por el pueblo, no votado por los ciudadanos, trate de erigirse en dirigente de la nación. El poder judicial sobrepasa sus funciones cuando intenta influir en el legislativo y condicionar, cuando no coartar, al ejecutivo.
Y eso, utilizar sus funciones como poder judicial para condicionar las decisiones de un gobierno elegido democráticamente, tiene nombre.