Estaba en la plaza de San Juan de Dios, junto al monumento a Moret, frente por frente del ayuntamiento, con un cartel pidiendo libertad para los presos políticos en Rusia, en la mano izquierda, y otro en la derecha reivindicando a Alexei Navalny, crítico de Putin, envenenado y arrestado cinco meses después. Estaba sola, quieta, impasible y determinada.
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jueves, 28 de enero de 2021
martes, 31 de octubre de 2017
viernes, 7 de diciembre de 2012
Rusia-España 1812
El lunes 10 de diciembre, a las 12,15, dialogo con Igor Mednikov, de la Academia de Ciencias de Rusia, sobre la Constitución de Cádiz y Rusia. En la sala Argüelles, Edificio Constitución 1812 de la UCA.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Hispanistas rusos y la Constitución de 1812
Con el título El Constitucionalismo
en Europa y América: Herencia del Pasado y Perspectivas de Futuro, la
Universidad Estatal Rusa de Humanidades, con la colaboración de la UCA, ha celebrado
un encuentro en el que participaron especialistas rusos en la materia.
Conviene recordar que en el 2012 Rusia conmemora el bicentenario de la Guerra Patria de 1812, una lucha contra el ejército napoleónico, y que también el 1812 España y Rusia firmaron el tratado de Velikie Luki, por el que Rusia reconoció la Constitución de Cádiz.
Los resultados de esta reunión se incluirán en un libro que se está preparando, en el que también se editarán la Constitución de 1812 en español y en ruso, según la traducción que se hizo en el mismo año 1812, y otros materiales de la época que tratan de las relaciones hispanorusas, localizados en España y México.
Como ha explicado la Vicerrectora de Proyección Social, Cultural e Internacional de la UCA, Marina Gutiérrez, se trata de un proyecto editorial hispano-ruso coordinado y financiado por el AUHR, que superviso junto con Ígor Médnikov, director del Centro Ibérico Internacional e investigador del Instituto de Historia Universal de la Academia de Ciencias de Rusia.
Más información aquí.
Conviene recordar que en el 2012 Rusia conmemora el bicentenario de la Guerra Patria de 1812, una lucha contra el ejército napoleónico, y que también el 1812 España y Rusia firmaron el tratado de Velikie Luki, por el que Rusia reconoció la Constitución de Cádiz.
Los resultados de esta reunión se incluirán en un libro que se está preparando, en el que también se editarán la Constitución de 1812 en español y en ruso, según la traducción que se hizo en el mismo año 1812, y otros materiales de la época que tratan de las relaciones hispanorusas, localizados en España y México.
Como ha explicado la Vicerrectora de Proyección Social, Cultural e Internacional de la UCA, Marina Gutiérrez, se trata de un proyecto editorial hispano-ruso coordinado y financiado por el AUHR, que superviso junto con Ígor Médnikov, director del Centro Ibérico Internacional e investigador del Instituto de Historia Universal de la Academia de Ciencias de Rusia.
Más información aquí.
sábado, 15 de septiembre de 2012
La Constitución de 1812 en ruso
El día 3 de septiembre de 1812 el redactor del Diario Mercantil de Cádiz
informaba de que el 20 de julio anterior se había suscrito "en
Petersburgo" un tratado de unión, amistad y alianza defensiva y ofensiva
entre "el emperador de las dos Rusias y el rey católico de las Españas,
Fernando VII", que tenía como objetivo fundamental la lucha común
contra el ejército de Napoleón, añadiendo el periódico que en el tratado
se reconocía la legitimidad de las Cortes generales y extraordinarias
reunidas en Cádiz y la Constitución sancionada por las mismas. Unos días
más tarde, en la sesión del día 8, las Cortes se daban por enteradas
oficialmente y, en medio de una corriente de euforia y tras ponderar al
zar Alejandro I, se ordenó celebrar un Te Deum para celebrar y agradecer
la firma del tratado. La euforia con que se recibió la noticia en las
Cortes, y en la propia ciudad, estaba justificada por que con el tratado
Rusia se convertía, en la práctica, en el primer país que oficial y
explícitamente reconocía la obra de las Cortes y la Constitución
promulgada el 19 de marzo de 1812.
El "Tratado de Amistad, Unión y Alianza" entre Rusia y España, que no se firmó en San Petersburgo, si no en la ciudad de Velikie Luki, y fue suscrito por parte española por el embajador Francisco Zea Bermúdez y por parte rusa por Nicolás de Romanzoff, canciller del imperio, establecía que entre "el rey de España y de las Indias" y "el emperador de todas las Rusias", así como entre sus sucesores y sus monarquías, habría en el futuro "no solo amistad" sino sincera unión y alianza, y que las dos partes se ayudarían en la defensa de sus intereses recíprocos y harían "una guerra vigorosa al emperador de los franceses, su enemigo común". Por otra parte comprometía a ambas monarquías a colaborar en todo lo que pudiera ser ventajoso para ellas y a restablecer de inmediato las relaciones comerciales, así como a trabajar para aumentarlas; y en su artículo tercero decía textualmente: "S. M. el emperador de todas las Rusias reconoce por legítimas las cortes generales y extraordinarias reunidas actualmente en Cádiz, como también la constitución que estas han decretado y sancionado".
El tratado de Velikie Luki fue consecuencia directa de la declaración de guerra entre Rusia y Francia y, además de propiciar la alianza militar entre españoles y rusos contra Napoleón, proporcionó a España el primer reconocimiento internacional de su revolución, y posibilitó las que, posiblemente, sean las primeras traducciones de la Constitución de 1812 a otros idiomas puesto que, ese mismo año y casi con toda seguridad por encargo del emperador Alejandro I, se editaron en San Petersburgo dos traducciones de la Constitución de la Monarquía Española, una en francés y otra en ruso.
Publicado en Diario de Cádiz, 15 de septiembre de 2012
El "Tratado de Amistad, Unión y Alianza" entre Rusia y España, que no se firmó en San Petersburgo, si no en la ciudad de Velikie Luki, y fue suscrito por parte española por el embajador Francisco Zea Bermúdez y por parte rusa por Nicolás de Romanzoff, canciller del imperio, establecía que entre "el rey de España y de las Indias" y "el emperador de todas las Rusias", así como entre sus sucesores y sus monarquías, habría en el futuro "no solo amistad" sino sincera unión y alianza, y que las dos partes se ayudarían en la defensa de sus intereses recíprocos y harían "una guerra vigorosa al emperador de los franceses, su enemigo común". Por otra parte comprometía a ambas monarquías a colaborar en todo lo que pudiera ser ventajoso para ellas y a restablecer de inmediato las relaciones comerciales, así como a trabajar para aumentarlas; y en su artículo tercero decía textualmente: "S. M. el emperador de todas las Rusias reconoce por legítimas las cortes generales y extraordinarias reunidas actualmente en Cádiz, como también la constitución que estas han decretado y sancionado".
El tratado de Velikie Luki fue consecuencia directa de la declaración de guerra entre Rusia y Francia y, además de propiciar la alianza militar entre españoles y rusos contra Napoleón, proporcionó a España el primer reconocimiento internacional de su revolución, y posibilitó las que, posiblemente, sean las primeras traducciones de la Constitución de 1812 a otros idiomas puesto que, ese mismo año y casi con toda seguridad por encargo del emperador Alejandro I, se editaron en San Petersburgo dos traducciones de la Constitución de la Monarquía Española, una en francés y otra en ruso.
Publicado en Diario de Cádiz, 15 de septiembre de 2012
lunes, 12 de diciembre de 2011
LA CONSTITUCIÓN DE 1812 Y RUSIA
En el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Cádiz, ante no mucha gente, el Embajador de Rusia en España ha recordado hoy, con acierto, la influencia de la Constitución de 1812 en su país.
De este asunto tuve la oportunidad de hablar en Moscú en mayo de 2008.
Y es que, aunque no es muy conocido, fue Rusia el primer país que oficialmente reconoció la obra de las Cortes Cádiz y su Constitución. En la ciudad rusa de Velikie Luki el 20 de julio de 1812 se firmó un “Tratado de Amistad, Unión y Alianza” entre Rusia y España que establecía una “sincera unión y alianza” e incluía una declaración de guerra a Napoleón, “su enemigo común”; además, Rusia reconocía a las Cortes y a la Constitución de 1812. Era el primer reconocimiento internacional de la revolución española.
Terminada la Guerra de la Independencia, Fernando VII, el 4 de mayo de 1814, anuló la obra de las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812. Al año siguiente se produce la derrota definitiva de Napoleón, el final del proceso revolucionario en Europa y el inicio del proceso de restauración del poder absoluto. Como consecuencia de todo ello se inicia en Europa un debate político en el que la Constitución gaditana se refuerza como referente y se difunde por Europa mediante la circulación de numerosas traducciones. Cuando a comienzos de 1820 Rafael del Riego encabeza una insurrección que restablece en España la Constitución, el modelo gaditano se refuerza como ejemplo ante los revolucionarios europeos. Animados por el éxito de la revolución española de 1820, que mostraba también la debilidad del absolutismo restaurado, los liberales europeos la convirtieron en su modelo político y en la bandera de la revolución liberal, un modelo que se aplica en Portugal, Nápoles, Sicilia y Piamonte.
También en Rusia la Constitución gaditana fue emblema de libertad en el primer tercio del siglo XIX. Tras la guerra contra Napoleón, hay un cuerpo de ejército, oficiales y nobles, que había conocido el movimiento liberal, la prosperidad de naciones sin servidumbre, el poder real limitado..., se forma así un estado de opinión favorable a los cambios. Surgen organizaciones secretas con proyectos de monarquía limitada, e incluso se plantea una república liberal, y en este contexto una Sociedad de San Petersburgo tomó como modelo la Constitución de Cádiz. Los Decembristas, San Petersburgo, 1825
En diciembre de 1825 se produce el pronunciamiento militar de los decembristas, que, con la Constitución de Cádiz como estandarte, aplicaron el arquetipo revolucionario español, planearon la toma del poder político, en nombre de la Constitución, la ley y la libertad. Como es conocido, el movimiento fracasó y sus responsables fueron duramente reprimidos.
Pero todavía en Rusia siguen recordando el valor de la Constitución de Cádiz, como pude comprobar en Moscú en 2008, y como ha hecho hoy en Cádiz su embajador en España.
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