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viernes, 9 de noviembre de 2018

Cátedra CÁDIZ-QUITO 1812


En octubre del año 2007, cuando se estaba desarrollando en la UCA el programa sobre el Bicentenario de la Constitución de 1812, se planteó un convenio de investigación que girara en torno a dos constituciones de 1812, la de Quito, proclamada en febrero, y la de Cádiz, proclamada en marzo. Tras la visita de una delegación de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador (PUCE) a la Universidad de Cádiz, se firmó, el 30 de octubre de 2007, el convenio creador de la Cátedra Cádiz-Quito 1812, de la que, según lo estipulado en el Convenio, son responsables el profesor Juan Paz y Miño, por la PUCE, y yo mismo por la UCA.

Básicamente, los objetivos de la Cátedra Cádiz-Quito 1812 incluyen, además del estudio de ambas constituciones, el estudio de las relaciones históricas entre Ecuador y España, el origen del constitucionalismo en ambos países y desarrollar actividades conjuntas de formación o culturales.

Como muestra de las actividades que se han realizado -todas de carácter investigador y de difusión de la investigación-, valga este curso/debate, impartido por teledocencia, el 31 de mayo de 2012, con el título "Quito 1812/Cádiz 1812, tribulaciones de dos textos constitucionales coetáneos", que se puede ver el youtube:
 

PD. Se ha repetido en estos días un error que se mantiene por la existencia de una placa equivocada en la plaza de San Antonio, pero que hay que corregir: José Mexía Lequerica no murió en la Casa Pemán -donde está la placa-, vivió y murió en 1813 en San José nº 60, que actualmente es Junquera nº 1.
Lo expliqué hace tiempo, como se puede comprobar aquí. 

lunes, 6 de abril de 2015

Constitución de Quito de 1812

Artículo de Juan Paz y Miño, director por la PUCE de la Catedra Cádiz-Quito 1812, sobre su participación, esta semana, en la UCA.


La Constitución de Quito en la historia

EL TELÉGRAFO - Primer Diario Público Ecuador, lunes 6 de abril de 2015
Juan J. Paz y Miño Cepeda

Los procesos de independencia en América Latina tuvieron como causa esencial la necesidad de acabar con el sistema colonial; pero desde fines del siglo XVIII se acumularon una serie de motivos, hasta que sirvió, como causa coyuntural, la invasión al reino de España y de Portugal por Napoleón (1808), el ‘tirano de Europa’.

El proceso independentista arrancó en Haití, donde los esclavos negros y los mulatos desarrollaron una lucha popular que conquistó la ansiada libertad en 1804. Pero a raíz de la invasión napoleónica, estallaron revoluciones en distintos lugares de la Hispanoamérica colonial. En Quito, en la Navidad de 1808, ya se reunió un grupo de patriotas con el propósito de confabular contra la autoridad realista de la Audiencia, aunque el movimiento solo tuvo éxito el 10 de agosto de 1809, cuando se instaló una Junta Suprema de Gobierno, con la que se inició el proceso de la independencia de lo que actualmente es Ecuador. Ese año también hubo revoluciones en Chuquisaca y en La Paz, que antecedieron a la de Quito. En 1810 estallaron las revoluciones en México (el proceso movilizó campesinos e indígenas), Caracas, Bogotá, Buenos Aires y Santiago de Chile, capitales importantes en la América española. También (exceptuando México) se establecieron las primeras Juntas de gobierno autónomas.

Las primeras Juntas latinoamericanas fueron ‘fidelistas’, es decir, proclamaron fidelidad al rey Fernando VII, quien había sido destronado y apresado por Napoleón. Esto ha provocado que algunos ensayistas traten de crear dudas sobre las intenciones abiertamente independentistas en la América Latina de aquellos tiempos, sin advertir las complejas y hasta contradictorias posiciones que asumieron los autonomistas, entre quienes los radicales independentistas todavía no tenían el peso hegemónico. Pero la situación cambió en cuestión de meses: Quito se volvió independentista a raíz de la masacre de sus patriotas criollos ocurrida el 2 de agosto de 1810. Y en 1811, Caracas fue pionera en proclamar su plena independencia, reunir un Congreso y dictar, el 21 de diciembre, su primera Constitución, que establecía un régimen claramente republicano y federal.

En Quito, el Congreso de Diputados se reunió en diciembre de 1811, el día 11 proclamó la independencia frente al Consejo de la Regencia español y el 15 de febrero de 1812 aprobó el ‘Pacto Solemne de Sociedad y Unión entre las Provincias que forman el Estado de Quito’, que fue, en definitiva, la primera Constitución en la historia ecuatoriana, que creó el ‘Estado de Quito’, con ejecutivo, legislativo, poder judicial y falange o milicia propia, estableciendo así un régimen republicano, autónomo y libre, al que en nada alteraba la sui géneris proclama de fidelidad al rey que todavía mantuvo uno de sus artículos.

Para examinar estos interesantes procesos, en esta semana se realiza en Cádiz, España, un coloquio sobre las primeras Constituciones hispanoamericanas. Presentaremos a la de Quito como otra de las pioneras Constituciones de nuestra América Latina.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Felicitación

No soy muy dado a distribuir felicitaciones navideñas, pero me ha gustado recibir esta foto que me ha enviado Juan Paz y Miño, y que me trae recuerdos de un viaje a Quito con motivo del Bicentenario.

En el Cerro de El Panecillo, situado en el centro del casco histórico, desde el que se puede ver toda la ciudad de Quito, han montado un Belén gigante.



viernes, 28 de diciembre de 2012

Erizo cantonés

En estos días que tantos platos se preparan para comer con familiares y amigos, uno de los que más aceptación ha tenido fue el erizo cantonés que preparé. Yo no he estado en Cantón, pero me explicaron esta preparación del erizo en Quito, Ecuador.

Se trata de un especímen difícil de encontrar, denominado echinoidea selenita, procedente del mar de China y, por lo tanto, se coge en Corea, Japón y en Cantón. Por nuestra zona sólo se coge con luna en cuarto creciente cerca del Faro de las Puercas, y es un poco más grande que los erizos tradicionales de la zona. Se desconoce -yo al menos lo desconozco-, como y cuando llegó el erizo cantonés a la bahía, aunque he escuchado que hay quien dice que este erizo llegó a la bahía con el barco del arroz, pero no me parece una teoría creíble.

Es sencillo de preparar. Lavado el erizo, sin abrir, se le añade una mezcla de limón, gengibre y wasabi (rábano), el resultado es que las huevas salen del caparazón y se consume como cebiche al estilo ecuatoriano.

Es una verdadera delicia.

jueves, 7 de junio de 2012

Cádiz-Quito, 1812

El pasado día 31 de mayo, como una de las actividades de la Cátedra Cádiz-Quito 1812, establecida mediante un convenio entre la PUCE (Pontificia Universidad Católica de Ecuador) y la UCA, tuve la  oportunidad de dialogar con el amigo Juan Paz y Miño -que ha sido Secretario Ejecutivo de la Comisión del Bicentenario de Ecuador, es Cronista Oficial de Quito y es mi contraparte por la PUCE en la Cátedra-, sobre la Constitución de Quito de 15 de febrero de 1812 y la Constitución de Cádiz de 19 de marzo de 1812.
Hablamos de diferencias y semejanzas, destacando, pese al diferente origen de los dos textos -uno realizado por una elite social e intelectual, otra mediante la elección de representantes- las características comunes, sobre todo el espíritu ilustrado que ilumina a las dos, el hecho de que en las dos constituciones predomine la idea de romper con los antiguos valores sociales y políticos, de consagrar la separación de poderes, de reformar, en suma, el sistema político existente.  
Nuestro diálogo se puede ver aquí.

sábado, 17 de septiembre de 2011

La memoria de una ciudad

            Es bueno moverse, conocer otras poblaciones, otras culturas y otras formas de entender la vida. Viajar abre horizontes y mentes, ayuda a ver las cosas de otra forma, incluso a valorar mejor lo que tenemos. Y a estimar que en todas partes, no sólo en Cádiz, hay cosas buenas.
            Cuando tengo la oportunidad de viajar, sea por trabajo, sea por ocio, procuro fijarme en cómo en otros lugares aprecian lo propio, en cómo valoran y cuidan su pasado, en cómo honran su historia y a sus personajes, en cómo la ciudadanía contribuye a reforzar las señas de identidad de su localidad, de su ciudad. Y uno de los mejores símbolos de esa reivindicación de su pasado, de su memoria colectiva, se refleja en el recuerdo histórico y en la huella reciente que se refleja en pequeños detalles.
            Por ejemplo, en México no es difícil ver en las fachadas de muchos edificios pequeños recordatorios de la función que tuvieron en épocas anteriores, o de quienes fueron sus promotores o propietarios. En Veracruz el edificio que fue faro en 1872 recuerda que se denominó Benito Juárez y una placa inferior indica que si ahora está en la calle Morelos, en 1850 era la calle de la playa. 


Y en ciudad de México es fácil encontrar pequeños azulejos que recuerdan que, por ejemplo, determinado edificio fue la casa de los Adelantados de Nueva Galicia en 1530. 



En Quito, en un edificio moderno, una pequeña placa de mármol recuerda que en ese lugar estuvo el edificio desde el que Manuela Sáenz saludó al libertador Bolívar, al que después se unió. 



En Berna hay un recuerdo grabado en la casa en la que Albert Einstein vivió entre 1903 y 1905 trabajando en la teoría de la relatividad. 



En Ginebra un rótulo conmemora la fundación de la Cruz Roja. 




En Dublín, una serie de placas de fundición muestran un itinerario monográfico sobre James Joyce, y otro muestra el camino sobre el barrio medieval y vikingo. 



En Londres, placas circulares, casi siempre de color azul, indican, por ejemplo, que en determinado edificio T.S. Elliot trabajó para Faber&Faber, o que John Lennon estuvo allí. 



E instructivo es ver, generalmente grabados en adoquines, los nombres de ciudadanos que contribuyeron con mínimas aportaciones a restaurar un monumento, un espacio público o financiar una actividad cultural, como se pueden ver en Berna o en la irlandesa población de Kenmare.






            Ahora que Cádiz se acerca al bicentenario de uno de sus momentos históricos más brillante, no estaría mal tomar ejemplo y dejar establecido, mediante sencillos testimonios en edificios o en el pavimento, un recorrido por la memoria de la ciudad constitucional.

Publicado en Diario de Cádiz, 17 de septiembre de 2011
          

martes, 6 de septiembre de 2011

Pintadas de protesta

Pueden ser un precedente de la indignación que recorre ahora las calles de medio mundo. La primera imagen es de Messina en agosto de 2008: ecologista y subversiva. La segunda es de un año después, en Quito en agosto de 2009: la calle es de los ciudadanos. Ambas muestran cansancio, reivindicación y voluntad de transformación.


martes, 2 de agosto de 2011

Vida ascendente

Uno de los carteles más divertido de los que he fotografiado.


Ascenso, ¿a dónde?
La foto la hice en Quito.