domingo, 27 de agosto de 2017

Churros españoles y el Nobel de Literatura

Como es conocido, el Premio Nobel de Literatura lo decide cada año la Academia Sueca, fundada en 1786 para cuidar y fomentar el uso del sueco.
Lo que es menos conocido es que los académicos suecos pueden desayunar, o merendar, churros españoles antes de la elección del premiado cada año. Los churros los pueden comprar en la misma puerta de la Academia, como se puede comprobar en las fotos siguientes.



viernes, 25 de agosto de 2017

Concurso 243

Está en Cádiz, ¿dónde?

De premio, ración de coles con morcilla de Chiclana.

jueves, 24 de agosto de 2017

¡Chitón!

La foto es de ABC

"Psssss, ¡chitón!, no critiques, que ya no gobierna Teófila, que ahora mandan los nuestros..."

Es lo que me faltaba por oír y por leer. Lo dicen y lo escriben y se quedan tan panchos: no critiques, no difundas los fallos, los errores o, lo que es peor, las faltas de soluciones a problemas concretos de la ciudad, pues si lo haces, si criticas, te lo dicen con meridiana desfachatez, le estás haciendo el juego a la derecha.

Por ejemplo, lo último que he escuchado: los que confirman que hay ratas en la playa de Santa María del Mar, favorecen a la derecha. Es decir, haberlas, haylas, pero no lo digas, que ensombreces la imagen del alcalde y ayudas al PP.

Quiero pensar que semejante aberración, que tratar de imponer silencio, no es una consigna municipal, pero observo que muchos que hace tres o cuatro años eran muy activos en las redes, criticando al ayuntamiento, ahora callan. Quizás, para no hacerle el juego a la derecha.

Estoy convencido de que Cádiz necesitaba un cambio, pero de ahí a tragar con todo, a callar y mirar para otro lado, hay un abismo en el que no pienso caer.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Un modelo de museo


Hay quien ha escrito que el Museo del Vasa, en Estocolmo, es el mejor museo del mundo. No sé si es así, pero tras visitar un buen número de museos, creo que, al menos, está entre los mejores.

Un buen museo se logra cuando hay una idea clara de qué se quiere contar, eso es más importante, o tan importante, como lo que se quiere exponer. De ahí la insistencia en que debe haber un desarrollo museográfico y museológico previo a la construcción y apertura de un museo.

He conocido muchos museos muy bien concebidos y diseñados. Por ejemplo, en Portland está The Oregon Historical Society, fundado en 1898, pero renovado constantemente en su programa museográfico y como centro de investigación. En Honolulú me pareció muy buen museo el Bernice P. Bishop Museum, dedicado a la historia natural y cultural de Hawai. En Quito, en el Museo Alberto Mena Caamaño, hay un espacio dedicado a la interpretación histórica de la ciudad y la nación ecuatoriana, con un discurso museográfico muy bueno. Pero no hace falta ir tan lejos, en Barcelona está el Museo de Historia de la Ciudad, con un gran desarrollo discursivo, que, además, enlaza con otros museos y espacios convirtiéndose en un ejemplar centro de interpretación de la ciudad. O en Madrid, el Museo Romántico es también un buen modelo de didáctico discurso  museográfico.

Y sin duda destaca el Vasa, un museo construido y realizado en función de lo que se quería contar.

En el año 1628, el 10 de agosto, zarpó por primera vez el Vasa, un buque construido por orden de Gustavo Adolfo II, y tras avanzar apenas unas centenas de metros en el mar, el buque se hundió. En 1961, tras varios años de búsqueda, se consiguió reflotar el Vasa. Expuesto primero al aire libre, con evidente peligro de deterioro, en 1981 el gobierno sueco decidió construir un museo con las condiciones óptimas para conservar el buque.


Sin dudas la exposición del buque condiciona la arquitectura del museo, pero a su alrededor se ha logrado un discurso que explica la historia del buque, de la ciudad y de su gente, además de explicar las características de la navegación en el siglo XVII y la vida en el mar.


Sin dudarlo, uno de los mejores museos del mundo.

   

martes, 22 de agosto de 2017

Enanismo mental

Como la altura física es mayor, el enanismo mental busca recursos para intentar manchar la democracia:


La foto es de anoche.

domingo, 20 de agosto de 2017

Mil sitios tan bonitos como Cádiz

Es el título de uno de mis favoritos, Mil sitios tan bonitos como Cádiz, el blog de Manolo Muñoz Fossati, dedicado a describir viajes y paisajes. Me gusta el contenido, y me encanta el título. A todos aquellos que piensan que Cádiz es el lugar más bonito del mundo, lo mejó de lo mejón, Fossati les muestra lugares, no mejores, pero "tan bonitos como Cádiz".

Viajar ilustra, enseña y sirve para curar chovinismos. Por ejemplo, como ocurre en Cádiz con las caballas, en Copenhague buzos sacan mejillones criados en el mar y los venden recién recogidos a los paseantes.


Y en Estocolmo también hay cantos rodados y cañones en el casco histórico.

El museo de Carnaval ¿tiene alma?


Leo en Diario de Cádiz que el museo de Carnaval ya tiene cara, lo que equivaldría a decir que tiene fachada, que tiene un inmueble, pero lo que hay que preguntar es si el museo tiene alma, y, respetando la labor del periodista que transmite la información, de lo que se lee en el periódico y de lo que se va conociendo por otras fuentes, parece que no, que no tiene alma, que no tiene contenido, que de lo que se está hablando es de la adaptación técnica de un edificio que, con lo que se conoce, podría servir igual para un museo de Carnaval, que para un museo de peluquería o una academia de habaneras.

El proyecto descrito por el gobierno municipal, del que informa el periódico, habla de la readaptación de los espacios del palacio Recaño para cualquier uso, por eso comienza diciendo que tendrá entrada (menos mal), conserjería, cafetería, sala de digitalización, un pequeño teatro..., en la planta baja. Y, de abajo arriba, salas de exposiciones temporales, de reuniones de colectivos -¿para decidir la fecha fija del Carnaval?, ¿para votar la composición del jurado?-, más salas de exposiciones permanentes -con disfraces y tipos, como en el "museo del Torreón de las Puertas de Tierra"-, talleres de restauración, hemeroteca, fonoteca, videoteca, talleres de costura, además de taller de restauración de vestuario y almacén para ídem... Por último, oficinas de administración, sala de investigadores y, en la azotea, el típico "lavaero".

Lo descrito es, reitero, un proyecto de adaptación de un edificio, la cara del museo, pero ¿dónde está el alma?, qué proyectos, museológico y museográfico, hay detrás. Primero habría que explicar cuál es el discurso o programa museográfico, qué contenido tendrá el museo, qué se pretende explicar y mostrar, cuáles son los contenidos teóricos, las técnicas de exposición y los vínculos entre los espacios; después, la gestión de la colección o las colecciones, las medidas de conservación y exhibición necesarias, etc. Y conociendo eso, buscar el espacio expositivo.

Pero no, se deduce que el ayuntamiento ha empezado el museo al revés, da la impresión de que se empieza la casa por el tejado: rehabilitamos un edificio y después metemos lo que quepa y, ¡halehop!, ya tenemos museo, en el que, eso sí, como gran innovación museológica, habrá una "sala de firmas", que no se sabe para qué sirve, pero queda bien. .

Hay espacios en Cádiz más fáciles de acondicionar para el museo del Carnaval que el palacio Recaño, cuya elección parece que se justifica -y esto da idea del nivel científico del proyecto- diciendo que está a 70 metros de donde nació El Tío de la Tiza, a 400 del Teatro Falla y a otros 400 de El Corralón (y a 451 de Casa Manteca, añado yo).

PD. Aprovecho para recordar que "Los Mojosos" de Costus siguen sin volver a casa.

jueves, 10 de agosto de 2017

1717-2007: la obra de Antonio García-Baquero

No, no se trata de un error, no me he confundido en la segunda fecha, en todo caso trato de corregir lo que me parece un olvido injusto.

En el año 2007, a principios de mayo, murió Antonio García-Baquero González, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Sevilla, uno de los mejores modernistas que ha dado la historiografía española de cualquier época, que fue profesor mío cuando yo empezaba a estudiar Historia y, después, amigo.
Antonio García Baquero dedicó su trabajo de investigación, primordialmente, a la Carrera de Indias, a la fiscalidad y al comercio ultramarino en el siglo XVIII, centrando su trabajo en el papel de Cádiz en dicho intercambio mercantil. Desde su primera investigación, su tesina, dedicada a la decadencia económica de Cádiz tras la emancipación americana -publicada con el antetítulo Comercio colonial y guerras revolucionarias-, hasta su obra cumbre, esencial en todos los sentidos, Cádiz y el Atlántico (1717-1778). El comercio colonial español bajo el monopolio gaditano.
Después vendrían, además de Libro y cultura burguesa en Cádiz: la biblioteca de Sebastián Martínez (1988), nuevos trabajos sobre el comercio indiano, como La Carrera de Indias: suma de contratación y océano de negocios (1992), o El comercio colonial en la época del absolutismo ilustrado (2003), entre otras muchos trabajos.

Sin Cádiz y el Atlántico, donde García Baquero analiza todo el período del monopolio gaditano, conoceríamos mucho menos sobre lo que se quiere conmemorar con el Tricentenario. Editado por primera vez en 1976, Cádiz y el Atlántico, que fue reeditado en 1988 por el Servicio de Publicaciones de la Diputación de Cádiz, sigue siendo una lectura imprescindible para conocer el período que se inició en 1717.
Por eso me parece de justicia, en este año del Tricentenario, recordar a Antonio García-Baquero y su excelente trabajo sobre el comercio ultramarino en el siglo XVIII y sobre la labor de la Casa de Contratación en Cádiz entre 1717 y 1778.