Cuesta trabajo creer que este personaje es un ser humano.
El miserable Itamar Ben-Gvir celebra con champán la ley que condena a muerte a palestinos cisjordanos.
Cuesta trabajo creer que este personaje es un ser humano.
El miserable Itamar Ben-Gvir celebra con champán la ley que condena a muerte a palestinos cisjordanos.
Parece mentira tener que repetir que defender a una pueblo semita, como son los palestinos residentes en Gaza, frente al genocidio del estado de Israel, no es justificar a Hamás, mucho menos es antisemitismo.
Parece increíble tener que repetir que condenar el imperialismo belicista de Trump y proclamar el respeto al Derecho Internacional, no significa defender al impresentable de Maduro, ni a un gobierno que no respeta la democracia.
Los que así vociferan te hacen dudar, no sabes si lo hacen por ignorancia, por estulticia o simplemente por perversidad.
Las demostraciones de patriotismo español son, como casi todas, volubles. Nunca he visto tantas banderas en los balcones como el año en que la selección española de fútbol ganó en mundial. Desde entonces, el fútbol es el principal aliciente del patriotismo de muchos españoles. Confieso que no es mi caso.
En esta semana hemos sabido que Radiotelevisión Española ha decidido no participar en el festival de Eurovisión por la presencia de Israel, como supimos en su día la manipulación grosera de la votación para que la representante israelí ganara el festival, o las maniobras políticas y diplomáticas ejercidas para impedir el veto a Isreal en el festival de 2026.
Ya en marzo de 2024 escribí que se debería vetar la participación del estado de Israel en el festival de Eurovisión, lo pueden recordar aquí. No se ha conseguido, pero España, por solidaridad y por dignidad, no puede estar en un festival que promociona a un estado genocida. Por eso, hoy, repito, ¡yo soy español, español, español...!
El gobierno de Estados Unidos y el estado de Israel llevan algo más de 75 años mareando la perdiz, manipulando la verdad.
Llevan varios días los medios de comunicación haciéndose eco de las propuestas para la "paz" en Palestina -con ese término, paz, Trump quería lograr que le dieran el Nobel de la Paz a quien ha consentido un genocidio.
Que no nos engañen. El plan de "paz" de Trump no es nuevo, es lo mismo que lleva intentando Israel, con el apoyo de Estados Unidos desde que la ONU aprobó la existencia del nuevo estado de Israel en Palestina, incluyendo el desarraigo de cientos de miles de árabes de su territorio.
En 1951, las negociaciones para "lograr la paz" en Palestina incluían la "redistribución" de un millón de árabes de Israel. Es decir, lo mismo que ahora propone Trump. Y de eso se hacía eco la prensa española, controlada por la dictadura franquista. Les dejo un ejemplo.
No le falta razón a Donald Trump al afirmar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), no funciona, se ha demostrado decenas de veces, por ejemplo, cada vez que ha tomado decisiones que incumben al estado de Israel, sistemáticamente incumplidas.
Lo que se le olvidó decir al ególatra que se considera asimismo el gendarme del mundo, es que la ONU no funciona debido a que Estados Unidos veta constantemente decisiones del Consejo de Seguridad y se pasa por el forro las de la Asamblea, convirtiendo a la ONU en una nadería.
La imagen es la portada de la revista Time de junio de 2018.
Reconozco mi torpeza, soy un anticuado, creía que asesinar a más de 65.000 personas -no voy a distinguir niños, ¡qué más da!-, era un genocidio, pero ya me lo han aclarado, es una "inversión inmobiliaria".
Lo que ocurre en Palestina no es una masacre, es un proyecto inmobiliario. Los enviados por el estado de Israel a Gaza no son soldados, son albañiles. Netanyahu no es un asesino, es un maestro de obras contratado por Trump.
Conociendo que lo que ocurre en Gaza es una iniciativa emprendedora, una inversión capitalista, cambia la imagen de los que antes consideraba un genocidio. Ahora sabemos que esas 65.000 personas masacradas, eran ocupas, un estorbo para el proyecto inmobiliario, por eso había que eliminarlas, 65.000 y las que hagan falta, ¡a quién le importa!, ¿quién se va a acordar de los palestinos dentro de unos años, pudiendo tomar el sol en la Riviera de Oriente Medio?
En la foto, el día que Trump contrató a Netanyahu para comenzar las obras.
Para los que no entienden el español, les pongo una captura de pantalla de la definición de genocidio según la Encyclopaedia Britannica
Y por si alguno no entiende inglés, la traducción del párrafo, con un subrayado mío:Pedro Sánchez ha anunciado, ¡al fin!, algunas medidas para intentar frenar el genocidio que el estado de Israel está cometiendo con los palestinos. En mi opinión, las medidas anunciadas por el presidente del gobierno español se quedan cortas, España debería retirar su embajadora en Tel-Aviv, rompiendo relaciones con un gobierno genocida.
La reacción del gobierno israelita es la de siempre, declararse víctima, acusando al español de antisemita.
No es cierto, no es antisemita quien defiende a un pueblo semita. Palestina, los palestinos son semitas. Hasta en eso son perversos e hipócritas los genocidas del gobierno de Israel, que intentan engañar a la opinión pública, tratando de apropiarse en exclusiva de la herencia semita, negando a los palestinos su condición histórica de ser uno de los pueblos semitas del Mediterráneo, según la Biblia, descendientes de Sem, como los judíos.
El mapa que sigue, que procede de A Dictionary of the Bible, publicado en 1887, refleja las tierras de Sem y sus descendientes: ahí está Palestina y Gaza.
¿Permitirán Europa y el resto de países libres del mundo que Israel y Estados Unidos de América decidan dejar sin futuro al pueblo palestino? ¿Cuántos miles de asesinatos más son necesarios para que haya una reacción humanitaria, para parar la masacre perpetrada por Israel con la complicidad de Estados Unidos?
Se ha demostrado que las resoluciones de la ONU son papel mojado. Se ha demostrado que con declaraciones diplomáticas y políticas, no se logra nada. Y ahora se demuestra que Israel y la administración Trump han planificado que el pueblo palestino no tenga futuro.
El plan de Estados Unidos para Gaza y los palestinos es, sencillamente, volver al colonialismo decimonónico. La imposición por la fuerza de las armas de una administración estadounidense en Gaza, desplazando a dos millones de palestinos -si para entonces quedaran dos millones- no es, como algunos pensaron, una de las patochadas de Trump, es una nueva aberración imperialista estadounidense, que, como ha sido habitual desde la creación de la ONU, se pasa las resoluciones de las Naciones Unidas por la entrepierna.
La Riviera de Oriente Próximo anunciada por Trump, ya tiene un plan de ejecución, que pasa necesariamente por desplazar a los palestinos. Netanyahu, Trump y todos su sicarios dicen que defender a los palestinos es ser antisemia. Pero, los verdaderos antisemitas son ellos, que planean culminar el genocidio que llevan casi dos años perpetrando con los palestinos.
No se puede contar con el autócrata americano. No hay que olvidar que han sido los Estados Unidos de América los que han convertido a la ONU en una comedia bufa. Sin el apoyo de USA el estado de Israel no llevaría casi 80 años incumpliendo la resolución 181 de la Asamblea General, de noviembre de 1947, que establecía el Plan de Partición sobre Oriente Medio y la formación en Palestina de sendos estados árabe y judío independientes.
El genocida israelí ha anunciado la ocupación de Gaza y la imposición de una administración civil que, en ningún caso, sería elegida por los palestinos, si es que para entonces quedan palestinos vivos.
Ante el anuncio de Netanyahu de ocupar el 12% del territorio Palestino que todavía no controla física y militarmente, ante el anuncio de la expulsión de un millón de palestinos de su tierra, ¿qué dice la Unión Europea? ¿Va a seguir doblegada ante el autócrata yankee? ¿Va a tener Europa un resto de dignidad para oponerse y enfrentarse a los genocidas y a quien les ampara?
La foto de Netanyahu, feliz y comiendo, la tomé de El Confidencial (Reuters) 29-10-2023.
Es lo que el estado de Israel está haciendo: borrar Gaza del mapa.
Nadie en su sano juicio puede defender los salvajes asesinatos (1.200) y secuestros (251) perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023. Pero tampoco, nadie en su sano juicio, puede justificar que Israel haya multiplicado por más de 50 el número de asesinatos cometidos por Hamás. Israel ha asesinado a más de 61.000 palestinos, de los que más de 17.000 son niños: Netanyahu no solo quier acabar con el presente, quiere que los palestinos no tengan futuro, por eso no le importan los niños.
Pero el plan de Netanyahu va más lejos, lo que busca es la desaparición del pueblo palestino, borrarlos del mapa, de ahí la destrucción sistemática de ciudades, pueblos, asentamientos, infraestructuras..., utilizando métodos de crímenes contra la humanidad, como es la hambruna a la que ha sometido a los palestinos, impidiendo la llegada de ayuda humanitaria, de comida, con el consentimiento vergonzoso de Europa y la complicidad despreciable de Estados Unidos de América, una corresponsabilidad estadounidense que ha aumentado con el ególatra que ahora reside en la Casa Blanca.
Las imágenes no dejan lugar a dudas: en Gaza no hay guerra, alli Israel está perpetrando un genocidio y que haya políticos españoles que lo justifiquen, aunque sea votando una canción, solo es una muestra de su podedumbre moral.
Parece que Europa comienza a despertar, pero, sin dudas, ya es tarde.
Israel bloquea la entrada de alimentos en Gaza, dos meses sin dejar que la harina, alimento básico, llegue al pueblo palestino, la ONU habla de situación abominable y, mientras tanto, ¿qué hace Europa? ¿Cuánto tiempo se va a mantener inactiva, en silencio ante el genocidio?
No basta con el reconocimiento del Estado Palestino, en un acto importante, pero protocolario, hay que presionar a Israel y si no cambia de actitud, romper relaciones con un estado genocida.
¡Ya está bien!, hay que presionar a los gobiernos europeos para que actúen. Con el matón estadounidense no se puede contar, pero Europa no puede ser cómplice por inacción.
La he sacado de: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1230865950261481&id=124149704266450&set=a.155541071127313
Aunque ya en Mein Kampf (Mi Lucha), Adolf Hitler había escrito que durante la Gran Guerra se debería haber gaseado a judíos, fomentando el odio a la comunidad judía europea y su exterminio, plan que puso en marcha a partir de 1939, tras la conferencia de Wannsee de enero de 1942, en la que los nazis decidieron exterminar a los judíos por medio del trabajo forzado, el 14 de febrero de 1942, Hitler le dijo Goebbels que estaba decidido a "limpiar Europa de judíos".
Desde su creación, el estado de Israel ha recordado la política de limpieza étnica nazi, cada vez que conmemora el Holocausto. Sin embargo, tras asesinar a más de 47.000 palestinos, ahora parte del gobierno de Israel aplaude la propuesta de Donald Trump de "limpiar" Palestina de palestinos.
Al menos yo no veo mucha diferencia entre la limpieza impulsada por Hitler y la impulsada por Trump. Aunque el estadounidense no habla de exterminio físico, su propuesta es una forma de acabar con una comunidad histórica arrancándola de su territorio, de sus raíces, una forma, aparentemente más suave, de exterminar un pueblo.
Una genialidad, otra más, de El Roto. Es difícil explicar mejor lo que está perpetrando el estado de Israel en Gaza.
Publicado en El país, 18 de octubre de 2024
Estados Unidos le ha dado un mes más a Netanyahu para que siga con el genocidio.
Es lo que se deduce de la carta que Biden le ha mandado a su aliado "Bibi". La misiva dice que dentro de un mes tiene que permitir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza, si no lo hace, Estados Unidos dejará de enviarle bombas para masacrar a los palestinos.
Pero que eso ocurrirá dentro de un mes, así que Bibi Netanyahu tiene 30 días más para seguir matando de hambre a los palestinos, mientras continúa bombardeando sus campos de refugiados, escuelas y lo que se tercie, sigue asesinando a libaneses y funcionarios de la ONU y jugando al tiro al blanco con los Cascos Azules.
Como siempre, Estados Unidos poniendo orden en el mundo, en favor de la humanidad. Mientras tanto, la Unión Europea se pone de perfil.