En el entusiástico ditirambo que Luis Sánchez Moliní dedica hoy a Sánchez Saus en Diario de Cádiz, el licenciado en Historia alaba que en el libro Al-Andalus y la cruz el catedrático de Historia Medieval desactiva "esa bomba de cursilería historigráfica que es el mito de las tres culturas".
Hay que congratularse de que, por fin, alguien sepa apreciar que el invento de Alfonso X "el sabio" de promover la convivencia y el intercambio cultural entre cristianos, judíos y musulmanes, era pernicioso, y que la Escuela de Toledo, como los centros filosóficos de Sevilla o Murcia, fueron una chorrada, contraria a la esencia del ser español, aunque esa esencia no existiera en el siglo XIII.
4 comentarios:
Independientemente de las cuestiones de periodos de intensa actividad bélica y de alteraciones territoriales, producidas por acciones miliares el historiador Gabriel Jackson incide en la importancia de periodos de intercambios culturales entre estas tres religiones monoteístas.Una amplia perspectiva sobre el tema puede encontrarse en su libro: “Introducción a la España Medieval”
del autor ya citado.
En diversos periodos de cohexistencia se aportaron conceptos, debates e ideas en torno a cuestiones filosóficas, científicas y artísticas e incluso arquitectónicas .Convirtiendo a las tierras Hispánicas y de Al Andalus en un punto importantes de encuentro entre las culturas orientales y Occidentales de gran influencia mutua también para Europa a lo largo de varios siglos y como no en el ámbito culinario y de las especias a través del Mediterráneo.
Sin olvidar el tema de la violencia como trasfondo de periodos bélicos.
Negar ese enriquecimiento mutuo pese a la lucha aniquiladora de ambas civilizaciones y del sometimiento de la comunidad judaica a musulmanes y cristianos no es obice para negar los encuentros de las tres culturas de manera inevitable.
Son los hechos y la Historia y la cultura los recoge ampliamente.
El mal que hacen los falsos instruidos sobre la historia es lamentable, pero más aún cuando los "formados y titulados" la manipulan y amañan para hacer lo blanco negro y/o viceversa. Este Sánchez Moliní, desprestigia a una profesión cuyo código deontológico es y/o debe ser su esencia. Desterremos a estos voceros propagandistas y expliquemos la historia tal y como sucedió, sin acomodarla a nuestras creencias o peor aún, a la de terceros. "Sine ira et studio"
La escuela de traductores de Toledo no existió. El error procede de dos historiadores del siglo XIX, el francés Amable Jourdain y el alemán Valentin Rose. Y desde entonces, hasta el día de hoy, por lo que veo.
Se ha escrito y debatido sobre la existencia, o no, de la Escuela. Si es cierto que no existió en el sentido literal -una escuela donde se enseñaba y se trabajaba de forma colegiada-, también lo es que la idea se mantiene: hubo actividades de traducción e intercambio cultural y de conocimientos entre judíos, árabes y castellanos, con traducciones de textos árabes al castellano, etc.
De todas formas lo que critico en mi entrada es la negación del intercambio cultural y la convivencia, que si existió.
Sobre la "idea" de la escuela, puede ver un texto aclaratorio en https://phte.upf.edu/dhte/castellano-edad-media/escuela-de-traductores-de-toledo/
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