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lunes, 16 de octubre de 2023

15 de octubre de 1823: Cádiz conoce el decreto de Fernando VII anulando la Constitución.

Entre las características personales de Fernando VII destaca su facilidad para jurar y perjurar, sobre todo cuando se trataba de adherirse o despreciar la causa constitucional.

El 1 de octubre de 1823 Fernando era "rescatado" por el ejército francés dirigido por el duque de Angulema, y en El Puerto de Santa María emite el decreto de anulación de la Constitución de 1812, que había jurado en marzo de 1820.

El decreto, publicado en la Gaceta de Madrid el 7 de octubre, fue reproducido por el Diario Mercantil de Cádiz el día 15. El texto no tiene desperdicio:






domingo, 6 de agosto de 2023

Hace 200 años: Fernando VII pasea por Cádiz

La obligada estancia de Fernando VII en Cádiz en 1823 dio lugar a anécdotas, rumores y ciertas leyendas. 

Al llegar a Cádiz el 15 de junio residió, inicialmente, en casa de Luis Gargollo (hoy Cámara de Comercio), pero pronto se le habilitó una residencia en el palacio de la Aduana (actual Diputación). Sobre su estancia, el propio rey dejó algunas notas, a las que se le pueden añadir comentarios de Alcalá Galiano, por lo que sabemos que dio participó en reuniones, tertulias, dio algunos paseos, asistió a cultos religiosos, cumplió con obligaciones de jefe del estado en las Cortes, que volaba cometas, incluso se dice que acudió al ventorrillo de El Chato, donde escuchó flamenco y bebió manzanilla. 

No hay muchos testimonios documentales sobre su quehacer cotidiano, pero los pocos que hay nos permiten pensar que no lo pasó del todo mal en Cádiz, como se deduce de dos notas aparecidas en el Diario mercantil de Cádiz a principios de agosto.

En la edición del 3 de agosto de 1823, el periódico comentó la salida, del día anterior, de Fernando VII y la familia real para rezar el jubileo en la iglesia de San Francisco. La nota comienza diciendo "El culto pueblo de Cádiz ha tenido el placer de ver pasear al Rey constitucional y demás Real familia..."

Más interés tiene el "artículo comunicado" -una especie de carta al director- publicado el 4 de agosto.

En el artículo, quien firmó como "Un liberal sin tonterías", criticaba a los que decían que el rey estaba preso en Cádiz, aludiendo a la "alegría" que se reflejaba en los rostros de la familia real y de los gaditanos que saludaban al "Rey constitucional", indicando que volvería a ocurrir el día 5, cuando el rey acudiera a las Cortes.

Añado sendos recortes del periódico con el "artículo comunicado".




     


   

jueves, 4 de mayo de 2023

Borbón y felón

Hace doscientos nueve años, un día como hoy, y en Valencia, un Borbón y felón, con el apoyo de una grupo de diputados y un militar absolutistas, dio un golpe de estado y anuló, como si nunca hubiera existido, la Constitución de Cádiz y toda la obra de las Cortes reunidas en la Real Isla de León y Cádiz entre 1810 y 1813, comenzando una durísima represión contra los partidarios de la libertad y la Constitución.

Un grabado caricaturesco, editado en Washington en 1818, lo decía claro, Fernando VII era una maldición para España.



 

  

miércoles, 28 de julio de 2021

Hace 200 años: Cádiz en defensa de la Constitución.

Durante el Trienio Liberal (1820-1823) se va a producir una exaltación de la Constitución de 1812, como medio para intentar frenar los movimientos involucionistas. Por eso, el 26 de abril de 1820 se publicó una Real Orden de difusión del texto constitucional, de la que se hizo eco el Ayuntamiento de Cádiz publicando un edicto para que en los edi­ficios públicos se pusieran artículos de la Constitución, mientras pe­día que los curas en las iglesias y los maestros en las escuelas explicaran la ley de 1812.

A comienzos de 1821 los serviles recobraron la iniciativa. Desde principios de año se formaron partidas realistas que ponen en jaque al gobierno liberal; y en febrero se produce una insurrección de los Guardias de Corps, finalmente controlada, con subsiguientes depuraciones. No obstante, los enemigos de la Constitución y el régimen liberal continuaron dando la batalla, con la aquiescencia de Fernando VII, que en marzo de 1821, en la inauguración de la segunda legislatura de Cortes, pronunció un discurso que provocó la dimisión del gobierno, por lo que el rey felón, siguiendo su política de división de los liberales, nombró otro más acorde a sus preferencias. La segunda legislatura, intensa e irregular, terminó pronto, el 30 de junio de 1821.

La opinión pública percibía la nítida división de los liberales, lo que favorecía las iniciativas absolutistas. En este contexto, cuando se estaba reclamando unas Cortes Extraordinarias -que se reunieron finalmente el 24 de septiembre de 1821- surgen nuevas iniciativas en defensa de la Constitución, como la adoptada, otra vez, por el ayuntamiento de Cádiz, que a finales de julio volvía a exigir la colocación de artículos de la Constitución en iglesias y edificios públicos. En esta ocasión la iniciativa fue secundada por muchos ciudadanos particulares, como recogía el periódico madrileño El espectador


martes, 10 de marzo de 2020

10 de marzo en Cádiz: un olvido inexplicable

El 1 de enero de 1820, en Las Cabezas de San Juan, Rafael del Riego se pronunció por la Constitución, comenzando así una aventura que culminó, poco más de dos meses después, el 9 de marzo de 1820, con Fernando VII jurando, a regañadientes, la Constitución gaditana.

Pero en esos acontecimientos la ciudad de Cádiz tuvo un protagonismo esencial, pues no se debe olvidar que tras ese pronunciamiento militar, había una trama civil en favor de la monarquía constitucional, en a que participaron ciudadanos que vivían en Cádiz, como los hermanos Istúriz, Alcalá Galiano, Mendizábal, José Diez Imbrecht y Catalá, Juan de Aréjula, Juan Romero y los hermanos Rafael e Ignacio Ameller, entre otros, una conspiración que, inicialmente fracasó en julio de 1819, en lo que se conoce como los sucesos de El Palmar, en El Puerto de Santa María.

Pero tras lo acontecido en El Palmar, Alcalá Galiano y Mendizábal se entrevistaron con Antonio Quiroga y Rafael del Riego, poniendo las bases del pronunciamiento en Las Cabezas.


Ya en enero de 1820, por dos veces, la primera los días 4 y 5 de enero, la segunda el 24 del mismo mes, el coronel gaditano Nicolás Santiago Rotalde, intentó sumar Cádiz a la insurrección militar, sin éxito.

Casi al tiempo que fracasaba en Cádiz Rotalde, llegaba a las inmediaciones de la bahía de Cádiz el ejército del general Freire, enviado por el rey para combatir a los insurrectos, pero mientras Quiroga resistía en La Carraca, para mantener el espíritu insurreccional e intentar desbloquear la situación, el 27 de enero, con unos 1.500 hombres, Rafael del Riego comenzó una expedición por Andalucía, siempre perseguido por tropas realistas mandadas por José O´Donnell, pasando, entre otros lugares, por Chiclana, Conil, Vejer, Tarifa, Algeciras, Alcalá, Marbella, Málaga, Córdoba..., terminando en Bienvenida, donde decidió disolver la columna, compuesta entonces por poco más de medio centenar de soldados, el día 11 de marzo de 1820.

Lo que Riego posiblemente desconociera es que, mientras huía por Andalucía, comenzaron a producirse insurrecciones en favor de la Constitución por distintos lugares de España. Fernando VII que había nombrado a Enrique O´Donnell, conde de La Bisbal, jefe del ejército encargado de acabar con los rebeldes, se encontró con la sorpresa de que O´Donnell decidió unirse a la sublevación contra la monarquía absoluta, por lo que al rey no le quedó más remedio que jurar la Constitución el 9 de marzo de 1820.

No obstante, un acontecimiento trágico se produjo todavía en Cádiz. Ese mismo día 9 de marzo, estando en Cádiz el general Freire, corrió el rumor de que venía a proclamar la Constitución al día siguiente en la plaza de San Antonio. Amaneció un 10 de marzo lluvioso, y cuando el pueblo gaditano esperaba a las 12 horas el juramento de la Constitución, aparecieron las tropas por diversas esquinas disparando contra la multitud. Cádiz vivió una jornada de terror que se extendió por toda la ciudad y se prolongó en los días siguientes.
El 12 de Marzo llegó a Cádiz la noticia del juramento real a la Constitución y al día siguiente el gobernador convocó al ayuntamiento para manifestar su alegría por el restablecimiento de la Constitución de 1812, pidiendo la unión entre el pueblo y los militares que acataban la ley, al tiempo que ordenaba la publicación de la Constitución. El Ayuntamiento exigió la salida inmediata de Cádiz de las tropas implicadas en los sucesos del día 10, lo que reiteró el Ayuntamiento constitucional, presidido por José Ma­nuel Vadillo, que en su primera sesión dirigió una exposición al rey pidiendo que se investigaran los sucesos del 10 de Marzo.

Hoy se debería estar conmemorando en Cádiz el recuerdo de tantos gaditanos que murieron hace doscientos años, pensando que era un día de fiesta por la restauración de la Constitución de 1812. Pero ese acontecimiento, tan infausto como heroico, parece que no interesa, sufre un olvido inexplicable por parte del ayuntamiento.

sábado, 4 de enero de 2020

Cádiz, 4 y 5 de enero de 1820

Cuando el 1 de enero de 1820, Rafael del Riego se pronunció por la Constitución de Cádiz en Cabezas de San Juan, formaba parte de un plan que debía obligar a Fernando VII a jurar la Constitución de forma casi inmediata.

El plan del pro­nunciamiento preveía un triple movimiento de fuerzas a desarrollar en la provincia gaditana, que debería concluir, en pocos días, con la toma de la ciudad de Cádiz, como símbolo de la restauración constitucionalista. Por una parte, Rafael del Riego, desde Las Ca­bezas de San Juan, con el batallón de Asturias y con el de Sevilla desde Villamartín, marcharía sobre Arcos, donde estaba el Capitán General, Conde de Calderón, para detenerlo. Por otra, Antonio Quiroga, con tropas acantonadas en Alcalá de los Gazules –donde Quiroga estaba detenido desde los sucesos del Palmar, en julio de 1819-, a las que se sumarían las que estaban en Medina Sidonia, tenía que marchar hacia San Fernando para prender al Capitán General Cisneros, y después continuar hacia Cádiz. Por último, López Baños, debía quedar en expectativa con las tropas del interior. Los tres ejércitos debe­rían converger finalmente en Cádiz apoderándose de la ciudad y provocar el juramento real.

Pero los acontecimientos no se produjeron como estaba planeado. Mientras que Rafael del Riego inició la salida de Cabezas de San Juan en medio de un fuerte aguacero, cumpliendo con la parte que le correspondía, Quiroga se retrasó en la ejecución del plan, dubitativo sobre el seguimiento de la tropa, hasta que, conociendo el éxito de Riego en Arcos, se puso en marcha hacia San Fernando.

El 3 de enero Quiroga llegó a San Fernando y se apoderó de La Carraca, pero no se decidió a marchar de inmediato hacia Cádiz, como estaba previsto, dando tiempo a Alonso Rodríguez Valdés a organizar la resistencia de la ciudad, enviando a la fortaleza de La Cortadura a Luis Fernández de Córdova, que, en la madrugada del día 4, con poco más de medio centenar de hombres, resistió un tímido intento de aproximación del regimiento de la Corona, que formaba parte del ejército de Quiroga.

Mientras que Quiroga fracasaba en el intento de entrar en Cádiz, Riego seguía ejecutando la parte que le correspondía del plan, llegando a El Puerto de Santa María el día 5 de enero. Ese mismo día, en Cádiz, se produce la fuga del castillo de San Sebastián de un grupo de oficiales detenidos en los sucesos de El Palmar, para unirse a Riego. Y mientras eso ocurría, tras el fracaso de Quiroga en Cádiz, Nicolás Santiago Rotalde, coronel de la guarnición gaditana, intentó un levantamiento constitucionalista en la ciudad, que fracasó al día siguiente, 6 de enero.

El doble fracaso en Cádiz, el de Quiroga de tomar la ciudad y el del levantamiento constitucionalista de Rotalde, obligaron a Riego a tratar de resistir, esperando una reacción en favor de la Constitución, iniciando una larga marcha por Andalucía y Extremadura, que, iniciada en El Puerto de Santa María con unos 1.500 soldados, acabó en Bienvenida, a principios de marzo, con poco más de 300. Mientras tanto, Quiroga resistía en La Carraca y San Fernando.

Por fin, a principios de marzo de 1820, un pronunciamiento en La Coruña, provocó una reacción en cadena que obligó a Frenando VII a jurar la Constitución el 8 de marzo de 1820.

Pero en Cádiz, los acontecimientos no terminaron ahí, como veremos próximamente.

miércoles, 1 de enero de 2020

Hace doscientos años

"España está viviendo a merced de un poder arbitrario y absoluto, ejercido sin el menor respeto a las leyes fundamentales de la nación. El rey, que debe su trono a cuantos lucharon en la guerra de la Independencia, no ha jurado, sin embargo, la Constitución; la Constitución, pacto entre el monarca y el pueblo, cimiento y encarnación de toda nación moderna. La Constitución española, justa y liberal, ha sido elaborada en Cádiz entre sangre y sufrimiento. Mas el rey no la ha jurado y es necesario, para que España se salve, que el rey jure y respete esa Constitución de 1812, afirmación legítima y civil de los derechos y deberes de los españoles, de todos los españoles, desde el rey al último labrador... Sí, sí, soldados, la Constitución. ¡Viva la Constitución!"

Esas palabras forman parte de la proclama con la que, el 1 de enero de 1820 en Las Cabezas de San Juan, Rafael del Riego se pronunció por el restablecimiento de la Constitución de 1812 en España, comenzando el Trienio Liberal, un breve período de libertad en el que Cádiz volvió a tener protagonismo.

Hoy comienza, por tanto, otro bicentenario que debería servir para reflexionar sobre las libertades, los derechos y los deberes ciudadanos, pero parece que, salvo actividades académicas y alguna celebración puntual, no hay mucha intención de hacerlo.



viernes, 24 de mayo de 2019

El martes 28 en el Casino


El próximo martes 28 de mayo a las 19:30 horas en el Casino Gaditano -plaza de San Antonio, 15-, presentamos Conspiraciones y pronunciamientos, un nuevo libro de Editorial UCA, una obra colectiva que estudia los levantamientos liberales contra Fernando VII, tras la reinstauración del absolutismo en 1814.

La anulación de la Constitución de 1812 tuvo una respuesta inmediata con una serie de pronunciamientos, en los que militares, junto a civiles, lucharon por la libertad y la soberanía nacional, por la transformación socio-política de España y el fin del Antiguo Régimen.

El índice del libro es el siguiente:
Alberto Ramos Santana y Marieta Cantos Casenave: Pronunciamientos por la libertad: textos y contextos.
José Cepeda Gómez: Del Cádiz de las Cortes a Las Cabezas de San Juan. El nacimiento del «ejército de la Nación».
Manuel Alvargonzález Fernández: José María de Torrijos y Uriarte: de héroe de guerra a conspirador liberal (1814- 1820).
Eduardo Fernández López: Juan Van Halen, el conspirador más típico de su época.
Marieta Cantos Casenave: Verdades oportunas expuestas a su Majestad, por Juan Vanhalen, ante el tribunal de la opinión pública.
Alberto Ramos Santana: Nicolás Santiago Rotalde y las consecuencias de su pronunciamiento (fallido) de enero de 1820.
Francisco Carantoña Álvarez: El difícil camino hacia la monarquía constitucional: 1820, del pronunciamiento a la revolución.
Sara Moreno Tejada: El Consejo de Estado entre dos regímenes políticos.

miércoles, 5 de julio de 2017

Bicentenario de un héroe de la libertad


Hoy, 5 de julio, se cumple el bicentenario del fusilamiento, en el castillo de Bellver, de Luis Lacy y Gauthier, tras dirigir un pronunciamiento militar para reponer la Constitución de Cádiz.

Luis Lacy, que cuando murió, era Capitán General, había nacido en San Roque (Cádiz) el 11 de enero de 1772 (aunque en algunas reseñas biográficas se indica que en 1775). A los 13 años Luis Lacy se había alistado en el ejército, en el regimiento de Borgoña, que zarpaba para Puerto Rico y, al año siguiente, ya era subteniente de infantería. En 1794, ya como capitán, participó en la campaña del Rosellón. Posteriormente, en Canarias, debido a algunos escarceos amorosos, fue apartado de la milicia y desterrado a la isla de El Hierro. En 1803, se alista en el ejército francés de Napoleón para luchar en Alemania como capitán de la legión irlandesa. Cuando en 1808 las tropas de Napoleón entran en España, Lacy formaba parte del ejército francés como comandante, pero cuando se aproximaban a Madrid, Luis Lacy desertó y se encaminó hacia Sevilla, presentándose ante la Junta Central, encuadrándose en el ejército español que combatió la invasión napoleónica. Tras varias acciones y batallas, en 1810 fue ascendido a Mariscal de Campo, en 1811 fue nombrado Capitán General de Cataluña y en 1813 ostentó el mismo cargo en Galicia.

Tras el retorno de Fernando VII en 1814, parece que estuvo un tiempo en Andalucía apartado del servicio, solicitando el traslado a Valencia. Lacy, que durante su etapa en Galicia se había hecho masón, comenzó a conspirar para derrotar el absolutismo fernandino y restaurar la Constitución de Cádiz. En 1816 Luis Lacy se trasladó a Cataluña donde puesto en contacto con Milans del Bosch y otros compañeros, planeó un pronunciamiento consistente en marchar con las tropas sobre Barcelona y proclamar la Constitución. El pronunciamiento, desarrollado los días 4 y 5 de abril de 1817, fracasó. Aunque Milans del Bosch y otros compañeros pudieron escapar hacia los Pirineos, Lacy fue hecho prisionero cuando intentaba embarcar en Blanes. Juzgado en Barcelona, fue trasladado a Palma de mallorca y arcabuceado en los fosos del castillo de Bellver el 5 de julio de 1817.

En 1820, tras la restauración de la Constitución de 1812, por la que Luis Lacy y Gauthier luchó y murió, una orden real estableció que "se devolvieran al general Lacy todos los honores, mandando colocar su nombre en el salón de Cortes como muerto en un patíbulo por la Constitución". En julio de ese mismo año se celebraron en Barcelona unas "triunfales exequias" en su honor.

Y en el lugar donde fue fusilado, una placa recuerda a quien murió por "su ardiente amor a la libertad".


domingo, 11 de septiembre de 2016

Mueble de aseo de Fernando VII

Una de las piezas más curiosas del Museo del Romanticismo (en Madrid), es el "Mueble de Aseo" de Fernando VII, o sea, dicho de forma menos romántica, el retrete personal del rey.


Está en depósito, pues forma parte de la colección del Museo del Prado.

Lo que más llama la atención es el cajón con cerradura debajo del "asiento", ¿para proteger tesoros del rey?



Por cierto, el Museo del Romanticismo merece una visita sosegada. Lo recomiendo.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Cádiz heroica

En octubre de 1816, Fernando VII concedió a Cádiz el título de "heroica" por defender "su trono" frente a los franceses. Esta es una copia de la comunicación a la ciudad por el Duque del Infantado.




sábado, 19 de marzo de 2016

Entre febrero y marzo de 1816


Tras la anulación, en mayo de 1814 por Fernando VII de la obra de las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812, casi de inmediato comenzaron a gestarse pronunciamientos liberales para intentar reponer la Constitución de 1812, todos fallidos hasta el de 1820. Uno de los intentos más curiosos para reinstaurar la Constitución, fue el que encabezó el general Ramón Vicente Richart en 1816, en la que se conoce como la Conspiración del Triángulo. 

Transcurría el mes de febrero de 1816 y el antiguo guerrillero valenciano, seguramente pensando que el 19 de marzo se cumplirían cuatro años de la proclamación de la que ya se conocía como La Pepa, pero también recordando que los pronunciamientos de Espoz y Mina y Díaz Porlier, en septiembre de 1814 y 1815, respectivamente, habían fracasado, para salvaguardar el secreto y la seguridad de los participantes, recurrió a una estrategia triangular de conspiración, siguiendo el modelo ideado por los Illuminati de Adam Weissaupht, que consiste en que que cada conspirador sólo puede conocer la identidad de otros dos miembros del movimiento.

Richart se reunía en una tertulia liberal que se desarrollaba en la barbería de Baltasar Gutiérrez, en la calle Leganitos de Madrid, y allí cuajó la idea de secuestrar a Fernando VII aprovechando sus frecuentes visitas, acompañado del aguador Perico Chamorro y el duque de Alagón, a una meretriz conocida como Pepa La Malagueña, en las inmediaciones de la Puerta de Alcalá.

Para ejecutar su plan, Richart, con la ayuda de Baltasar Gutiérrez, se puso en contacto con dos dos sargentos de Marina, Francisco Leyva y Victorino Illán, que, en principio, aceptaron participar en la conspiración. La idea original era detener al rey y obligarlo a proclamar la Constitución, pero si el rey y sus acompañantes se resistían, debían matarlo. Pero, tras las primeros momentos de exaltación revolucionaria, los dos sargentos se vinieron a bajo y denunciaron el plan a su capitán, Rafael Morales.
Vicente Richart supo que su plan había sido denunciado por lo que fue a avisar a los dos escogidos para ejecutar el plan, pero los sargentos, pistolas en mano, lo arrestaron y se lo entregaron al capitán Morales. 

Junto con Richart y Gutiérrez, fueron detenidos medio centenar de sospechosos de formar la Conspiración del Triángulo, aunque, finalmente, solo el general Richart y el barbero Gutiérrez, fueron declarados culpables de intento de regicidio y condenados a muerte, sentencia que se ejecutó el 6 de Mayo de 1816, cuando en la Plaza de la Cebada fueron ahorcados. Posteriormente, la cabeza de Richart quedó expuesta en el Camino Real, cerca de la Puerta de Alcalá, como aviso a quienes pretendieran atentar en el futuro contra el rey.

domingo, 13 de marzo de 2016

Cádiz, escuela política


Recién salido de las imprentas de Sílex Ediciones, Cádiz, escuela política: hombres e ideas más allá de 1814, recoge los resultados de un proyecto de investigación financiado por la Fundación Centro de Estudios Andaluces, que fue estructurado en torno a dos ejes principales, uno centrado en el análisis de la influencia del nacimiento de la opinión pública en el contexto de la Guerra de la Independencia y las Cortes de Cádiz, y otro en el estudio de la proyección de la nueva cultura política surgida en aquel contexto sobre la Andalucía del primer liberalismo. 

No hay que olvidar que los intentos de anular todo el proceso revolucionario implícito en la obra de las Cortes de Cádiz, tras el regreso de Fernando VII a España y la publicación del famoso decreto de 4 de mayo de 1814, se vieron reforzados con la política europea, impuesta por las naciones que derrotaron a Napoleón y desarrollada en el Congreso de Viena iniciado el 1 de octubre del mismo año, para anular, también como si nunca hubiese ocurrido, el proceso revolucionario francés. Tanto los emperadores europeos, como el monarca español, temían la propagación de las ideas revolucionarias, que lo ocurrido en Francia y en España, tuviesen seguidores dispuestos a alterar el poder absoluto de los príncipes europeos. En este libro se plantea el fracaso de dichas políticas, a través de la constatación de que "Cádiz" fue una escuela política que tuvo seguidores en el viejo y en el nuevo mundo.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Represión y exilio

Cuando en marzo de 1814 Fernando VII regresó de su dorado exilio en Francia, ya tenía trazado su programa represivo, una premeditada venganza personal contra todos aquellos a los que consideraba culpables de desaires y desobediencia hacia sus legítimos derechos como monarca absoluto. Por eso, disueltas las Cortes el 10 de mayo, de inmediato creó la Comisión de Causas de Estado para depurar a los liberales, una dura depuración, una cruel represión, que llevó a muchos al presidio y a otros muchos al exilio. 

La represión no fue algo temporal, una reacción temperamental del rey, fue larga, persistente y contundente. La idea fundamental era eliminar todo rastro del edificio doceañista, por eso se estableció un completísimo plan de censura, represión, persecución y exilio de todos aquellos a los que el monarca y sus asesores consideraran responsables del atentado contra el poder neto del rey, ejecutado entre 1810 y 1813.

El libro que presentamos el próximo jueves 10, a las 20 horas en el Casino Gaditano, reúne 17 trabajos que sirven para dar a conocer aspectos esenciales de la represión fernandina, una de las etapas más negras de la historia de España. 


viernes, 25 de abril de 2014

Programa del Primer Congreso Internacional Liberal

I Congreso Internacional Liberal. «La represión absolutista y el exilio».
Universidad de Cádiz 6-8 de mayo, de 2014 

Goya: Por liberal

Martes 6 de mayo
9,30. Inauguración presidida por el Sr. Rector de la Universidad de Cádiz.
10,00 Ponencia: «Goya. Disparates ¿Serviles y liberales?». Juan Carrete Parrondo, UNED.
11,30. 1ª Sesión de Comunicaciones.
- Salvador Daza Palacios (Cádiz), «La persecución absolutista del comisionado regio de Sanlúcar y prefecto de Jerez, Joaquín María Sotelo (1813-1816)».
- Mª del Carmen García Estradé (SESXVIII), «La segunda casaca y la represión inquisitorial en España durante el sexenio absolutista (1814-1820)».
- José Juan Guill (Alicante), «Emigración forzosa del político liberal Joaquín María López a Francia: al encuentro de afrancesados y liberales en el exilio».
- Elisa Martin-Valdepeñas (Madrid), «Cartas comprometidas: el proceso judicial a los corresponsales del diputado Dionisio Capaz».
- Nataliya Nóvikova (U. Lomonosóv), «Novelas históricas de los exiliados londinenses (1823-1834) en la situación de doble mediación cultural».
- Víctor Núñez García (U. de Huelva), «Itinerarios vitales entrelazados a través de la emigración política. Exilio y liberalismo en perspectiva comparada entre España y México».
- Miguel Pino Abad (U. de Córdoba), «El Español Constitucional: ejemplo de prensa liberal de exiliados en Londres».

 16,45. 2ª Sesión de Comunicaciones
- Marieta Cantos Casenave (UCA), «Cádiz cuna del liberalismo, mecha del servilismo».
- Alejandro Pérez Vidal (U. de Girona), «La pena de muerte de Bartolomé José Gallardo en 1814».
- Julián Recuenco Pérez (Cuenca), «Nicolás García Page, un diputado liberal entre la prisión y el exilio».
- Felipe Rodríguez Morín (SESXVIII), «Miguel Domingo, un impresor liberal víctima de la represión fernandina de 1814».
- Alberto Romero Ferrer (UCA), «¡Libertad!¡Mueran los tiranos! El imaginario hispánico en el exilio liberal: entre Martínez de la Rosa y José Joaquín de Mora».
- José Saldaña Fernández (U. de Huelva), «La restauración absolutista y el poder municipal: reflexiones desde el suroeste andaluz».
 19,15. Ponencia: «La literatura sobre la Inquisición durante la restauración absolutista». Daniel Muñoz Sempere, King´s College de Londres.

Miércoles 7 de mayo 
9,30 Ponencia: «La restauración absolutista bajo el virrey Joaquín de la Pezuela en Perú, Alto Perú y Chile (1816-1820)». Víctor Peralta Ruiz, CSIC, Madrid
11,00 3ª Sesión de Comunicaciones
- Pierre Geal (U. Grenoble), «Discordia y reconciliación en España (1808-1823)».
- Mario Trujillo Bolio  (CIESAS, México), «Los diputados novohispanos: presbíteros, abogados, teólogos y poetas, entre exilio y el encarcelamiento ante la represión absolutista».
- Jorge Vilches García (U. Complutense M.), «La política de la memoria en la historiografía progresista de mediados del siglo XIX.  Sobre el exilio y la represión de liberales en el reinado de Fernando VII».
- María Zozaya Montes (U. de Evora), «Joaquín Blake y José María Román, trayectorias paralelas en el exilio, unidas por redes familiares y sociabilidad cotidiana».
12,45 Ponencia: «José García de León y Pizarro: un antirrevolucionario en la contrarrevolución». Juan Luis Simal Durán, Universidad de Potsdam.

16,45 4ª Sesión de Comunicaciones
- Juan Luis Bachero Bachero (U. Jaume I), «La represión en el absolutismo: entre la ley y la arbitrariedad».
- César Ruiz Sanjuán (U. Complutense M), «El pensamiento reaccionario español frente al concepto de libertad del liberalismo doceañista».
- Enrique Díaz Bravo (U. de Santo Tomás, Chile) «La acción constitucional de José Joaquín de Mora, en la Constitución liberal chilena de 1828, proyección americana de la Pepa».
18,00 Ponencia: «El control gubernativo de la edición (1814-1820)». José Antonio Pérez Juan, Universidad Miguel Hernández de Elche
19,15. Mesa redonda: «Cádiz escuela política: opinión pública, ciudadanía y cultura política en Andalucía (1810-1845)» PRY032/12 (Convocatoria de Proyectos de Investigación 2012 de la Fundación Centro de Estudios Andaluces).
           Intervienen: Marieta Cantos Casenave, Gonzalo Butrón Prida y Alberto Ramos Santana.
          Modera: Fernando Durán López

Jueves 8 de mayo
9,30. 5ª Sesión de Comunicaciones.
- Alberto Ramos Santana (UCA), «El monstruo gaditano».
- Rosalía Fernández Cabezón (U. Valladolid), «El teatro contemporáneo censurado durante el sexenio absolutista (1814-1819)».
- Pedro Rújula López (U. Zaragoza), «Neutralizar las Cortes. La dimensión parlamentaria del golpe de Fernando VII en 1814».
- Alberto González Troyano (USE), «Testimonios y figuraciones: El exilio de Goya en Burdeos».
- Rosario Vera González (UCA), «La pintura como instrumento de propaganda política de Fernando VII».
11,45. Ponencia: «La crítica del absolutismo en el contexto de la emancipación americana». Antonio Rivera García, Universidad Complutense de Madrid.
13,00. Debate final, conclusiones y propuestas de investigación.

Lugar de CelebraciónEdificio Constitución 1812 (Antiguo Cuartel de la Bomba) Paseo Carlos III, 3 Cádiz.


sábado, 12 de abril de 2014

El viaje de Fernando VII y El Redactor General

Mientras que se gestaba y se daba a conocer el Manifiesto de los Persas, en Cádiz, El Redactor General hacía un seguimiento del viaje del rey, narrando, sin atisbo de preocupación, como el monarca, desoyendo el consejo de la regencia de dirigirse directamente a Valencia, se desviaba a Zaragoza, ordenando al emisario de los regentes que le esperara en la capital del Turia, mientras justificaba su tardanza en las malas condiciones de los caminos y en la dificultad de encontrar alojamiento adecuado para su séquito.

A pesar de ello, en un rasgo de cierta ingenuidad, El Redactor General del 18 de abril de 1814 destacaba lo que consideraba "sencillez" de Fernando VII en el servicio de mesa, que en opinión del redactor de la nota, no tenía nada que ver con lo que antes gastaban los monarcas, por ejemplo, en un cacería.

Sin embargo, el servicio de mesa del rey descrito, del día 2 de abril, incluía un total quince personas fijas, aparte de los convidados del día -que podían variar- y tres lacayos fijos, todo ello sin contar con los sirvientes de mesa; y entre los alimentos, se enumeran un carnero, dos corderos, 4 gallinas, 8 pollas (sic), 12 pichones, 8 perdices, 8 becadas, pescado "todo el que se pueda", jamones (sic), tocino, manteca, aceite, vinagre, sal, huevos, leche, azúcar, harina, verduras, pan, "vinos generosos de todas especies", "vino usual", licores, café y frutas del país.


Dos días más tarde, el 20 de abril, El Redactor General recogía una noticia fechada en Madrid el 12 de abril, en la que se decía que en Madrid, en Toledo, en Burgos, en Sigüenza, en Salamanca..., enemigos de las nuevas instituciones intentaban turbar el orden público alegando peligros para la religión y la patria y proclamando a la soberanía de Fernando VII, aunque, en esos momentos, lo consideraron "fuegos fatuos".

Todo cambiaría días después.    

Bicentenario de los Persas

Hace doscientos años, el 12 de abril de 1814, se dio a conocer la "Representación y manifiesto que algunos diputados a las Cortes Ordinarias firmaron con los mayores apuros de su opresión en Madrid, para que la Majestad del Señor D. Fernando el VII a la entrada en España de vuelta de su cautividad, se penetrase del estado de la nación, del deseo de sus provincias, y del remedio que creían oportuno", un documento que ha pasado a la historia con el más sintético nombre de "Manifiesto de los Persas", pues comenzaba recordando que los antiguos persas, a la muerte de un rey, vivían cinco días de anarquía para ser conscientes de la importancia de un poder real fuerte, que les obligase a ser más obedientes con su sucesor.

El Manifiesto de los Persas pedía a Fernando VII la anulación de la obra de las Cortes de Cádiz y la reinstauración del absolutismo, propuestas que el mal llamado Deseado, complacido, no dudó en ejecutar pocas semanas después.


lunes, 10 de marzo de 2014

10 de marzo de 1820


Las conspiraciones liberales contra el absolutismo fernandino se iniciaron, prácticamente, al anular el rey la Constitución de 1812, de manera que en los primeros años de su reinado fueron constantes los cenáculos, conversacioes, conatos de pronunciamientos y, por fin, el pronunciamiento de Riego que repuso el sistema constitucional en 1820. 
El pronunciamiento que encabezó Rafael del Riego en Las Cabezas de San Juan, se gestó en Cádiz a lo largo del año 1819, con importante protagonismo de las logias masónicas gaditanas, como El Soberano Capítulo, que presidía Francisco Javier de Istúriz, o El taller Sublime, de Antonio Alcalá Galiano, y participando personajes como Salvador Garzón, Bartolomé Gutiérrez Acuña, Juan Manuel de Aréjula, José Grases, José Moreno Guerra,  Felipe Arco Agüero, Santos y Evaristo San Miguel, Ramón Mª de Labra, Quiroga, José Montero, Bertrán de Lis, Juan Alvárez Méndez Mendizábal, Vadillo, Vallejo, Díaz Imbrechts,...algunos vecinos de Cádiz, otros militares destinados en regimientos cercanos o en el Ejército de Ultramar que protagonizó el levantamiento siguiendo a Riego, funcionando como centro directivo la casa de José Montero.
Los acontecimietos se precipitaron a fines de 1819, cuando las reuniones entre los masones, oficiales constitucionales y comerciantes ga­ditanos se sucedían, y por fin al comenzar el año 1820 se inició la rebelión militar, aunque como es conocido la ope­ración consiguió un éxito parcial, pues el levantamiento en Cádiz, dirigido por Santiago Rotalde fracasó.  Sin embargo, la persistencia de Riego que, sin reconocer el fracaso del pronunciamiento, seguía recorriendo Andalucía, logró su objetivo, pues, finalmente, Fernando VII juró la Constitución de 1812 el 9 de marzo de 1820. 
Pero en Cádiz se produjeron unos lamentables sucesos. Ese mismo día 9 de marzo, llegó a la ciudad el Capitán General de Anda­lucía, Freyre, corriendo el rumor de que venía a proclamar la Constitución al día siguiente en la plaza de San Antonio. 
Amaneció un 10 de marzo lluvioso, y cuando el pueblo gaditano esperaba a las 12 horas el juramento de la Constitución,aparecieron las tropas por diversas esquinas disparando contra la multitud. Cádiz vivió una jornada de terror, que se prolongó en los días siguientes.  
El 12 de Marzo llegó a Cádiz la noticia del juramento real a la Constitución y al día siguiente el gobernador convocó al ayuntamiento para manifestar su alegría por el restablecimiento de la Constitución de 1812, pidiendo la unión entre el pueblo y los militares que acataban la ley, al tiempo que ordenaba la publicación de la Constitución. El Ayuntamiento exigió la salida inmediata de Cádiz de las tropas implicadas en los sucesos del día 10, lo que reiteró el Ayuntamiento constitucional, presidido por José Ma­nuel Vadillo, que en su primera sesión dirigió  una exposición al rey pidiendo que se investigaran los sucesos del 10 de Marzo.
Al menos tres grabados recordaron los hechos: