Las universidades públicas andaluzas no saben si tendrán dinero para terminar el año y pagar las nóminas, ya que no han recibido el segundo reparto presupuestario, que incluye las retribuciones del personal hasta final del año. Pueden ampliar la información aquí.
La política de desatención con las universidades públicas no es accidental, ni coyuntural, como demuestran otros hechos, no solo presupuestarios. A mediados de 2025 el gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla le negó a las universidades de Jaén y Granada la implantación conjunta del Grado en Ingeniería Biomédica, al mismo tiempo que se lo autorizaba a la Universidad Loyola de Andalucía, es decir, se negaba a dos universidades públicas, lo que se concedía a una privada.
La política de recortes a las universidades públicas también se refleja en el proyecto de presupuestos para 2027. Los rectores andaluces detectan que, solo en la clásula de salvaguarda -por la que la Junta se comprometió a asegurar el 100% del presupuesto del año precedente, incrementado con la subida salarial obligatoria del personal-, faltan 15 millones de euros para poder pagar las nóminas el próximo año.
Y eso no es todo: los presupuesto presentados por el gobierno de Moreno Bonilla anuncian un recorte del 24,4% para "investigación, innovación y sociedad del conocimiento", que pasa de 398.621.992€ a 301.518.113€.
Muchos peperianos estarán de acuerdo con la política de recortes a la universidad pública. Ya dijo José María Aznar, hace tiempo, que le preocupaba la "hegemonía ideológica" de la izquierda en las universidades públicas, por lo que no sorprende que si el profeta del PP mostraba esa preocupación, sus discípulos traten de tranquilizarlo apretando la soga al cuello de la pública, mientras que multiplican la presencia de universidades privadas: cuando Juanma Moreno Bonilla llegó al gobierno andaluz, en Andalucía solo había una universidad privada, ahora hay cinco.
Como dijo el gurú peperiano, el que pueda hacer, que haga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario