Casi todos realizan su particular análisis electoral, así que yo no voy a ser menos.
La victoria del PP era más que previsible, aunque las expectativas de Moreno Bonilla no se hayan cumplido y se vea abocado al pacto, o como él decía, al lío. Para que siga presidiendo la Junta tiene varias opciones, la más evidente, pactar con VOX, como ha hecho el PP en Extremadura, Aragón y parece que ocurrirá en Castilla y León. Otra opción es la del préstamo de dos diputados por alguna fuerza, pero no parece que los otros grupos con representación parlamentaria lo vayan a hacer. Como no parece que vaya a ocurrir la tercera opción, una abstención que permita a Moreno Bonilla salir presidente con los votos de su partido.
Lo de VOX no lo entiendo, quiero decir que no entiendo que haya gente que vote a favor del racismo, la xenofobia, el machismo, la homofobia, los recortes en derechos, etc. Y, sobre todo, no entiendo que lo hagan trabajadores y mujeres.
El PSOE sufre la campaña de acoso y derribo de Pedro Sánchez -al que se culpa de todos los males, incluso los no existentes-, pero, sobre todo, el PSOE parece alejado de la realidad, desconectado de la sociedad, mientras se debate en luchas internas incomprensibles para el común de los mortales, además Sánchez y la cúpula de Ferraz no se enteran de que traer a ministros o ministras como candidatos no solo es inútil, provoca malestar en las bases. Por otra parte parece que los socialistas no se enteran de que el pueblo tiene memoria, que el PSOE no puede usar la sanidad como argumento electoral cuando los conciertos con entidades privadas comenzaron con ellos en el gobierno andaluz, cuando prometieron en Cádiz un hospital en 2005 y no hicieron nada, como la Ciudad de la Justicia, prometida en 2002..., la gente tiene memoria y si además, se deja de lado a los que se baten el cobre en la calle, en el día a día de los pueblos y ciudades, para colocar como candidatos a los del aparato, ahí tienen el resultado, dos diputados menos.
A la coalición Por Andalucía le ocurre algo similar, aunque menos grave. Aunque traten de disimular, la gente sabe que Sumar está en el gobierno del estado y Yolanda Díaz sufre un acoso similar al de Pedro Sánchez, con el "agravante" de ser la ministra que se enfreta a los poderes económicos. Izquierda Unida, que, en mi opinión, tiene al frente a uno de los mejores referentes, tampoco consigue despegar, debería actualizar su lenguaje, estilo y dejar de lado cierta altivez que se ve en las manifestaciones de algunos dirigentes y militantes. Y Podemos, pese a la fuerza de Ione Belarra, camina hacia la inanidad, con unos candidatos, por ejemplo en Cádiz, que no solo no aportan nada, es que restan.
Y Adelante Andalucía se fortalece, precisamente, por representar todo lo que los otros partidos de izquierda no hacen: lenguaje y estilo actualizado para transmitir un mensaje capaz de conectar con la gente, con los votantes. Lo que espero es que se mantengan en esa línea, que no les pase como a Podemos, que llegó a ser una fuerza política tan importante, como efímera.
Y una nota final. Mientras la izquierda no sea capaz de quitarse los complejos y pactar, la derecha seguirá gobernando en Andalucía y, mucho me temo, que pronto lo hará en el estado.
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