miércoles, 17 de diciembre de 2014

El viaje a México en junio de 2011

Siguiendo con el viaje a México de junio de 2011, hoy miércoles Diario de Cádiz comenta la auditoría en la que, a preguntas expresas de Gaspar Penagos sobre Marieta Cantos y sobre mi, queda claro que solo se abonó con dinero de la UCA los billetes de avión, y ningún pago más. Textualmente pone Diario de Cádiz: Según el informe, "se realiza una búsqueda de otros pagos" realizados a los dos profesores acompañantes "sin que la búsqueda arroje ningún dato". 

Debe quedar claro que nos pidieron que fuéramos a México con motivo del Bicentenario de la Constitución de 1812, Marieta como vicerrectora responsable del Bicentenario en la UCA, y yo como coordinador del libro del que varias veces he hablado en este blog. La UCA pagó los billetes según el convenio suscrito con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que establece que la universidad que viaja abona los billetes, y la universidad receptora la estancia, por eso no hay pagos de hotel con cargo a la UCA.


Como los lectores de este blog saben, soy aficionado a la fotografía y gracias a ello, y al documento bancario que acompaña, que recoge los pagos con nuestra tarjeta personal, puedo documentar el viaje completo. 


El día 4 de junio llegamos a México. Ese día almorzamos en la Hostería de Santo Domingo y nosotros pagamos la comida, como se acredita en el documento adjunto. Por la noche, nos invitó a cenar Clara Lida. El día 5 comenzó la visita oficial a la UNAM, por la mañana, visita al rectorado, después al museo de la universidad, seguida de un almuerzo oficial ofrecido por el rector de la UNAM, con asistencia de más de veinte comensales; por la tarde, concierto en el auditorio de la UNAM y aperitivo-cena, siempre atendidos por la universidad mexicana. El día 6, por la mañana, Diego Sales dio una conferencia en la UNAM, hubo almuerzo oficial y, por la tarde, se presentó el libro La Constitución de Cádiz y su huella en América en el Colegio de México (COLMEX), en acto presidido por Clara Lida, interviniendo también un representante del Banco Santander, Diego Sales, Marieta Cantos y yo; después hubo una cena ofrecida por el COLMEX.


El día 7 Marieta y yo, acompañados de los dres. Trujillo y Molina, fuimos a Veracruz con motivo de un trabajo compartido con el dr. Trujillo, que pagó los gastos del viaje en coche; la estancia en el hotel Diligencia y las comidas las pagamos nosotros, como se acredita en el documento adjunto, o el dr. Trujillo. El día 9, a última hora de la tarde, regresamos a México DF, alojándonos en casa de la dra. Molina, aunque al día siguiente, 10 de junio, antes de coger el avión, almorzamos ligeramente, pagando nosotros la factura, como acredita el documento adjunto. Ese mismo día 10 emprendimos el regreso a Cádiz.    


Cuando el pasado lunes 15 comenzó la serie de informaciones sobre los gastos con tarjeta de algunos cargos de la UCA, el informante de Pedro Ingelmo ya sabía todo esto, sabía que, excepto los billetes de avión, abonados en función del convenio UCA/UNAM, no había más pagos a nuestro favor, incluso que no cobramos ninguna indemnización -si no fuera así ya se habría él encargado de airearlo-, por eso, de forma malintencionada, mezcló el viaje relacionado con el convenio y los actos del Bicentenario, con la extensión del viaje del rector a San Luis de Potosí, dando a entender que también Marieta y yo estuvimos en San Luis de Potosí, y Pedro Ingelmo lo publicó tal y como el malintencionado informante quería. Pero no fue así, no conocemos San Luis de Potosí, y todo ello podría haber quedado claro desde el primer instante si Ingelmo hubiese contrastado la información, si simplemente nos hubiese preguntado antes de contribuir al equívoco, pero no lo hizo.

Añado, hoy jueves, que la noticia sobre la auditoría con la que inicio la entrada, no la firma Ingelmo, las iniciales corresponden a Manuel Muñoz Fossati. 

1 comentario:

Marieta Cantos dijo...

Muñoz Fossati ha destacado siempre por su buen hacer, no como otros pretendidos especialistas en periodismo de investigación que no cumplen con la primera regla de su ejercicio profesional, contrastar la información de sus fuentes.