sábado, 18 de noviembre de 2017

Conchas finas

No recuerdo si hace años se podían comprar en Cádiz, solo las comía en Málaga, pero desde hace algún tiempo las encontramos en el mercado de la Libertad, no son caras y están muy buenas.
Hay que tener cuidado al abrirlas y se comen tal cual, en todo caso con un poco de limón, pero yo las prefiero sin nada.



Sin banderas

Los nacionalismos matan. Mejor, matar al nacionalismo.

viernes, 17 de noviembre de 2017

La firma de Trotski

Es más que conocido que León Trotski pasó casi cuarenta días en Cádiz, entre el 14 de noviembre y el 20 de diciembre de 1916, días en los que pasó horas en la Biblioteca Provincial leyendo libros de historia.

Ayer, grabando una colaboración con Onda Cádiz Televisión, sentí cierta emoción revisando las papeletas de pedido firmadas por Trotski y repasando los libros que leyó.
Solo en una papeleta firmó con nombre y apellido, en las restantes, solo consignó la inicial del nombre, pero siempre indicó dónde se alojaba, el hotel Roma que estuvo en la calle Buenos Aires.

Presunción de indecencia

Formidable Mel, hay que descubrirse.

jueves, 16 de noviembre de 2017

II Congreso Liberal


Programa:
Día 21,
17:00 horas. Inauguración.
Comunicaciones:

17,15: Nelson González Ortega. Universitetet i Oslo: Conversión de textos imperiales –indicación y capitulación– usados en el establecimiento colonial de la Nueva Granada en textos insurreccionales usados para exigir a la corona la independencia de América y para sustentar la libertad americana en las Cortes de Cádiz.

17,35: Alberto Cañas de Pablos. Universidad Complutense de Madrid: Honor y gloria como elementos del imaginario de los pronunciados (1814-1820).

17,55: Manuel Alvargonzález Fernández, Universidad Autónoma de Madrid, Programa de Doctorado: José María de Torrijos y Uriarte: de héroe de guerra a conspirador liberal (1814- 1820).

18,15: Sara Moreno Tejada, Universidad Miguel Hernández: El Consejo de Estado entre dos regímenes políticos.

18,35: Coloquio y pausa

19.15 Conferencia:
José Cepeda Gómez. Universidad Complutense de Madrid: Del Cádiz de las Cortes a Las Cabezas de San Juan. El nacimiento del 'ejército de la Nación'.

Día 22
Comunicaciones:

09,30: Renata de Lorenzo. Università di Napoli Federico II: Noi e gli altri: percezione di sé e nuovi eroismi nel mondo settario del Regno delle Due Sicilie (1814-1820).

09,50: Ramon Arnabat Mata, ISOCAC-Universitat Rovira i Virgili: El pronunciamiento de Lacy en 1817.

10,10: Alberto Ramos Santana, Universidad de Cádiz: Santiago Rotalde y su pronunciamiento (fallido) de enero de 1820.

10,30: Coloquio

11,00: Pausa café

11,30: Carlos Sixirei Paredes, Universidad de Vigo: Inventando historias. Los mitos fundacionales de la Independencia de Brasil

11,50: Marieta Cantos Casenave, Universidad de Cádiz: En torno a las “Verdades oportunas expuestas a su Majestad” por Juan Van Halen.

12,10: Eduardo Fernández López. Universidad de Cádiz, Programa de Doctorado: Juan Van Halen, el conspirador más típico de su época.

12,30 Pausa

13:00 Conferencia:
Francisco Carantoña Álvarez, Universidad de León: 1820, del pronunciamiento a la revolución.

Organiza:
Vicerrectorado de Responsabilidad Social, Extensión Cultural y Servicios
Departamento de Filología
Departamento de Historia Moderna, Contemporánea, de América y del Arte
Universidad de Cádiz.

Más información y matrícula:

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Da repelús


Por lo menos a mi, vista así, la nueva terminal de contenedores, ese trozo de bahía desecado, me da un poco de repelús.

Espero que sirva para generar riqueza en la bahía y en la provincia, que sino, algunos deberían coger la mochila y desaparecer.

La foto es de Diario de Cádiz.

El fantasma logístico del Sur de Europa


Va a hacer ahora cuatro años, fue a finales de noviembre de 2013, que Teófila Martínez anunciaba la creación de una plataforma logística "del Sur de Europa",cogida de la mano de Ana Pastor, por entonces ministra de Fomento, y se prometía una inversión de 8.000 millones de euros.

Ya por entonces pareció raro que una noticia de tanta trascendencia no apareciera en la prensa nacional, aunque en los medios locales, convocados para la foto, hubo amplio eco.

Medio año después, cargos electos y nombrados del PP, se hacían más fotos para anunciar "la puesta de largo" de la plataforma logística "del Sur de Europa", aunque en esta ocasión, a pesar de se dijo que el acto era como poner la primera piedra de la plataforma, no se habló de dinero a invertir, aunque se marearon datos y cifras a tutiplén. Pero llamaba la atención la ausencia, en la reunión, de cargos electos y nombrados de otras administraciones, no controladas por el PP, que mucho tendrían que decir para poner en marcha la susodicha plataforma. 

Ahora, a medidos de noviembre de 2017, nos enteramos que el ministerio de Fomento, que sigue regido por un militante del PP, comunica que la plataforma logística "del Sur de Europa", no es una prioridad, vamos, que ni está, ni se la espera.

Y como en otras ocasiones, se echa en falta algo: la foto de Teófila Martínez anunciándolo, una foto como la que encabeza la entrada, por cierto, de Eulogio García, publicada en Diario Bahía de Cádiz, hace cuatro años.



lunes, 13 de noviembre de 2017

¡Ojalá se cumpla!


Nunca pensé que podría terminar aplaudiendo una decisión episcopal, pero si la limitación de salidas procesionales se lleva a efecto, aplaudiré fervorosamente al obispo Zornoza.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Hijos de genocidas, contra sus padres



Gracias a Clara Lida conozco esta carta de un juez argentino a sus "compañeros españoles". Ejemplar para la reivindicación de la memoria democrática.

A MIS COMPAÑEROS ESPAÑOLES:

Por Carlos Alberto Rozanski*

Los genocidas argentinos han sufrido ayer la peor derrota de su cruzada criminal. Y han perdido para siempre. Se trata de aquella que ni siquiera la influencia de los vínculos primarios pudo evitar. Un grupo importante de sus hijos dio un ejemplo único en la historia. No hay antecedente alguno en el mundo, en el que los hijos de genocidas renieguen de sus padres y se manifiesten en forma de colectivo público y militante. Quienes se llaman a sí mismos “desobedientes” hicieron un aporte gigantesco en el camino de la memoria. Mediante un proyecto de ley, proponen –y van a lograr–, terminar con dos normas que, desde el Código Procesal Penal Argentino, los reducían al silencio, prohibiendo que hijos y familiares directos denuncien a sus padres por delitos, salvo que fueren cometidos contra sus propios descendientes. Tampoco les permitían testimoniar en su contra con la misma excepción.
Hoy, un grupo muy particular de esos ciudadanos, interpelan, como nunca se hizo, al Congreso de la Nación Argentina. Recuerdan a cada diputado y a cada senador su derecho visceral a formar parte de una sociedad de paz, de verdad y de justicia, que repudia a los mercenarios del mercado y la violencia y a quienes aun siendo sus progenitores -y tal vez con más razón, por eso mismo-, tienen derecho inalienable a denunciar. Y los legisladores deben escuchar. Porque, el Congreso de la Nación no puede mirar para otro lado. No pueden nuestros representantes desoír el desgarrador reclamo de quienes, superando enormes obstáculos, eligieron la vida por sobre la muerte, la mentira y la infamia. En esta encrucijada no importa el apellido que tengan o hayan tenido, importa su sensibilidad y empatía, su enorme valentía y ejemplo de cómo, desde espacios tan brutales, han tomado la decisión de reclamar. 
Imposible saber lo que siente quien se entera de adulto que su padre secuestró, torturó, violó, asesinó y desapareció ciudadanos. ¿Qué puede pasar por la mente de quienes en una franja de edad variada –algunos tienen sus propios hijos–, relacionan con esta nueva realidad, aquellas ausencias de esos años de infancia dura, plagada de silencios, mezclados con gritos, con órdenes, con mentiras?. ¿Cómo reaccionar frente a la noticia? ¿Qué hacer ante un padre preso que se reinventa a sí mismo como víctima de una conspiración de demonios, repitiendo frases hechas, desmentidas por la brutal realidad de miles de testimonios y pruebas que derramaron verdad sobre la sangre seca de las víctimas, y por el dolor interminable de una sociedad que las extraña, abriendo con justicia en acto, e iluminando para siempre el camino de la reparación y la memoria? Estos jóvenes ya han atravesado largos años de mandato de silencio y de negación, pero luego han comprendido que callar o negar la atrocidad es una forma más de convalidarla. Es sólo para quienes no tienen la empatía elemental con aquel pequeño grupo de mujeres que, desde el primer día, con un pañuelo en la cabeza, enrostraron a los genocidas y al mundo los crímenes que se estaban cometiendo. Con aquellos hijos, padres, abuelas, organismos incondicionales defensores de los derechos humanos, y millones de personas que, en esta maravillosa tierra, durante décadas, honraron la vida.
Los “desobedientes” son hijos de genocidas, pero también son hijos de esa lucha, de la que nunca termina, de la que denuncia la injusticia, y la combate sin cansancio. Y por eso desobedecen, por toda esa energía infinita que la militancia por los derechos humanos transmite y contagia. Porque los incluye, los saluda y los abraza. Porque son la prueba tal vez más paradojal de que los verdugos perdieron la peor batalla, la que entablaron para reproducir violencia y terror y cuyo resultado no sólo fue una sociedad solidaria y valiente, sino una en que sus propios hijos tomaron partido por la vida, la verdad, la justicia y la memoria.

* Ex juez federal argentino.

Carlos vive

Son muchos los que se preguntan qué recuerdan -qué significan- las pintadas y carteles que han aparecido por la ciudad con el lema "Carlos vive".
Si no me equivoco, es un homenaje a un joven de apenas 17 años que murió apuñalado en Madrid, hace diez años.

El 11 de noviembre de 2007 se había convocado en Madrid una manifestación del ultraderechista grupo "Democracia Nacional" -nombre paradójico- contra la inmigración. Colectivos antifascistas convocaron una contra-manifestación a la que pensaba acudir Carlos con un grupo de compañeros. En el metro, el grupo del que formaba parte Carlos se encontró con uno de los que pensaban acudir a la convocatoria anti-inmigración. Lo que comenzó como una interpelación dialéctica, terminó con la muerte, por apuñalamiento, de Carlos. Su agresor, un soldado profesional de 23 años, fue condenado a 26 años de prisión.