sábado, 16 de febrero de 2019

El Archivo de la UCA

El próximo viernes 22 de febrero a las 11:30 en la "Sala de los Libros" de la Universidad de Cádiz, se presenta Cuadernos de Investigación de Fondos del Archivo UCA, una revista que nace para difundir los fondos custodiados en el Archivo de la UCA, y a los estudios que sobre ellos se realizan. 

En el Archivo de la UCA se custodia una rica documentación sobre la historia de los estudios universitarios en Cádiz, a partir de la creación, a mediados del siglo XVIII, del Real Colegio de Cirugía, origen de la Facultad de Medicina y de la propia UCA, así como de los centros universitarios que surgieron en el siglo XIX, como las Escuelas Normales, la Escuela de Comercio, etc. Además, hay fondos privados, como los de la arqueóloga Josefa Jiménez Cisneros, o los de la Naviera José Matia Calvo, de manera que el archivo de la UCA es bastante más que el archivo de una universidad, sus fondos sirven para conocer mejor no solo la historia de Cádiz, también la de España y América.

jueves, 14 de febrero de 2019

La "Empresa Gaditana de Hilados y Tejidos de Algodón al Vapor, S.A." (1846)

La fábrica de hilados y tejidos de algodón al vapor, con su chimenea, en un grabado contemporáneo.

Cuando, a mediados del siglo XIX, Cádiz necesitaba una reconversión de su actividad económica, fueron muchos los proyectos que se emprendieron, destacando entre ellos la creación, en el año 1846, de la "Empresa Gaditana de Hilados y Tejidos de Algodón al Vapor, S.A.", una iniciativa que aplicó los más modernos avances tecnológicos de la época para la fabricación textil. 

Incluso el hecho de que la nueva empresa se constituyera como una Sociedad Anónima, es una auténtica novedad dentro del sector. Tengamos en cuenta, que la "Empresa Gaditana de Hilados y Tejidos de Algodón al Vapor S.A.", antecede en un año a "La España Industrial S.A." que Jordi Nadal ha considerado pionera en cuanto al sistema de formación de capital dentro del sector textil. No se olvide, tampoco, que en 1.844 en Gran Bretaña, país de avanzadilla en la revolución industrial, solo una de las 947 sociedades anónimas existentes se dedicaba al al­godón. 

Ya el corresponsal gaditano del Diccionario de Pascual Madoz se hace eco del proyecto de la nueva industria, y anuncia que "está concluyéndose en el terreno conocido antes por huerto de la tinaja, entre el teatro del Balón y el hospital mili­tar, una suntuosa fábrica de tejidos, cuyas operaciones deben ser ejecutadas por medio del vapor". Se anun­cia asimismo que sus fundadores se ocultan en una socie­dad anónima de 16 individuos. Hemos encontrado en el A. H. P. C. la escritura de fundación de la Sociedad Anónima. El primer día de mayo de 1846, en la notaría de Ramón Sáenz, se reunieron 14 individuos –y no 16, como dice el Diccionario de Madoz- que se comprometieron en la creación de la "S.A. Empresa Gaditana de Hilados y Tejidos de Algodón". Conseguida la cesión del terreno del Sr. Marqués de Casa Irujo, acuerdan iniciar la compañía con un capital de 2.400.000 rs., dividi­do en 96 acciones de 25.000 rs, cada una. Dichas acciones se dividieron como sigue: 12 a D. Juan Escribano por un valor de 300.000 rs., 12 a D. Pedro Martínez por un valor de 300.000 rs., 6 a D. Juan Antonio Fernández por valor de 150.000 rs, y el mismo número de acciones por valor de 150.000 rs., a D. Luis Terry Villa, D. Antonio Duarte, D. Demetrio Duarte, D. Antonio Ruiz Tagle (representado por su gerente Manuel José Muñoz), D. Antonio Vinent Vives, D.Benito Picardo, D. Pedro Pascual Vela, D. Julián. López, D. Luis Crosa, D. Pedro Ignacio de Paul y D. Manuel Burín. 

Don Juan Escribano fue elegido Director Gerente. Co­mo Secretario-Contador, Don Luis Terry Villa. Depositario, Pedro Ignacio de Paul. Manuel José Muñoz -gerente de la casa Ruiz Tagel- se convirtió en Inspector de talleres. Y como Inspector de gastos, don Antonio Duarte. Los 14 accionistas responden a la profesión de comerciantes. 

La fábrica fue inaugurada en 1.847. Se instaló en un edificio construido exprofeso, con 4 pisos y una planta de 153 pies de fachada, 59 pies de fondo y 49 de alto (medida inglesa), edificado con cantería y ladrillo. Se hizo una chimenea de 130 pies de elevación, sobre una base cuadrada de 20 pies.
Entre el cuartel de San Fernando, a la izquierda, y el Hospicio, a la derecha, desde La caleta, destacaba la chimenea de la fábrica. 

La maquinaria -"innovación en la tecnología"- tenía una potencia de 30 caballos, capaz de mover a 133 telares, de los que al principio solo se instalaron 100. El costo de edificio y maquinaria ascendió a 130.000 du­ros. Desde el primer momento la nueva industria dio tra­bajo a 110 operarios "entre hombres, mujeres y niños", que producían cada uno unas 40 varas de género al día, es decir, unas 14.400 varas al año. 

En 1.852 ocupaba ya, según Sánchez Albornoz, a 259 obreros, produciendo las 3/4 partes de la producción de los antiguos telares, que por entonces daban trabajo a 732 operarios. Este aumento de la producción textil, debido como decimos a la nueva industria, produjo, a la inversa, una reducción del número de establecimientos textiles por e­fecto de la concentración del trabajo y el aumento de la producción, pues en 1.852, y aún sin contar con las má­quinas de vapor, menos del doble de telares y obreros producían tres veces más que antes. 

Desde el punto de vista social, la nueva industria cayó -como ya hemos visto- en los hábitos que, desgraciadamente, se convirtieron en normales a lo largo del si­glo XIX, y es que se contrataron a mujeres y niños, con sueldos ínfimos y jornadas de trabajo iguales a las de los hombres. 

Según Nadal y Sánchez Albornoz, la fábrica se cerró en 1.869, dejando en paro a 240 obreros, apunta el segundo de los autores citados. Creemos, sin embargo, que no está claro cuál es el momento de la quiebra de la empresa que estamos estudiando. Al menos existió un cie­rre temporal en 1.856. Según un informe entresacado del A. M. C., Manuel José Muñoz, que aparecía como gerente de Antonio Ruiz Tagle e Inspector de Talleres en la indus­tria que nos ocupa, presentó expediente de cierre de la fábrica de Tejidos e Hilados de Algodón "La Gaditana" a fines de 1.856. La quiebra coincidiría con la cri­sis de subsistencias habida en los años 1.856-57, que provocó una retracción industrial y concretamente, a fines de 1.856 una reducción en la demanda de productos textiles. La crisis se superó no obstante, en 1.858. 

Dicho cierre podría quedar parcialmente corroborado, tras la consulta de la Guía Industrial y Fabril de Espa­ña, publicada en 1.862. En ella la relación de la indus­tria textil en toda la provincia de Cádiz, se reduce a 8 fábricas de paños y mantas, con un capital de 2.900.000 rs. y dando ocupación a 117 operarios. Repetimos que los datos son para toda la provincia. La Guía Rosetty de 1.866, tampoco menciona la Fábrica. De otra parte, León y Domínguez, afirma que los hombres venidos de Jerez para apoyar la Revolución Septembrina de 1.868, pasaron la noche ocultos en “la fábrica de tejidos e hilados de algodón al vapor”, dato, por otra parte, poco significativo, pues solo demostraría que el edificio aún subsistía en 1.868. 

Lo cierto es que, cuando en 1.876 el Ayuntamiento organiza su encuesta bajo el título de Antecedentes so­bre las fábricas que hay en la ciudad", los resultados, respecto a telares no pueden ser más significativos. Tan sólo quedaban por entonces 3 establecimientos dedica dos al sector textil, en los cuales la fuerza motriz era la humana, dando trabajo, según el informe municipal, a 4 braceros. 

La información, copiada casi sin modificaciones -salvo el párrafo inicial-, procede de mi libro La burguesía gaditana en la época isabelina, Cádiz, 1987. He suprimido las notas a pie de página, donde se ofrece detalle de las fuentes utilizadas. 
Las imágenes que ilustran la entrada -detalles de grabados de la época- no aparecían en el libro. 

sábado, 9 de febrero de 2019

60 años esperando un museo de Carnaval

Hace 60 años ya se hablaba de la posibilidad de hacer un museo de Carnaval, aunque lo denominaban "Museo del traje Folklórico", la idea era mostrar los tipos de agrupaciones -empezando por "Las viejas ricas", según Gitanilla del Carmelo-, maquetas de exornos y carrozas, fotografías, dibujos originales, prensa de la época, sin olvidar, como recomendaba Augusto Conte, las coplas y las músicas. 

Revista Cádiz en sus fiestas folklóricas, 1959.

miércoles, 6 de febrero de 2019

¿Hubo Carnaval en Cádiz hace 100 años?

En febrero de 1919, poco antes de que llegaran las fiestas de Carnaval, en la prensa gaditana se anunciaban "Grandiosos bailes de máscaras", a celebrar en el teatro Principal "durante las noches del 2, 3 y 4 (Días de Carnaval) y 9 de marzo (Domingo de Piñata)".

Leyendo el anuncio se podría concluir que las fiestas de Carnaval se preparaban en la ciudad como era habitual desde hacía siglos. Sin embargo, el pleno municipal del Ayuntamiento de Cádiz, presidido por Manuel García Noguerol, en sesiones celebradas los días 14 y 28 de febrero debatió si el Carnaval debía celebrarse, dadas las circunstancias que se vivían en la ciudad, acordando, finalmente, la suspensión de la fiesta, que se vio ratificada con el bando del Gobernador de la provincia, emitido el 1 de marzo, prohibiendo la celebración.

Entre las causas no estuvo que en 1919 continuara la Primera Guerra Mundial, como he leído en algún lugar, puesto que la guerra terminó en noviembre de 1918.

Las causas fueron, y así se refleja, tanto en el debate del pleno municipal, como en el bando del gobernador, la situación de conflictividad obrera que vivía Cádiz, con huelgas y disturbios a primeros de febrero -fue especialmente dura la jornada del 10 de febrero-, pero, sobre todo, la epidemia de gripe que se había extendido por España, con cierta virulencia en la ciudad, por lo que los concejales creyeron conveniente suspender la fiesta, para no favorecer el contagio.

Pero la prohibición no evitó que en los días de Carnaval varias chirigotas salieran a cantar por los alrededores del mercado, siendo perseguidos, disueltos y en ocasiones detenidos, por los guardias municipales.

En esa situación, una comisión ciudadana visitó al alcalde pidiendo se revocara la prohibición, asunto que se trató en el pleno del 7 de marzo, concluyendo que había gente de ganaba un sustento con la fiesta, y que en ningún caso se utilizaría la celebración para alterar el orden por motivos sociales o políticos; ese fue el argumento que el alcalde transmitió al gobernador que, finalmente, autorizó se celebrara con la normalidad carnavalesca de siempre el 9 de marzo, Domingo de Piñata. 

domingo, 3 de febrero de 2019

Playa del Norte, Cádiz, 1958

No es difícil encontrar fotos aéreas de Cádiz anteriores a la existencia de la barriada de La Paz, incluso a los trabajos de desecamiento para ganar terrenos al mar.

Pero pocas veces se encuentran planos como éste, publicado en 1958, en el que la zona donde después surgió la barriada, aparece claramente rotulada como la "Playa del Norte".


Aparece también la denominación "Puntales", pero entre paréntesis, dando de esa forma mayor relevancia, mayor oficialidad, al nombre "Playa del Norte"

sábado, 2 de febrero de 2019

División de poderes

Sin entrar en el tema de fondo, llama la atención cómo algunos, que se consideran la pureza de la democracia, insisten en que el gobierno español debe intervenir, influir, en las decisiones del poder judicial, acabar con la independencia de la justicia.

jueves, 31 de enero de 2019

Lamentable y vergonzoso

La foto es de Kiki, en Diario de Cádiz

No es lamentable que los propietarios del solar de Barrocal, donde se ha encontrado la casa almohade, miren por sus intereses, lo lamentable, lo grosero, lo inexplicable, lo vergonzoso, es que la administración pública responsable, la Comisión de Patrimonio de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, no se preocupe por el patrimonio histórico andaluz y, en este caso, gaditano.

Sin excavar alrededor por si hay más restos históricos similares, sin examinar con detalle el contexto de los restos hallados, sin escuchar las voces que han pedido, clamado, por que se mantenga disponible el hallazgo -entre ellas las acuerdo plenario del ayuntamiento de Cádiz-, la Comisión de Patrimonio, y con ella los responsables políticos de la Junta, están permitiendo el desmontaje de la casa almohade, de la que, al parecer, solo quedará un muro adornando un patio.

Lamentable y vergonzoso.   

martes, 29 de enero de 2019

Emigrantes: mayores NO

Restriciones a emigrantes en Argentina, Uruguay, Cuba, México, Estadois Unidos, y Filipinas, en 1919.

Con alguna variación en función del país de acogida, no eran admitidos los enfermos, viciosos, polígamos, expresidiarios..., pero tampoco los mayores, en algunos casos a partir de los 60, a los que hubiera que proporcionar sustento y, en general, todos los que no estuviesen en condiciones de trabajar y pudieran ser una carga pública.
Fuente: Compañía Trasatlántica. Libro de información, 1919

domingo, 27 de enero de 2019

Historia en las tapas (de registro)

En Combates por la historia el gran historiador Lucien Febvre escribió: 
"Indudablemente la historia se hace con documentos escritos. Pero también puede hacerse, debe hacerse, sin documentos escritos si éstos no existen.(...) Por tanto, con palabras. Con signos. Con paisajes y con tejas. Con formas de campo y malas hierbas. Con eclipses de luna y con cabestros. Con exámenes periciales de piedras realizadas por geólogos y análisis de espadas de metal realizados por químicos. En una palabra: con todo lo que siendo del hombre, sirve al hombre, expresa al hombre, significa la presencia, la actividad, los gustos y las formas de ser del hombre". 

Paseando por cualquier ciudad, en nuestro caso Cádiz, encontraremos muchos elementos, a los que a veces no les damos demasiada importancia, pero que sirven como fuentes para el conocimiento histórico. Por ejemplo, observar las tapas de registro nos permite conocer un poco más del desarrollo histórico de la ciudad. 

Pronto volveré sobre este tema, pero de momento dejo una muestra: una tapa de registro fabricada por Casmi Constructores en Cádiz, y colocada por el "Cuerpo de Telégrafos" en 1929.