martes, 31 de marzo de 2020

La Cooperativa de la Trasatlántica

Como es conocido, la Compañía Trasatlántica tuvo su origen en la Compañía de Vapores-Correo A. López, establecida en Cuba en 1849, por Antonio López y Patricio Satrústegui.

Tras varios años de actividad, y tras ampliar el capital, a principios de los años sesenta del siglo XIX, lograron un contrato estatal de transporte de correo, además de pasaje, entre España y Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo, a lo que se añadió transporte de tropas en momentos de confrontación bélica, contratos que proporcionaron buenos beneficios a la compañía.

Veinte años después de aquellos contratos, en 1881, la Compañía se transforma en sociedad anónima, con el nombre de Compañía Trasatlántica. Con una actividad creciente, la Trasatlántica daba bastante trabajo en Cádiz, donde estableció, en 1893,  una Cooperativa para atender a los trabajadores.

La sede de la Cooperativa estuvo en la calla Zaragoza, donde actualmente hay un Centro de Mayores. Allí se gestionaban contratos, se abastecía al personal y había servicios médicos y medicinas gratuitas, como se reflejan en esta fotos de Rocafull de 1897.



 

sábado, 28 de marzo de 2020

Pronto volveremos

No hay que desanimarse, pronto volveremos a conversar, a compartir, copa en mano, con una manzanilla, un fino o un amontillado, con una cerveza o con un vermú, junto a la barra de una taberna, recordaremos estos días, y nos reinventaremos, espero que para mejor. Dicen que, después de estos días, casi nada será igual, pero nosotros seremos los mismos, con más conciencia y solidaridad, confío.

martes, 24 de marzo de 2020

Convento, parque, Correos...

Efectivamente, el edificio que puse en la foto recortada, era el convento de los Descalzos, situado en la plazuela de su mismo nombre, actualmente, plaza de Topete o de las Flores.

Esta es la foto completa, procedente de una doble imagen estereoscópica, de la que reproduzco ahora solo una, pero completa, para que se pueda comprobar que no sale el mercado.
Todo esto comenzó cuando trataba de fechar la foto en la que se ve el convento.

Sabemos que el primitivo convento ocupaba una gran extensión, desde el edificio donde estuvo el teatro Andalucía, el espacio que ocupa el edifico de Correos, la trasera de este, donde estuvo el cine Terraza, actualmente un parque infantil, y toda la zona del mercado Central o de la Libertad y más allá, hacia las calles Santa Lucía, Hospital de Mujeres... Se ve claramente en este recorte del plano de 1811 de Tomás de Sisto:
Entre 1820 y 1823, el ayuntamiento de Cádiz adquirió el jardín y huerta del convento, o parte de ellos, para establecer un mercado, que inicialmente fue de puestos de madera. Años después, en 1836, coincidiendo con el proceso desamortizador de Mendizábal, se decidió construir uno de mampostería, encargando el proyecto a Torcuato Benjumeda, aunque al morir ese mismo año, la obra, que comenzó en 1837 y se concluyó en 1838, la ejecutó Juan Daura.

Podemos pensar que en ese proceso influyó la desamortización, puesto que fuentes consultadas, como las Guías de Cádiz de la década de los treinta del siglo XIX, mencionan a la iglesia de los Descalzos, pero no hay referencia expresa al convento. Así ocurre hasta la Guía de 1853 por la que sabemos que se había abierto un colegio público -seguramente el año antes- en el sitio que fue convento de los Descalzos.

Siguiendo con las Guías, a partir de 1860 aparece una breve descripción de la iglesia, indicando que fue del convento, descripción que se repite en la Guía de 1868.

Pero ya en la Guía de 1869 se habla del derribo de la iglesia "que se está practicando". Y la de 1871 no deja lugar a dudas: menciona la huerta "derribada" entre 1820 y 1823, habla de la construcción del mercado en 1837 y explicita el derribo que se produjo en 1868.

De la misma manera, la Guía de 1872 menciona la derruida iglesia de los Descalzos y los trabajos de retirada de los escombros.

Todo ello nos permite fechar la foto inicial como, por lo menos, anterior a 1868.

Pero después aparece esta otra foto de gran interés.
Esta foto, que recientemente he visto fechada en 1890, es del estudio fotográfico de Levy, que realizó un viaje por España y Marruecos en 1888. En la imagen, a la derecha, una esquina del mercado, destacando el solar que ocupó el convento y que, por lo que parece, estuvo mucho tiempo sin uso definido.

Sabemos, por ejemplo, que en 1872-1873, allí se instaló un Teatro Circo; que en 1875 comenzó a instalarse la Feria de Navidad, también conocida como "del frío", que se utilizó para colocar cucañas y compañías de acróbatas en Carnaval...

A finales de 1885, recién llegado a la alcaldía Enrique del Toro, y a propuesta del regidor Enrique Moresco, el ayuntamiento decidió adquirir el solar para construir un "Parque de Salud", inaugurado en 1887, aunque en algunos documentos, como la postal que sigue, se alude todavía a que la plaza había surgido del derribo de los Descalzos.
El parque de la Salud debió sufrir cierto abandono -en alguna crónica de fin de siglo se alude a los gatos, y otros animales, que campaban por el jardín, hasta el punto que jocosamente se le llamaba "el zoológico"-, por lo que en 1897, siendo alcalde Francisco Guerra Jiménez, se reformó y mejoró, tanto, que finalmente se le dio su nombre.

A comienzos de la tercera década del siglo XX, en medio de una crisis económica, se decidió construir un "palacio de Correos", optándose por situarlo en una parte del parque Guerra Jiménez, dando frente a la plaza de Topete. Las obras iniciadas hacia 1922, se culminaron en 1930, quedando junto al nuevo edificio de Correos un solar, como se puede ver en esta foto de 1932 o 1933, que posteriormente tuvo algún arbolado.

Finalmente, ese solar fue comprado por la empresa Inmobiliaria Gaditana para construir el teatro Andalucía, inaugurado en 1949 y derribado en 1994.

viernes, 20 de marzo de 2020

Se busca

No es ninguna broma con/contra el Beato Diego José, el busto de la imagen se busca.

El escultor malagueño José de Vilches, modeló un busto del Beato Fray Diego José de Cádiz, seguramente en Roma, del que se conoce la foto que reproduzco. 


En la peana se lee VR DIEGO D CÁDIZ, y debajo, a la izquierda, VILCHES, a la derecha parece que pone ROMA.

Parece ser que el escultor la donó -¿la vendió?- en Cádiz, seguramente a una institución, pero no se sabe a dónde, ni a quién. Un amigo que trabaja en el Museo del Prado nos ha mandado la foto, pues están completando un catálogo de las obras de Vilches, incluyendo el busto del Beato. Si alguien sabe dónde está, o recuerda haberla visto, se agradecería la información que pudiera proporcionar.


jueves, 19 de marzo de 2020

¿Qué edificio es?

No voy a volver a los concursos, o quizás sí, era entretenido y muy satisfactorio comprobar el conocimiento que hay de la ciudad, pero de momento, ¿sabe alguien qué edifico es el de la imagen?

Por si alguno duda, le aseguro que es Cádiz.

Lamentos de Cádiz

El 19 de marzo de 1820, hace doscientos años, estaba vigente de nuevo la Constitución de 1812, por lo que se podría pensar que sería un día de fiesta en Cádiz, pero no hay muchas evidencias de así fuera, la ciudad seguía lamentando los terribles sucesos del 10 de marzo, que tanta huella dejaron en la memoria de los gaditanos.

Por esas fechas debieron publicarse los Lamentos de Cádiz, editados junto a unas Coplas nuevas..., en un folleto sin pié de imprenta, pero cuyo contenido no deja lugar a dudas, lamentan lo sucedido el 10 de marzo de 1820 en las calles de Cádiz.

Lamentos de Cádiz

Por estar con eficacia
Esperando el parecer
De un superior con falacia
Solo por obedecer
Cádiz llora su desgracia

Cádiz con sus moradores
Lágrimas puede verter
Del decreto con rigores
Que promulgan contra ti
Los tiranos invasores

Aman la gracia ganó
De Asuero, y a los judíos
A muerte los condenó,
Y el Rey viendo el desvarío
Al punto los perdonó

Aquellos, causa tenían
Para el decreto mandado
Pero aquí que nada había
Un pueblo humilde humillado
Para tanta tiranía

Nerón en la crueldad
Fueron el diez de marzo
Donosos en el mandar;
De Judas dieron los pasos;
No Asuero en el perdonar

El nueve una orden se dio
Para el corralón ha ido;
Que tengan, como se vio,
Doce carros prevenidos
Para lo que sucedió

El pueblo con la alegría
Estaba con igualdad,
Como el caso requería,
Cuando empezó la impiedad
A vestir de luto el día

Del anciano triste suerte
En los jóvenes se vía
El amargo trance fuerte
Por todas partes se oían
Los clamores de la muerte

En mortales accidentes
Se miraba a cada trecho
Muchas señoras decentes
Que abrazaban en su pecho
Muerto a su hijo inocente

Plaza de Constitución
De San Antonio antemano
Llora la desolación
Que en ti hicieron los tiranos
Por saciar su ambición

Calle Ancha, eres el punto
Del comercio y el encanto
Donde tratan los asuntos;
Ya te miro con espanto
Llena de cuerpos difuntos

Se apoderan los malvados
Con la muerte y el saqueo
De un pueblo que fue engañado;
Cometen torpes deseos
Con el sexo delicado

En oscura vanagloria,
Dos días duró el pesar
Para que quede memoria,
Pues no se ve caso igual
En los fastos de la historia

Ya los males han parado,
Ya se acabó la aflicción
Todos están consolados
Porque la Constitución
Por nuestro rey se ha jurado

La Isla con la laureola
Cobró fama inmortal
En la Andalucía sola
Es pie de la libertad
De la nación Española

Valencia, Madrid, Sevilla,
Galicia con Barcelona
Publican con maravilla
Que de España la corona
En toda la Europa brilla

Viva toda la Nación,
Vivan los pechos leales,
Luzcan en esta ocasión:
Vivan nuestros generales,
El Rey y la Constitución

sábado, 14 de marzo de 2020

Álbum de Carnaval

O, mejor, de las Fiestas Típicas, pues las fotos son de 1964.

Dicho año, dos madrileños estuvieron en Cádiz durante las Fiestas Típicas y debieron pasarlo muy bien, o para ser más exactos, "fetén", como se constata en el álbum que días después enviaron a sus anfitriones en Cádiz, con una expresiva dedicatoria.
Se trata de un total de 35 fotos en blanco y negro -los carretes de la época eran normalmente de 36 fotos, por lo que posiblemente fallara una-, de la cabalgata por la calle Ancha. Pongo una muestra.





martes, 10 de marzo de 2020

10 de marzo en Cádiz: un olvido inexplicable

El 1 de enero de 1820, en Las Cabezas de San Juan, Rafael del Riego se pronunció por la Constitución, comenzando así una aventura que culminó, poco más de dos meses después, el 9 de marzo de 1820, con Fernando VII jurando, a regañadientes, la Constitución gaditana.

Pero en esos acontecimientos la ciudad de Cádiz tuvo un protagonismo esencial, pues no se debe olvidar que tras ese pronunciamiento militar, había una trama civil en favor de la monarquía constitucional, en a que participaron ciudadanos que vivían en Cádiz, como los hermanos Istúriz, Alcalá Galiano, Mendizábal, José Diez Imbrecht y Catalá, Juan de Aréjula, Juan Romero y los hermanos Rafael e Ignacio Ameller, entre otros, una conspiración que, inicialmente fracasó en julio de 1819, en lo que se conoce como los sucesos de El Palmar, en El Puerto de Santa María.

Pero tras lo acontecido en El Palmar, Alcalá Galiano y Mendizábal se entrevistaron con Antonio Quiroga y Rafael del Riego, poniendo las bases del pronunciamiento en Las Cabezas.


Ya en enero de 1820, por dos veces, la primera los días 4 y 5 de enero, la segunda el 24 del mismo mes, el coronel gaditano Nicolás Santiago Rotalde, intentó sumar Cádiz a la insurrección militar, sin éxito.

Casi al tiempo que fracasaba en Cádiz Rotalde, llegaba a las inmediaciones de la bahía de Cádiz el ejército del general Freire, enviado por el rey para combatir a los insurrectos, pero mientras Quiroga resistía en La Carraca, para mantener el espíritu insurreccional e intentar desbloquear la situación, el 27 de enero, con unos 1.500 hombres, Rafael del Riego comenzó una expedición por Andalucía, siempre perseguido por tropas realistas mandadas por José O´Donnell, pasando, entre otros lugares, por Chiclana, Conil, Vejer, Tarifa, Algeciras, Alcalá, Marbella, Málaga, Córdoba..., terminando en Bienvenida, donde decidió disolver la columna, compuesta entonces por poco más de medio centenar de soldados, el día 11 de marzo de 1820.

Lo que Riego posiblemente desconociera es que, mientras huía por Andalucía, comenzaron a producirse insurrecciones en favor de la Constitución por distintos lugares de España. Fernando VII que había nombrado a Enrique O´Donnell, conde de La Bisbal, jefe del ejército encargado de acabar con los rebeldes, se encontró con la sorpresa de que O´Donnell decidió unirse a la sublevación contra la monarquía absoluta, por lo que al rey no le quedó más remedio que jurar la Constitución el 9 de marzo de 1820.

No obstante, un acontecimiento trágico se produjo todavía en Cádiz. Ese mismo día 9 de marzo, estando en Cádiz el general Freire, corrió el rumor de que venía a proclamar la Constitución al día siguiente en la plaza de San Antonio. Amaneció un 10 de marzo lluvioso, y cuando el pueblo gaditano esperaba a las 12 horas el juramento de la Constitución, aparecieron las tropas por diversas esquinas disparando contra la multitud. Cádiz vivió una jornada de terror que se extendió por toda la ciudad y se prolongó en los días siguientes.
El 12 de Marzo llegó a Cádiz la noticia del juramento real a la Constitución y al día siguiente el gobernador convocó al ayuntamiento para manifestar su alegría por el restablecimiento de la Constitución de 1812, pidiendo la unión entre el pueblo y los militares que acataban la ley, al tiempo que ordenaba la publicación de la Constitución. El Ayuntamiento exigió la salida inmediata de Cádiz de las tropas implicadas en los sucesos del día 10, lo que reiteró el Ayuntamiento constitucional, presidido por José Ma­nuel Vadillo, que en su primera sesión dirigió una exposición al rey pidiendo que se investigaran los sucesos del 10 de Marzo.

Hoy se debería estar conmemorando en Cádiz el recuerdo de tantos gaditanos que murieron hace doscientos años, pensando que era un día de fiesta por la restauración de la Constitución de 1812. Pero ese acontecimiento, tan infausto como heroico, parece que no interesa, sufre un olvido inexplicable por parte del ayuntamiento.

jueves, 5 de marzo de 2020

Enfermedad y literatura


Nuevo libro, acabadito de salir, publicado por la editorial Reichenberger, en Kassel, Alemania, es el resultado de un interesante congreso celebrado en Neuchâtel, Suiza.

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