jueves, 31 de octubre de 2013

Una de espías

No entiendo la sorpresa de muchos al enterarse de que, quizás, una conversación telefónica o una conexión a Google, podía haber sido grabada o interceptada por los servicios de espionaje estadounidenses, o españoles, que después informaron a los del Tío Sam.

Y no lo entiendo por que el mundo de internet no es nada seguro, y lo sabemos. Casi cada vez que nos vamos a conectar a una red de internet, aparece un mensaje sobre la seguridad de la misma; también, muchas veces, internet avisa con un mensaje sobre la inseguridad de una conexión, advirtiendo, incluso, que el mensaje o la conexión, podrá ser vista por otras personas. Y eso ocurre sin querer, naturalmente, así que si los malos quieren...

Pero esto no es nuevo. Recuerdo que cuando llegué a estudiar a Sevilla, en 1973, en las asambleas de alumnos, había unos compañeros que, con un aparato de radiofrecuencia, captaban los mensajes de la policía, de manera que avisaban cuándo iban a llegar. También se decía que en la Base de Rota los yankees espiaban los teléfonos y que cuando captaban algún mensaje subversivo avisaban a un comisario español que estaba allí como enlace.

Lo de Rota me pareció verosímil por que conocía la existencia de la CDAA.

La CDAA, me explicó en cierta ocasión un oficial de la US Navy amigo de mi tata Rosario, era un centro de comunicaciones donde se captaban mensajes y conversaciones de toda Europa y norte de África, aunque, preferentemente, de los enemigos que estaban tras el Telón de Acero. Pero también de aliados, entre ellos España, a los que se ayudaba dándoles información de su interés. Creo que hace años quedó obsoleto y no sé si algo de ello queda. Como tampoco sé cuánto de real tenía la historia que me contaron.  

La foto la he tomado prestada de http://www.navycthistory.com/rotaswann01.html

2 comentarios:

Mariano Del Río dijo...

El centro, efectivamente, estaba destinado a la radioescucha y transmisión de datos cifrados. Su acceso estaba restringido incluso a los mandos españoles.
Su misión además de captar transmisiones de los "no amigos", hacía de puente entre oriente y occidente en onda corta. Anecdóticamente entré en una ocasión con una capucha sobre la cabeza como si se tratara de una película chunga de "rebeldes" islámicos.
Estas criaturas son así. No entendían, que en los 80, se tarifara con cálculos de mentales y no utilizando una calculadora, que para ellos significaba la infalibilidad absoluta.
Otra prueba de su tendencia a errar es el uso masivo de lápices y no Alpinos precisamente. Debe ser para poder borrar constantemente.
Hay que volver al método de boca-oído, so pena de que admitas que un yanqui en Wichita (Yuyus dixit) se entere de que en casa necesitan queso para la pasta. Y no comento si te falla la "bomba" de agua del coche.

ARS dijo...

Gracias, Mariano. Esperaba que dijeras algo, pues recordaba que de esto sabes, aunque menos que de culinaria.