martes, 27 de diciembre de 2016

¿Dónde queda el laicismo del gobierno municipal?


¡No me lo puedo creer!

Leo en La Voz de Cádiz que el gobierno municipal presidido por José María González Santos, del que forma parte Martín Vila, como primer teniente de Alcalde y delegado de Urbanismo -en el que ambos, como el resto del equipo, presumen de laicismo-, va a dedicar una parte del Plan Invierte 2016 -que tiene un total de 340.000 euros- a rehabilitar el mareógrafo del camino del castillo de San Sebastián, para convertirlo en una capilla dedicada a La Galeona.

Me temo que tras el mareógrafo, seguirá la adulteración del sentido de las garitas y las escaragüitas, según un disparatado proyecto que, aprovechando que el río Arillo pasa por Cádiz, se ha colado entre las propuestas del tricentenario y quiere transformar lo que eran lugares claves de la defensa de Cádiz, en capillas.

¿Qué entienden en el gobierno municipal por laicismo? ¿Dónde quedan las declaraciones de los concejales de Ganar Cádiz sobre su actitud ante la religión? ¿Dónde queda el laicismo?

Lo leo y no me lo creo.

  

4 comentarios:

Juan Vélez dijo...

La incapacidad de una política local coherente con las necesidades de ésta ciudad y de las gentes que la habitan, nos llevan a esta especie de vodevil entre los intereses públicos y la práctica religiosa que debe abandonar ese espacio público con toda,justicia, si nos atenemos a las décadas de nacionalcatolicismo.Esta santerria de capillas y devociones institucionales están fuera de lugar, en una época que deberíamos aspirar al progreso económico, cultural,social y a mantener nuestro patrimonio cultural a salvo, alejados de bendiciones, fanfarrias y querubines.Todos sabemos cuento huele a incieso hasta el materialismo dialéctico en esta ciudad.

María Delgado dijo...

No parece que La Galeona, Patrona de esta ciudad y ligada a la historia marítima de la misma, está necesitada de otro alojamiento,contando ya,con ese magnífico templo de Santo Domingo, instalado en el antiguo compás de la urbe.Necedad y frivolidad de unas autoridades municipales que han heredado la plantilla de gobierno, de quienes le precedieron durante tantos excesivo años en el municipio..En el terreno metafísico,no sería extraño aventurar el rubor que podría sentir la Patrona,ante semejante necedad.

Jesús Rey-Joly dijo...

lo leo y no lo creo. no se puede empezar un mandato evocando a Salvoechea y a continuación transformar las viejas defensas de Cádiz en un rosario. se guarde sus devociones en donde le quepan, siempre que no ocupen espacio público, que con los tiempos que corren capaz el obispado de inmatricularlo.

ARS dijo...

No entiendo que, con la justificación del laicismo, rechacen actos, con más de tres siglos de tradición, en los que el cabildo municipal participaba, y ahora acepten convertir el mareógrafo en ermita, aunque digan que solo durante un año.