sábado, 18 de junio de 2011

Compañías mercantiles en el Cádiz del s. XIX




Tras una etapa de gran prosperidad, consecuencia del monopolio del comercio americano logrado a partir de 1717, que no se quebró tras la pérdida del monopolio en 1778, las primeras dificultades económicas para la ciudad de Cádiz comenzaron en la década de los noventa del siglo XVIII, como consecuencia de las guerras con Inglaterra, hasta 1808-1810. Tras la Guerra de la Independencia, la emancipación de las colonias españolas en América provocó la caída del comercio gaditano, produciéndose una cadena de quiebras de casas comerciales que alcanza en 1.824 a 227 de las 623  existentes. Por esos años la medida que se planteó para tratar de paliar la situación fue convertir a Cádiz en Puerto Franco, concesión que se logró en febrero de 1829, pero que, por circunstancias políticas, fue anulada en 1831. La situación de declive no llegaría a su fin hasta el momento en que las nuevas naciones americanas, las excolonias españolas, comenzaron a normalizar sus relaciones económicas con otros países, entre ellos España, y poco a poco Cádiz volvió a recobrar algunas de sus funciones  proveedoras de América. A partir de la década de los cuarenta, consolidada la independencia, ganaderos, comerciantes y hacendados de Iberoamérica recuperaron el antiguo tráfico comercial, esta vez en igualdad de condiciones, y Cádiz recuperó, en parte, su papel como centro de intercambio. Por ello, a mediados del siglo XIX la ciudad vivió un moderado optimismo que se va a convertir en acicate de nuevas aventuras económicas. El comerciante gaditano, acostumbrado a un negocio comisionista, comprendió que necesitaba diversificar su  actividad invirtiendo en actividades industriales, financieras, mineras y mercantiles. Surgen así todo tipo de compañías para comerciar al por mayor y al por  menor, para invertir en negocios mineros, para implantar industrias, para establecer bancos, para comerciar con vinos, para la  fabricación y venta de jabones, para establecer empresas de transporte, etc.
            Manuel Ravina Martín acaba de publicar el Catálogo de las compañías mercantiles de Cádiz (siglo XIX), editado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, una herramienta esencial para conocer el panorama de la creación de compañías de comercio con que, desde Cádiz, se quiso dar viabilidad a negocio mercantil en la centuria decimonónica. Con el carácter metódico y concienzudo del buen archivero, Ravina ofrece a los investigadores las pistas esenciales sobre casi 2.500 compañías creadas en Cádiz en el período referido. El catálogo, que desvela los entresijos de la economía gaditana abriendo una gran puerta a nuevas investigaciones, está dedicado a otro gran profesional de la archivística que recientemente nos dejó, Alberto Sanz Tréllez, quien durante años formó equipo con Manolo Ravina para facilitar buenos y útiles instrumentos para la investigación histórica en el Archivo Histórico Provincial.
Publicado en Diario de Cádiz, 18 de junio de 2011

jueves, 16 de junio de 2011

Fiestas tradicionales de Andalucía. Pasado y presente.


Curso de Verano de la UCA, Julio de 2011
CON EL PATROCINIO DE LA FUNDACIÓN CRUZCAMPO

Fiestas tradicionales de Andalucía. Pasado y presente.

            En su Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas y sobre su origen en España, Gaspar Melchor de Jovellanos al tratar en la segunda parte sobre las diversiones populares, escribió: “Este pueblo necesita diversiones, pero no espectáculos. No ha menester que el gobierno le divierta, pero sí que le deje divertirse”

            Mirando el calendario festivo actual se puede concluir que el panorama de las diversiones populares sigue en retroceso. Aunque han surgido celebraciones motivadas nuevas, como la del Día de la Constitución, lo cierto es que se han supri­mido muchas fiestas, principalmente religiosas, mientras que se ha generalizado declarar festivos días que antes no lo eran, como el Lunes de Pascua, mientras se cambia de día de la semana fiestas como el Corpus, celebrado siempre el jueves correspondiente y trasladada a domingo con la finalidad de concentrar el tiempo festivo para que no altere el ritmo laboral. De esta manera el número de fiestas es claramente hoy mucho más reducido que antaño, aunque estrictamente no lo sea el tiempo de recesión del trabajo.
            Y en la misma línea da la impresión de que muchas fiestas tradicionales, forzadas por disposiciones políticas, económicas y sociales, pierden sus características tradicionales y se reinterpretan con valores sociales homogéneos y actuales, muy diferentes a los que las motivaron. Hay menos fiestas y los tiempos festivos están hoy menos diferenciados Este proceso reductivo y homogeneizado, no queda del todo explicado aludiendo a factores económicos. El proceso de modernización y seculariza­ción debe ser también tenido en cuenta. Y a ello debe añadirse la transformación de la población activa, el despoblamiento de las zonas rurales, etc., y todo el conjunto de factores que ha contribuido a una homogeneización cultural.
            Este curso tiene como objetivos los siguientes:
1)      Analizar el origen y características de las principales fiestas tradicionales en Andalucía.  
2)      Conocer su importancia y sentido en la vida cotidiana de los andaluces.
3)      Analizar su desarrollo y la pervivencia, o no, de sus rasgos tradicionales en la actualidad.
PROGRAMA:
Día 7 de julio
09.00-10.00 LECCIÓN INTRODUCTORIA
10.00-12.00 CONFERENCIA. “El Carnaval en Andalucía”. Alberto Ramos Santana.
12.00-14.00 CONFERENCIA. “Las ferias: de mercado a fiesta”. Javier Escalera Reyes. Profesor Titular de Antropología Social en la Universidad Pablo Olavide de Sevilla.
14.00-15.30 SESIÓN DE CONCLUSIONES
Día 8 de julio
09.00-9.45 SESIÓN BIBLIOGRÁFICA "Fuentes y bibliografía para la historia de la fiesta"
09.45-11.00 CONFERENCIA. “La fiesta del Corpus en Andalucía”. Arturo Morgado García. Profesor titular de Historia Moderna de la Universidad de Cádiz.
11.00-12.15 CONFERENCIA. “Vírgenes de fiesta”. Pedro Antón Cantero Martín. Antropólogo (universidades de París y Burdeos). Profesor de Antropología de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Investigador del G.I.S.A.P.
12.15-12.30 SESIÓN DE CONCLUSIONES
12.30-14.30 Cata Técnica de Cerveza ofrecida por la Fundación Cruzcampo, empresa patrocinadora del Seminario.
Día 9 de julio
09.00-10.30 CONFERENCIA. “Las cruces de mayo en Andalucía”. David González Cruz. Catedrático de universidad de Historia Moderna de la Universidad de Huelva. Premio. Director Científico de los Encuentros Iberoamericanos de Religiosidad y Costumbres Populares, Miembro de la Red Española de la Cátedra de Historia de Iberoamérica (OEI).
10.30-12.00 CONFERENCIA.”Las fiestas de Moros y Cristianos en Andalucía”. Salvador Rodríguez Becerra. Catedrático de Antropología Social de la Universidad de Sevilla, donde ha enseñado Antropología de la Religión y de Andalucía. Dirige el Grupo de Investigación y Estudios sobre la Religión en Andalucía (GIESRA).
12.00-14.00 MESA REDONDA.”Gastronomía y fiestas”. Manuel Ruiz Torres es escritor y crítico gastronómico. Autor de Cocina y gastronomía en el Cádiz de las Cortes. José Monforte es empresario y crítico gastronómico. Autor de Guía gastronómica de la provincia de Cádiz.
14.00-15.30 SESIÓN DE CONCLUSIONES. PRUEBA OBJETIVA (CRÉDITOS LIBRE ELECCIÓN)

MATRÍCULA: http://www.uca.es/app/celama/62cv/seminarios/b09

martes, 14 de junio de 2011

"Cádiz" en América: el libro

Hoy se ha presentado el libro “La Constitución de Cádiz y su huella en América”, editado por la UCA y el Banco Santander.
La Universidad de Cádiz presenta el libro que revela el impacto de la Constitución de 1812 en América
Lo presentamos en el Colegio de México, el día 6, y hoy en la UCA. Han participado Diego Sales, rector de la UCA, el director general de Banco Santander, Enrique García Candelas, y la vicerrectora de Extensión Universitaria de la UCA, Marieta Cantos.
Se trata de una obra plural, que he coordinado, que recoge distintos estudios que avalan el impacto y la trascendencia de la Constitución gaditana en todo el continente americano.La Constitución de Cádiz tuvo una influencia capital en los movimientos de emancipación de América Latina y su articulado forma todavía hoy parte de los textos constitucionales de algunos países del otro lado del Atlántico. El legado liberal de La Pepa, desde Estados Unidos a Chile, es analizado con detalle en este libro que, de este modo, muestra la verdadera dimensión de un texto constitucional avanzado, vanguardista y de referencia que trasciende hasta nuestros días.
Este libro se suma al conjunto de iniciativas que, a lo largo de los últimos siete cursos académicos, viene organizando la UCA con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812.
En opinión del rector de la UCA, “la ciudad portuaria de Cádiz desplegó las velas de la libertad y exportó democracia por todo el continente americano. Nunca una ciudad sitiada llegó tan lejos en sus proclamas y en sus ambiciones”. Una aportación al universo de las libertades y del constitucionalismo que no podía pasar desapercibido para la Universidad de Cádiz. En este sentido, Sales ha señalado que “la Universidad de Cádiz hace años que decidió volcarse con el Bicentenario antes del Bicentenario y tiene la firme convicción de seguir haciéndolo tras los fastos institucionales que se preparan para 2012”, concluyendo que “Cádiz fue en 1812 la universidad experimental del constitucionalismo español. Doscientos años más tarde, la Universidad de Cádiz tiene la responsabilidad de poner en valor el significado de la efeméride”.
Por su parte, el director general de Banco de Santander ha señalado que esta obra es el resultado de la colaboración con la Universidad de Cádiz y, al mismo tiempo, ha recordado “el amplio respaldo a la conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812” de su entidad. Prueba de ello, ha insistido, “es el portal Universia 2012, que gestiona la UCA bajo financiación del Banco Santander”.
El libro ofrece distintos datos históricos acerca del impacto de la Constitución de Cádiz en las diferentes constituciones europeas y americanas.
“La Constitución de Cádiz y su huella en América” consta de dos partes. En la primera, más institucional, participan aportando sus reflexiones representantes políticos locales, nacionales y de la Unión Europea e Iberoamérica como José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España, Alfredo Pérez Rubalcaba, vicepresidente primero del Gobierno de España, Durao barroso, presidente de la Comisión Europea, Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular, el expresidente del Gobierno José Mª Aznar, Rafael Román, diputado nacional, Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz, o el ex-alcalde de San Fernando, Manuel Mª de Bernardo.
La segunda parte está compuesta por 27 estudios que analizan la influencia de la Constitución de 1812 en América y en la que han participado, entre otros historiadores, Miguel Artola, Jaime Rodríguez, Manuel Chust, Sergio Guerra, Juan Paz y Miño, Marieta Cantos o José Quintero. 

Pactos

Dicen que la vida política en pequeñas poblaciones se ve de forma diferente, y lo dicen para justificar pactos que, en principio, parecen incomprensibles. Por eso la dirección nacional de IU afirmó, y sigue afirmando, que ni por acción, ni por omisión se consentirá el acceso al gobierno municipal del PP, y sin embargo ocurre. Pero también en el PSOE se han dado casos que han permitido al PP gobernar algunas localidades, y el PP ha facultado gobiernos de IU. Desde la famosa pinza andaluza IU-PP, los pactos son moneda de cambio, los partidos los usan sin rubor y parece que no pasa nada.
Es como aquello de que gobierne la lista más votada, que se usa según convenga. Sin ir más lejos, en San Fernando se ha respetado y gobierna el PP, y en Alcalá de los Gazules se la han saltado a la torera, para que gobierne el PP.
Y después hay quien dice que no entiende el hartazgo ciudadano de la política y los políticos.

domingo, 12 de junio de 2011

La Constitución de Cádiz y su huella en América

A principios de septiembre del pasado año Diego Sales me pidió preparase un libro sobre la Constitución de 1812 y América, idea que había surgido en una conversación con directivos del Banco Santander. Tras preparar un proyecto, en noviembre se decidió editar el libro, en el que he estado trabajando seis meses, desde diciembre a mayo: localizar especialistas, pedirles los textos (contiene 27 estudios, de ellos 22 dedicados a todos y cada uno de los países iberoamericanos), insistir en los plazos, conseguir textos de personalidades institucionales -por ejemplo, de Rodríguez Zapatero, Durao Barroso, Rajoy, entre otros-, hasta buscar las ilustraciones -casi un centenar-, seguimiento del diseño, edición, etc. 
El libro La Constitución de Cádiz y su huella en América, se presentó en primer lugar en México el pasado día 6 y el martes 14 se presentará en Cádiz, en el edificio Constitución 1812 (antiguo Cuartel de La Bomba). Y se presentó en primer lugar en México por inciativa del Colegio de México, una institución universitaria fundada por exiliados españoles en 1938 como Colegio Español, y reconvertido en COLMEX -su acrónimo- en 1940 pasando a ser un centro oficial mexicano, que goza de prestigio internacional. La propuesta de presentarlo allí se materializó al conocer Clara Lida, profesora del COLMEX, que la UCA y la UNAM (Universidad Autónoma de México) firmaban un convenio para crear la Cátedra UCA-UNAM 1812.
Aunque parezca inmodesto, me parece que es un buen trabajo. Por eso me sorprende y me resulta incomprensible que, sin ver el libro, sin conocer su contenido, solo por una noticia que dice que se presentó en México, se hayan producido comentarios negativos que no sé qué intención tienen.
Y lo digo aquí por que este espacio es mío.

La Constitución de Cádiz en América


Cuando se celebró el primer Centenario de la Constitución de 1812 se puso interés en resaltar las vinculaciones entre la Constitución gaditana y las naciones americanas que tenían  lazos históricos con España. Surgieron entonces trabajos de investigación y difusión sobre los diputados americanos en las Cortes, su relevante papel en los debates, su implicación en la organización del legislativo, quiénes fueron presidentes, secretarios, etc., en un proceso que culminó con la instalación de lápidas en la fachada del Oratorio con las que muchas naciones americanas reivindicaron el papel de sus representantes en las Cortes.
Desde que se iniciaron los preparativos para el celebrar el Bicentenario, este tipo de acciones se recuperaron, algunas con mayor capacidad de arraigo que otras, pero, en mi opinión, todas válidas. Desde la expedición organizada por Herederos 1812 recorriendo los territorios hispanos siguiendo la estela de los diputados americanos, hasta los múltiples viajes realizados a Iberoamérica por autoridades y representantes institucionales, o la destacable inciativa de la UCA de solicitar a la UNESCO que incluya entre sus conmemoraciones, y conjuntamente con la de las Independencias americanas, el Bicentenario de la Constitución de 1812. Esta es la línea que se ha seguido con el libro La Constitución de Cádiz y su huella en América, editado por la UCA con el patrocinio del Banco de Santander, que, por inciativa del Colegio de México, se presentó hace unos días en su sede de México D.F., y que se presentará en Cádiz el próximo martes 14 de junio.     
La obra, y esta es una de sus características principales, presenta un capítulo dedicado a revisar la influencia de la Constitución de Cádiz en todas y cada una de las naciones iberoamericanas, pues como es conocido el proceso emancipador de los antiguos territorios españoles en América se vio favorecido por la coyuntura bélica y política que vivió España entre 1808 y 1814 y, de forma paralela, a reunión de las Cortes y la proclamación de la Constitución de 1812. Si estas circunstancias inclinaron temporalmente hacia cierta moderación en algunos movimientos independentistas, el retorno de Fernando VII y del absolutismo en 1814 provocaron la reanudación de las confrontaciones y la guerra abierta. Sin embargo, las luchas por la emancipación no impidieron que el modelo político que se estaba elaborando en Cádiz fuera referente ideológico y político de las nuevas naciones americanas. La propia actividad de los diputados americanos en las Cortes les sirvió para posteriormente elaborar sus propios códigos liberalizadores, hasta el punto de que la Constitución de 1812 se convirtió en recurso de interinidad en muchos lugares, mientras se redactaba la propia constitución, ya que la idea de nación y las referencias a la tradición del constitucionalismo que «Cádiz» defiende, tuvieron sus paralelos en textos constitucionalistas americanos.

Publicado en Diario de Cádiz 11 de junio de 2011

lunes, 6 de junio de 2011

Gonzalo Anes

Lo mejor de la entrevista con Gonzalo Anes en El País (4 de junio de 2011) -y mira que hay perlas cultivadas en las declaraciones del marqués de Castrillón- es la respuesta a la última pregunta cuando le inquieren sobre qué le falta a la academia, y responde:
"Más mujeres. Las hay muy preparadas pero menos que los hombres. Hay una cuestión: un historiador necesita disponer de muchas horas para documentarse en los archivos. Y por desgracia, en las mujeres esas miles de horas están dedicadas a criar a sus hijos y a ser amas de casa".
Y se fue a descansar, que había dicho antes que estaba agotado y quería cortar la entrevista.
Sospecho cómo se elige al Director de la Academia, pero desconozco cómo se le cesa. Pero si hay un mecanismo para cesarlo, habría que aplicárselo ya. Sólo por una declaración como esa.

sábado, 4 de junio de 2011

La Constitución de Cádiz como símbolo

Una constitución es la de ley fundamental de un Estado que define el régimen básico de los derechos y libertades de los ciudadanos y los poderes e instituciones de la organización política; es la ley fundamental de un Estado soberano, establecida o aceptada como guía para su gobernación. Esta definición, aplicada genéricamente, sirve para cualquier norma elevada a fundamental por quienes detentan el poder de un Estado. Por ello es importante recordar, como hace Miguel Artola en la introducción a su libro Constitucionalismo en la historia, dos ideas fundamentales: que la Constitución es obra de un sujeto, el poder constituyente, que escribe y aprueba la Constitución, y dispone su promulgación y aplicación; y que la participación en las elecciones no es un derecho natural, sino que procede del contrato social, de la propia Constitución, y se desarrolla mediante una ley electoral. Por ello se puede afirmar que la Constitución gaditana de 1812, y no la de Bayona, es la primera española y origen del constitucionalismo español que culmina con la Constitución de 1978. Y es así por que en Cádiz hubo un poder constituyente, los diputados que redactan y debaten la Constitución, poder constituyente que no se dio en Bayona.

Pero la Constitución de Cádiz es algo más que el origen del constitucionalismo español. Precisamente por ser la primera constitución, por las difíciles circunstancias en las que se gestó, por ser, en gran medida, consecuencia de una insurrección popular, por representar con nitidez la idea de soberanía nacional -sin que mediara concesión real, ni pacto con la monarquía- y por su carácter rupturista y radical, se convirtió en un símbolo, en un mito del liberalismo y de los demócratas españoles. Y ello pese a que la de Cádiz, como sus coetáneas americana y francesa, no es una constitución democrática, pues no establecía el sufragio directo que, además, solo concedía a los hombres, marginando a las mujeres, junto a los incapacitados y a los sirvientes domésticos, ni garantizaba los derechos de reunión y de asociación y, pese a que regulaba la libertad de opinión y expresión, la restringía en el ámbito religioso, entre otros aspectos que impiden denominarla democrática. Sin embargo, no se le puede negar el carácter fundacional, su afán de liberación, de cambiar las estructuras obsoletas del Antiguo Régimen, de lograr la libertad individual, la mejora de la sociedad mediante la ilustración -la educación-, con un mensaje idealista, casi utópico, de regeneración social, pese a las limitaciones antes enunciadas.

Ese fue el principal legado que las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812 dejaron en el liberalismo democrático español, que, durante el siglo XIX y el primer tercio del XX, convirtió a Cádiz -entendida la ciudad como síntesis de la lucha contra el invasor y sede de la revolución política, transmutada así, en símbolo- en cuna de la libertad y la democracia.
Publicado en Diario de Cádiz, 4 de junio de 2011

miércoles, 1 de junio de 2011

Diccionario

No he tenido oportunidad, todavía, de consultar los 25 tomos del Diccionario Biográfico Español que tanto escándalo parece está causando. Somos muchos los que en mayor o menor medida hemos contribuido con alguna biografía a su redacción, y alguno de los autores podría decir que su entrada es rigurosa, sin faltar a la verdad. Pero lo que se está escribiendo sobre determinadas biografías, precisamente las dedicadas a Franco o a personajes de la Segunda República, tiene que provocar rechazo entre los historiadores y los lectores en general.
Se puede decir, subjetivamente, que Franco fue un general "valeroso", y es objetivo decir que fue católico, aunque no todos los católicos tengan la misma concepción que Franco de la práctica diaria de la moral cristiana. Ahora bien, lo que no es admisible es convertirlo en un adalid de la democracia -decir que participó en un golpe de Estado contra un Gobierno caótico con el único fin de restaurar la monarquía democrática, es una verdadera pasada-, y, sobre todo, es una reescritura falsa de la historia negar que fue un dictador. Pero que esto se diga, que se hable de un régimen autoritario, negando que fuera totalitario, no puede coger de sorpresa a quienes encargaron la entrada sobre Franco a Luis Suárez, medievalista vinculado a la Fundación Francisco Franco. ¡No había historiadores especialistas en Contemporánea a quien encargar la biografía del "caudillo"!

Lo otro, lo de que el diccionario se gestó gobernando Aznar, me parece una inmensa chorrada, es buscarle tres pies al gato, a un gato que, por si quedan dudas, no me cae nada simpático. Los responsables de las entradas polémicas son sus autores y los directores editoriales de la obra.