sábado, 14 de julio de 2012

Triste Navidad

EN 1994 el gobierno de Felipe González congeló el sueldo a los funcionarios. Protestaron en el PP. En 1997 el Gobierno de José María Aznar repitió la congelación de  sueldo de los funcionarios. Protestaron en el PSOE. En 2010 el gobierno de Rodríguez Zapatero bajó el sueldo a los funcionarios un 5%, y lo congeló para el 2011. Protestó el PP. Y recién llegado al poder Mariano Rajoy congeló los salarios para el 2012, con la protesta consiguiente del PSOE. Por su parte, el gobierno andaluz de Griñán anuncia una nueva rebaja de salarios para los funcionarios andaluces y, para cerrar el círculo, este miércoles, Rajoy ha anunciado que los funcionarios no percibirán la paga de Navidad.
Por otra parte, se establece el copago sanitario, se congelan pensiones, sube la luz, el gas, el IVA, el IRPF, se rebajan prestaciones sociales, se recortan gastos en sanidad y educación, se recortan los derechos de los parados -el PP ha descubierto que los parados españoles lo son por gusto, pues sobra el trabajo en España-, cierran empresas…, mientras que los periódicos coinciden en anunciar que los ejecutivos de las grandes empresas ganan un 5% más, la Iglesia sigue recibiendo subvenciones millonarias, los diputados se niegan a prescindir de alguno de sus privilegios, las noticias y denuncias por estafas y robos en la banca se suceden, en medio de la impunidad generalizada para los responsables, fundamentalmente políticos…, y el gobierno insiste en que todo se hace para potenciar y mejorar la economía. 
Será que soy muy torpe pero no veo claro que restando poder adquisitivo a la población se generen beneficios económicos. Por ejemplo, en una ciudad como Cádiz, en la que la mayor parte de la población activa está en paro, donde predominan los funcionarios, donde la industria lleva años en crisis…, la rebaja de salarios para los funcionarios y la anulación de la paga de Navidad, pueden provocar un marasmo económico sin precedentes en la ciudad, pues bajará el consumo, como ya vienen notando en la hostelería, y la campaña de Navidad, que habitualmente es un balón de oxígeno para muchos comerciantes, puede suponer la puntilla para buena parte del comercio tradicional, que, digan lo que digan algunos políticos municipales, no ha encontrado solución en los cruceristas. 
Con ser malo que los trabajadores, y de manera espacial los funcionarios, sean los que paguen las consecuencias de una crisis de la que no son responsables, lo peor es ver la actitud de muchos políticos ante estas medidas que socavan derechos conquistados tras siglos de lucha social. Esa actitud autosuficiente, con gestos de satisfacción que se tradujeron en aplausos jaleando las graves medidas anunciadas por Rajoy, las sonrisas y las palmaditas en la espalda de los diputados del PP el miércoles en el Congreso, son una muestra de lo que mi abuela llamaba desfachatez.
Publicado en Diario de Cádiz, 14 de julio de 2012.

3 comentarios:

Jaime Rocha dijo...

Totalmente de acuerdo en todo, menos una cosa: Si no fuera por Caritas, Manos Unidas y otras instituciones de la Iglesia, ¿donde comerian, se vestirian y tendrian asistencia de todo tipo, esos miles de españoles que a diario acuden a pedir ayuda? Si los españoles dan su 0.7 a la Iglesia es porque saben que ese dinero se emplea en socorrer s los mas necesitados. Las cifras son estremecedoras y lo digo porque lo vivo a diario. A ningun partido ni sindicato se le ocurre organizar una asistencia social para atender a los mas necesitados. Se lo gastan en huelgas que, trufadas de antisistemas, terminan en destrozos y quema de mobiliario urbano.
Por lo demas, totalmente de acuerdo.

ARS dijo...

Jaime Cáritas ha hecho públicas las aportaciones que recibe para formar su presupuesto y la Iglesia aporta bien poco a su presupuesto. Hay un interesante artículo sobre el tama en
http://www.ciencia-explicada.com/2012/05/quienes-forman-y-financian-caritas-los.html

Y en la web de Manos Unidas se puede leer, que, por lo que paree, la aportación de la Iglesia se materializa con "La colecta anual que realizan las parroquias españolas a favor de Manos Unidas el segundo domingo de febrero, junto con las donaciones de otras entidades religiosas, supusieron, en 2011, el 25,4 % de los ingresos". Entiendo, corrigeme si me equivoco, que ese dinero no sale del presupuesto de la Iglesia, al menos de lo que le da el Estado Español.

Jesús dijo...

Como dicen por ahí: intentaré ser breve.

1 - Pese a su descrédito, los sindicatos sí dan servicios a los trabajadores, en muchos casos sin requerir afiliación. Asesoran y ayudan en muchos conflictos a empleados que antes han podido ignorar su existencia. Y también proporcionan un gran apoyo legal.

2 - La iglesia apoya con su infraestructura la ayuda a los excluidos y desfavorecidos. Pero si hablamos de las ONG o Cáritas, su aportación es irrelevante y, en algunos casos, han "intervenido" colectas concretas de Cáritas para financiar gastos del obispado correspondiente. Cuando Rouco "avisa" con que si se cobran impuestos a la iglesia, ésta dispondrá de menos dinero para financiar ayudas, está mintiendo y lo sabe.