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martes, 17 de febrero de 2026

Funeral el Domingo de Piñata

Tal día como hoy, hace 204 años, el 17 de febrero de 1822, domingo, primer día de Carnaval, el Diario Mercantil de Cádiz publicaba un anuncio en el que entidades tan variopintas como "el ayuntamiento antiguo", el castillo de guardiamarinas, el arrecife "hasta Río Arillo", el baluarte de los Mártires o la "iglesia del hospital nacional", entre otros "hermanos y primos de la huerta de San Francisco", invitaban al funeral, que se celebraría el Domingo de Piñata, en sufragio por la tapia de la mencionada huerta del convento franciscano.


El jocoso anuncia tiene una interesante historia detrás.

Como es conocido, la actual plaza de Mina -originalmente de Espoz y Mina- formaba parte de la huerta del convento de San Francisco, que pasó a ser pública en 1836 e inaugurada como plaza en 1838. Pero el proceso para convertir la huerta en espacio público comenzó mucho antes, en 1821, puesto que ya en enero de dicho año el ayuntamiento solicitó a la comunidad de franciscanos que, siguiendo el ejmplo de los Descalzos, que habían cedido su huerta para lo que después fue el mercado de la Libertad, cedieran su huerta en favor del vecindario, para convertirla en "plaza de recreo".

Los franciscanos no fueron tan generosos como los otros frailes y de ahí la nota del Diario Mercantil anunciando el funeral de la tapia, como símbolo de la apropiación ciudadana de la huerta.

La indicación de que la finada tapia "vivía en la plaza del Trágala", tiene simbología revolucionara; y la alusión final "lárgalo, lárgalo" es el recordatorio de una práctica carnavalesca muy frecuente en el siglo XIX, cuando se colgaba un trapo maloliente, o algo similar, a la gente y se les gritaba "lárgalo".

viernes, 10 de julio de 2020

Terrazas

Comparto la idea de que hay que reducir el tamaño de las terrazas de bares y cafeterías en algunos espacios públicos, ya que hay plazas y calles en los que el crecimiento indiscriminado perjudica la libre circulación. Pero, en el caso de la plaza de Mina, obligar a que las mesas y sillas se coloquen entre los bancos y los parterres centrales, me parece exagerado y poco conveniente, pues las mesas estarán más juntas, el discurrir entre ellas será incómodo, por no mencionar que los árboles, y sus habitantes, ensuciarán mesas y sillas.

Una cosa es reducir el tamaño de las terrazas y otra hacerlas incómodas para clientes y trabajadores.

lunes, 30 de abril de 2018

La plaza de Mina, ayer y hoy

Tengo la impresión de que la plaza de Mina y el frente de la Alameda han perdido con el paso del tiempo.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

¿Qué señala?

Sí, ya sé, altura máxima tres metros, pero está en la plaza de Mina, camino de la calle Antonio López, ¿qué limitación de altura hay por ahí?
La foto es de Jorge A.

sábado, 22 de marzo de 2014

Error en la Gran gymkhana

No es la primera vez que en las pruebas de la gymkhana del 12 hay un error. En esta ocasión no influye en el resultado, pues era un prueba de movilidad, con foto, pero, desde el punto de vista educativo, hay que censurarlo.

Según el enunciado de la prueba la plaza de Mina fue uno de los lugares donde se pregonó la Constitución de 1812, cuando es sobradamente conocido que no es así, puesto que la plaza de Mina no existía en 1812, era el jardin, cerrado, de los franciscanos, como se ve el el plano de Tomás de Sisto de dicho año:


martes, 17 de septiembre de 2013

Zapatero de la plaza de Mina

Sigue la tradición gaditana, tan arraigada, de ventilar los zapatos, esta vez en la plaza de Mina.

martes, 16 de abril de 2013

Algo más que un drago perdido

La pérdida del Drago del callejón del Tinte, unido a la anterior del drago de las Puertas de Tierra, o la última del que estaba ante al Parador, han provocado la sensibilización de muchos ciudadanos, que antes no se percataban de la pérdida de árboles, pero lo cierto es que en los últimos tiempos se están perdiendo bastantes. Ya lo tratamos en otra entrada, y en la propia plaza de Mina ahora se nota la ausencia de algunos más:

 El primero de la imagen parece, por el color del corte, que lo cortaron hace tiempo, pero el segundo parece más reciente


En la calle Veedor, alguien nos recuerda que los árboles forman parte de la vida, son vida


jueves, 31 de enero de 2013

Plaza del General Espoz y Mina

Inaugurada con ese nombre, pronto pasó a ser conocida, al igual que ocurrió con quien le dio nombre, como plaza de Mina. Hasta 1836 la plaza de Mina formaba parte del jardín y huerto del Convento de San Francisco. El plano de Tomás de Sisto, de 1811 -reeditado en 1812-, permite hacernos una idea de cómo era el conjunto del convento con el jardín. 


Las letras n y j, se corresponden, en 1811, con las plazuelas de Loreto (n) y plaza de San Francisco (j), hoy plaza de San Francisco y del Cristo de la Veracruz, respectivamente. Pero es interesante comprobar, mirando el jardín -actual plaza de Mina- cómo la calle del Tinte es más larga que el actual callejón del mismo nombre, que la calle del Puerto era continuación de San José y llagaba hasta la Alameda, y que el lateral que no tiene nombre corresponde con la calle del Calvario.   

Tras la desamortización de Mendizábal el jardín y huerta del convento de San francisco, con parte de los edificios, pasaron a dominio municipal. El jardín se abrió al público hacia 1838 y tres años después, en 1841, se colocaron los bancos y el emparrado que la caracterizó durante mucho tiempo.


La imagen es de una litografía de Arnaut.

lunes, 28 de enero de 2013

Calle del Calvario

La antigua calle del Calvario no se corresponde exactamente con la actual Antonio López, como en alguna ocasión se ha dicho. Hacia 1810, la calle del Calvario, de la que se dieron interesantes referencias en el blog Doceañista, se extendía desde la actual calle Calderón de la Barca hasta la esquina de Antonio López con Isabel la Católica, entonces conocida como calle del Camino. Desde dicha esquina, hasta la actual plaza de España, la calle se denominaba de la Cruz de Madera, nombre que le daba cierta continuidad a la denominación Calvario.

La calle del Calvario iba, por tanto, desde la Alameda hasta Isabel la Católica. No hay que olvidar que en esa época la plaza de Mina no existía y en su lugar estaba el jardín y huerta del convento de San francisco. En ambos extremos de la antigua calle Calvario hay testimonios visibles. Al final de Calderón de la Barca, donde desemboca con la Alameda, se pueden ver los nombres antiguo y actual de la calle


Y en el otro extremo, en la casa de Benito Cuesta, se conserva este hermoso azulejo.

  



domingo, 20 de enero de 2013

Muestrario

Muestrario de zapatillas deportivas. Y de falta de civismo, de poca educación. En la plaza de Mina.


domingo, 9 de diciembre de 2012

Accame y el gamberro de turno

Antonio Accame (1869-1952) pertenece al patrimonio de Cádiz. Gaditano de San José, fue un gran pintor y artesano, con importante obra entre las que destacan  retratos de Isaac Peral, el Marqués de Comillas, el Obispo Calvo y Valero,de Cayetano del Toro o de Emilio Castelar.

Prestó espacial atención a las tradiciones y fiestas gaditanas, para las que elaboró verdaderas obras maestras de arquitectura efímera para el Corpus, Semana Santa, Veladas o el primer Centenario de las Cortes y Constitución de Cádiz. Y, entre otras cosas de mérito, se le deben los mejores exornos de la historia del carnaval en Cádiz, como esta famosa Caseta Japonesa de 1911


En 1974 el Ayuntamiento le rindió un justo homenaje colocando un busto frente al Museo de Cádiz.


Busto que el gamberro de turno ha usado como cenicero. Antonio Accame no se merece esto.





  

sábado, 2 de junio de 2012

Clase en la plaza de Mina


 Leo los comentarios a la noticia de Diario de Cádiz, sobre una clase dada por un profesor del IES Cornelio Balbo en la plaza de Mina y no dejan de sorprenderme algunos. Y eso que desde hace casi ocho años publico mi columna "Calle Ancha" en el Diario todos los sábados, y me han dicho de todo (hoy mismo por defender la universidad pública).
Hay un argumento reiterativo: si se da una visión crítica, un argumento fundado en una ideología progresista o de izquierdas, es manipulación y adoctrinamiento. Pero si se hace desde posiciones conservadoras o de derechas, es educar. Paradojas de la vida que no merecen ser contestadas.
Asistí ayer, como padre invitado y avisado con suficiente antelación, a la clase en la plaza de Mina. Y, aunque no comparto plenamente todo lo que se dijo allí -no habló sólo el profesor, intervinieron otros profesores, padres y asistentes-, no creo que Jesús, el profesor que aparece en la noticia, tergiversara nada, ni adoctrinara, expuso argumentos, sus convicciones, lo hizo bien y provocó reflexiones entre los que allí estábamos.
Hace años con motivo de una protesta de estudiantes en mi facultad impartí una clase en la plaza del Falla, así que, como padre y como docente, creo que la de ayer fue una buena experiencia.     
La foto es mía.