viernes, 14 de abril de 2017

Banderas a media asta: incumplimiento constitucional


El artículo 16 de la Constitución española vigente, la de 1978, dice en su punto 3ª, que "ninguna confesión tendrá carácter estatal". Quiere eso decir que el estado español es aconfesional, por tanto, que ninguna institución del estado debe hacer manifestaciones religiosas, de ningún tipo.

Si una institución del estado español, como tal institución, realiza un acto que demuestra una preferencia, tendencia o manifestación religiosa, en mi opinión, está incumpliendo la Constitución.

Y eso es lo que está haciendo el ejército español, al ordenar y poner la bandera española a media asta por un motivo religioso, incumplir la Constitución, y lo hace la institución a la que la propia carta magna, en su artículo 8, le encomienda defender "el ordenamiento constitucional".

Imagino que Antonio Sanz y el PP en su conjunto habrán acudido ya al juzgado a denunciar el incumplimiento constitucional por parte del ministerio de Defensa y que, rápidamente, un juez ordenará que las banderas ondeen a asta completa.




5 comentarios:

Salvador Luna Gálvez dijo...

El Estado Español debe respetar todas las creencias religiosas de la sociedad española. Lo cual no impide reconocer que la Religión Católica es el origen de nuestra cultura y de la vieja Europa. Es decir, está fuertemente arraigada en nuestra sociedad. Además la Constitución cita expresamente a la Religión Católica.

Por ello tal vez convenga recordar la existencia de una sentencia del Tribunal Constitucional que dictaminó que “cuando una tradición religiosa se encuentra integrada en el conjunto del tejido social de un determinado colectivo, no cabe sostener que a través de ella los poderes públicos pretendan transmitir un respaldo o adherencia a postulados religiosos”.

Así pues a mi juicio no hay incumplimiento con el ondeo a media asta de la Enseña Nacional en determinadas fechas, como Viernes Santo, pues forma parte de la tradición secular de los ejércitos y tiene en cuenta además los sentimientos religiosos de la mayoría (artículo 16).

ARS dijo...

Salvador, creo que una institución del estado no debe realizar ese tipo de manifestaciones en un estado aconfesional. Además, aunque lo justifiquen como una "secular tradición", no creo que todos los militares españoles sean católicos, y hay que respetar las creencias de todos.

Juan Carlos Méndez dijo...

Ayer sábado estaban las banderas del rectorado a media asta. De pena. Lo mismo que el numerito de la entrega del bastón de mando a una estatua de madera. En esto no avanzamos.

Iluminado dijo...

Pues la controversia, estimado Salvador, está en que precisamente España fue uno de los estados católicos durante la época más negra de Europa en el siglo pasado. Fue el apogeo del fascismo y la iglesia católica, en sí un totalitarismo, estaba muy afín a estos totalitarismos emergentes, y se puso crear estados católicos. El peor ejemplo fue Croacia, donde las tropas del Vaticano masacraron a 700.000 personas bajo las peores atrocidades, igual como el IS hoy, degollandoles la garganta … y esto por ser cristianos ortodoxos, es decir no el tipo correcto de cristiano.

En España las leyes del estado constaban ser dirigidas por dios, de toque divino, y el caudillo andaba bajo palio. La iglesia había puesto a disposición a sus conventos como cárcel, en donde se mataba a decenas de miles de españoles, también usando las peores atrocidades; matando a palizas, también a niños y ancianos. El ejercito de este estado católico en consecuencia fue un ejercito de dios, asesinando los españoles también en nombre de la “buena fe”.

Una vez Europa liberado y los dirigentes, también en el Vaticano, despertados de la locura, la misma iglesia reconoció su error con origen a finales del siglo XIX, él de que matar a humanos – la creación suprema de Dios – nunca puede ser cristiano.

En España los dirigentes, los responsables y actores de estas barbaridades diabólicas y anti-cristianas, tuvieron grandes dificultades en asumir su error. Oficialmente lo han aceptado y los representantes de la iglesia quitaron el gobierno de la nación. Pero muchos, en el afán de justificar lo injustificable, nunca se arrepintieron y en consecuencia, rehúsan la comprensión y la razón del Concilio Vaticano II. Pues de esa gente se mantienen algunos precisamente en el ejercito español.

Es este contexto, él de que algunos locos en el ejercito todavía se sienten parte de tal “ejercito de dios”, que la bandera a media por motivo del viernes santo desconcierta y duele a muchos españoles y cristianos. Se puede vencer, incluso la opinión, pero nunca la razón.

ARS dijo...

Juan Carlos, no me sorprende.