sábado, 16 de marzo de 2013

Espacios muertos

DESDE hace cierto tiempo se publican notas de prensa, o reportajes, sobre los edificios dependientes de administraciones públicas que se encuentran sin uso y, casi siempre, sin perspectivas de que la situación cambie. Por una razón u otra, edificios como El Olivillo, la Escuela de Náutica, Valcárcel, el Centro de Salud de la Merced, la Residencia del Tiempo Libre, la restaurada Estación de Ferrocarril, la Ciudad del Mar, el Casino Militar o el Colegio Mayor Beato Diego, parecen edificios fantasmas, sin utilidad, casi en ruinas, convertidos algunos en un peligro para los transeúntes, pese a que buena parte de ellos están calificados como edificios singulares, por tanto protegidos por la legislación de patrimonio, sin que sea posible entender cómo se ha llegado a esta situación en una ciudad que, por otra parte, se queja de una carencia permanente de suelo urbano.

Pero, siendo esto llamativo, lo es más conocer que en Cádiz, solo en el centro histórico, hay más de 130 edificios vacíos, algunos con graves problemas estructurales de mantenimiento, provocados, hay que decirlo, por el abandono en el que los mantienen sus propietarios; otros en perfectas condiciones para ser usados, por misteriosas razones, siguen cerrados. Y los hay notables, edificios de características arquitectónicas y ornamentales de bastante valor, como algunos que se localizan en la plaza de San Juan de Dios, en San Agustín, en la plaza de Mina, en Argüelles, en la calle Sagasta, en Calderón de la Barca, en Manuel Rancés…, fincas de lujo de las que los dueños se acuerdan cuando alguien las ocupa. A ese más de un centenar de fincas vacías, hay que sumarle, en toda la ciudad, más de dos millares de pisos desocupados y varios centenares de ocupación temporal.

Y mientras tanto, el precio de la vivienda no baja en Cádiz, sube. Como el precio del suelo urbano, que sigue siendo uno de los más altos de España. Si en el año 2011 se estimó el precio medio del suelo urbano en Cádiz en 234,7 euros por metro cuadrado -el más alto de Andalucía-, en el 2012, "a pesar de la crisis", ha seguido subiendo hasta situarse en el tercer trimestre en 302,3 euros. Podría parecer un misterio, pero no lo es. En la capital del paro, no solo se consiente, se fomenta, la especulación inmobiliaria por quienes deberían evitarla. Pero eso de los derechos sociales no está de moda. Es mejor dejar espacios muertos y que el mercado mande, aunque muchos vecinos malvivan en infraviviendas.

Publicado en Diario de Cádiz, 16 de marzo de 2013

1 comentario:

Jaime Rocha dijo...

E incluso, ante la petición reiterada de la ONGD Madre Coraje, el Ayuntamiento contesta por escrito que "no dispone de locales" y la Diputación, ni siquiera contesta.
En los escritos se les señalaban cuatro locales que llevan sin uso muchos años (uno de ellos 17, que se trataba de una cesión en precario...NADA, NO TIENEN.