lunes, 9 de febrero de 2026

El PSOE en caída libre y el PP desnortado

Los resultados electorales de las dos últimes elecciones autonómicas tienen, en mi opinión, una lectura similar: el PSOE cae sin freno, el PP camina sin rumbo. 

En Aragón el PP, que convocó elecciones cuando no podía aprobar los presupuestos por las exigencias de VOX, ha perdido dos escaños. El PSOE, con una exministra de Sánchez como candidata, pierde cinco escaños. En Extremadura los socialistas perdieron en las ultimas elecciones diez escaños, mientras que los peperianos subieron uno, aunque sin lograr el objetivo de la mayoría absoluta. Pero, en una y otra comunidad VOX ha duplicado su representación, de manera que el partido ultra, negacionista, antifeminista y racista, sube e impondrá al PP lo que quiera para que los de Feijóo puedan gobernar en ambas comunidades.

Sin embargo, lo sorprendente es la lectura que se hace en el PP de ambos resultados pues, desnortado, sin reconocer públicamente su absoluta dependencia de los de Abascal, concluyen que lo más importante es que se aproxima el fin del "sanchismo", sin mencionar que, para que eso ocurra, tendrán que rendirse, una vez más, a las exigencias de VOX, siempre y cuando sigan por delante, que ya a algunos del PP les tiemblan las piernas.

Mientras, los socialistas escurren el bulto, no reconocen la realidad, insitiendo, de forma absurda, en que los resultados autonómicos no se reflejarán en las elecciones generales, sin mencionar que, incluso en el caso de que ganaran, lo que parece casi imposible, para que el PSOE siga gobernando la dependencia de diferentes fuerzas políticas e ideológicas va en aumento, disgregando el mensaje, volviendo contradictorias muchas de sus medidas, creando confusión en sus votantes, cabreando a muchos de sus militantes.

Por su parte, el resto de las izquierdas mantiene esa absurda lucha por demostrar quién es más puro, quén es más de izquierdas, negando la realidad: que solo una alianza electoral de izquierdas puede detener el avance de la ultraderecha, en parte instalada ya en el PP.

A eso se deberían dedicar en Sumar, Izquierda Unida, y el resto de la izquierda, incluido Podemos, pactando, mal que les pese, un programa -programa, programa, repetía Anguita- con el PSOE. De lo contrario, la derecha se instalará en el poder y por muchos años.

Aunque les moleste reconocerlo, ahí está el ejemplo de Podemos, que cree mantener la "pureza", mientras camina hacia la inanidad.

3 comentarios:

El Grito de Carteya dijo...

El gobierno de Pedro Sánchez no es un gobierno mayoritario de hegemonía socialista con lo que ello significa. Cada uno de sus decisiones depende por una parte de sus socios en el Ejecutivo, es decir esa extraña amalgama llamada Sumar. y por otra sus apoyos parlamentarios que actúan como parasitós chupasangre sin ninguna sintonía política con el Gobierno y si para sus propios intereses como son el PNV, Junts y ERC. Menuda tropa desvinculada del Estado y por supuesto de la Nación y sus intereses esenciales,
Sin olvidar bautizar la existencia del Sanchismo, desprestigiando y difamando al actual presidente como un dictador bananero, en lugar de un dirigente democrático muy homologado por supuesto su comportamiento dentro de la Constitución Española. Sin olvidar la campaña mediática del capital, la derecha y la ultraderecha contra la idea del socialismo como los nuevos bárbaros, que impiden el desarrollo y el progreso de España y calificando al socialismo como un elemento político de corrupción. Como si no existiera el Estado de Derecho para juzgar a quienes cometan delitos.
Quieren convencernos de que la modernidad, el progreso y la diversión es de de ultraderecha como es también enormes sectores del Partido Popular, Aquí el neofascismo contemporáneo solo tiene un programa: gritar el por el megáfono y por todas ideología Todo por España. Me pregunto que España?.Y que España quieren recerear sino convertirnos en marionetas inertes en lugar de ciudadanos.
Lo que es una vergüenza es que en esta provincia por donde surgió el socialismo utópico de Fourier y hasta la Diputación quiso construir un falansterio, se haya convertido mayoritariamente a la corneta de las ideologías más repugnantes a la hora del voto.
Incluyendo a los que tienen el Santo Grial de que alardea esa izquierda que es totalmente antisocialista, tanto como la extrema derecha.Esos fantasmas que alardean de sus aspiraciones de cambios revolucionarios como si aún viviera un Zar en el Palacio de Invierno.

Anónimo dijo...

Anguita estaba fuera de la realidad política y transitaba por su buhardilla ideológica , bastante anticuada por cierto y con cierto aire de profeta.
La idea de un Frente Popular es absurda y más en un país sociológica y políticamente tan invertebrado aún y después de Ortega.
Que tiene que ver Pablo Iglesias con Yolanda Díaz y Maillo con el resto.Nada de Nada cada uno tiene sus chuletas de lo que han oído, leído o conspirado para situarse.
Si esta gente se preocupa de la Nación y de los intereses de las gentes, es como pensar que Vox se transforme en Ecologistas y Pacifistas.
Mejor el Socialismo solo, aunque pierda.Mejor que no dé rehenes .

ARS dijo...

No hay por qué denominarlo Frente Popular, pero al igual que el PP es como la nueva CEDA -no hay que olvidar que aglutinó a liberales, democratacristianos, falangistas, etc.-, habría que formar una federación o unión de izquierdas para competir con la derecha.