domingo, 5 de enero de 2014

Lo peor es que Cádiz envejece

Bien José Antonio Higalgo hoy en su artículo sobre la pérdida de población joven en Cádiz. Si en 1996 había 51.871 personas menores de 25 años de edad, a fecha 1 de enero de 2012, la cifra había bajado a 28.329 personas, lo que supone un descenso del 45,38%. Una tendencia que seguramente no ha cambiado en el año 2013.

Según el INE, el padrón cerrado al 1 de enero de 2013 demuestra que en un año Cádiz ha perdido casi mil personas más, y aunque no se ha dado a conocer, todavía, la pirémide de población, no hay que ser un lince para sospechar que la base seguirá estrechándose y la cúspide ensanchándose. Y ese es el verdadero problema de Cádiz, no el cómputo total, ni la densidad, como defiende de forma demagógica Teófila Martínez, entre otras cosas, por intereses partidistas.

Lo escribí hace unos seis meses: Cádiz es un geriátrico que sonríe, y sospechaba entonces y lo sigo sospechando ahora, que al gobierno municipal y al PP gaditano, no les importa, incluso, creo, que todo lo contrario, como se podía deducir, fácilmente, de las declaraciones de unos portavoces, no identificados, del Partido Popular y del Ayuntamiento, publicadas por Diario de Cádiz con motivo de los dieciocho años de Teófila Martínez como alcaldesa de Cádiz. 


De las declaraciones del portavoz del PP se deducía que no les preocupa la pérdida y envejecimiento de la población de Cádiz, porque electoralmente les favorece. Cara a las próximas citas electorales, en el PP no se inquietan pues saben que el desánimo y la desafección política es mayor en los jóvenes, mientras que están convencidos que, la que califican como “mayoría silenciosa”, electores con edades compendidas entre los 40 y 85 años, son el principal nicho de votantes del Partido Popular. Por eso una población envejecida, como la gaditana, les conviene. El cálculo no es difícil. De los casi 123.000 habitantes de Cádiz, unos 105.000 tienen derecho a voto y más de 69.000 están en el nicho de edad que, según el PP, les vota mayoritariamente. 
 
Los datos son tan concluyentes, como lamentables y preocupantes: la población de Cádiz disminuye, envejece y tiene un terrorífico índice de paro. Y dudo mucho que el panorama haya cambiado en el año que terminó hace cinco días.


En la foto, una de las célebres meriendas que el ayuntamiento ofrece a los Mayores, con la denominación oficial de Jornada de Convivencia de Mayores.
La he cogido prestada de la web oficial: http://institucional.cadiz.es/area/Mayor/46

2 comentarios:

Jaime Rocha dijo...

Muy cierto y evidente todo lo que comentas, pero no veo solución si no se crean puestos de trabajo que inviertan la tendencia.
Ahora estamos con la zanahoria de la Plataforma logística, que no la verán, si la ven, nuestros bisnietos, cuando de lo que se trataría seria de no perder más puestos de trabajo en Navantia, Airbus, y el comercio local.
Santander aprendió que no podía aspirar a grandes industrias y se decantó por las nuevas tecnologías, la electrónica y otras que no necesitan mucho suelo industrial, que no tenemos, ni grandes inversiones, que tampoco.
Otro día hablaremos de ese nuevo puerto de contenedores y su túnel de acceso de 800 m. SIN FERROCARRIL. Nace muerto.

ARS dijo...

Santander aprendió, el alcalde de Santander estuvo en Cádiz explicando lo que hacen y con quien lo hacen -la universidad de Cantabria-, y lo que han hecho en Santander se podría hacer en Cádiz con lo que se gastan en Cádiz Conecta, pantallas y Onda Cádiz a mayor gloria de la alcaldesa. Esa es la diferencia, Jaime.